Crónicas del 900
La memoria es el territorio más intrincado y laberíntico, porque en sus entrañas siempre atesora el ser y el devenir de la humanidad, los júbilos y las tragedias, las grandes epopeyas y miserias, las pérdidas y los reencuentros.
Esas sensaciones y registros son la materia prima de la historia, que se nutre recurrentemente de pragmatismos y realidades, pero también de sueños y utopías.
La investigación corrobora, en forma absolutamente incontrastable, que no existen quimeras ni proyectos imposibles que no sucumban ante la indomeñable fuerza de la voluntad colectiva.
En ese contexto, juega un rol preponderante la ética, como primordial disparador de la acción y de las grandes transformaciones políticas, sociales y culturales.
No en vano nuestro Uruguay evolucionó, contemporáneamente, desde del caudillismo cerril al modernismo, la coparticipación bipartidista y, en pleno tercer milenio, a un proyecto progresista que inauguró nuevos horizontes de inclusión ciudadana y construcción de la equidad. Empero, esa misma dinámica también nos enseñó el alto precio de la polarización y el desencuentro, la escalada autoritaria y la dictadura, que transformó a nuestro país es una suerte de desierto existencial de miedo y perplejidad.
Partiendo de la tesis de que para interpretar el presente resulta siempre indispensable explorar el pasado, las pesquisas históricas han contribuido, en forma determinante, a arrojar luz sobre los conos oscuros de nuestro devenir.
En «Crónicas del 900″, la novelista Mercedes Vigil y el escritor y periodista Raúl Vallarino reconstruyen parte de nuestra historia, mediante crónicas e imágenes que recuperan indispensables fragmentos de nuestra identidad.
Este libro, que no es un texto ni nada que se le parezca, elabora minuciosas crónicas que evocan relevantes acontecimientos condensados en la memoria colectiva.
Mediante un riguroso criterio de selección, ambos autores ensayan un cuidadoso trabajo de recreación, rico en matices y revelaciones.
A diferencia de otros trabajos análogos, esta obra no se detiene sólo en los hitos vertebrales que marcaron el rumbo cardinal de nuestro país, abundantemente registrados en crónicas o volúmenes de reconstrucción histórica.
Se aprecia una plausible intención por nutrir a los relatos de la indispensable humanidad, que permitan a los uruguayos del hoy conocer cómo vivían y sentían sus antepasados.
Obviamente, la pesquisa que abunda en imágenes de la época- se concentra en el tránsito entre el ocaso del siglo XIX y el nacimiento del siglo XX, que marcó un crucial punto de inflexión.
Mediante una ajustada narración y una prolija presentación, Vigil y Villarino construyen un elocuente retrato retrospectivo, que registra usos y costumbres, eventos sociales, acontecimientos políticos, crímenes y tragedias individuales y colectivas.
«Crónicas del 900″ es un trabajo prolijo, que nos permite asomarnos a un Uruguay en pleno tránsito hacia la modernidad. *
(Editorial Planeta)
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