Diarios del cielo
Jorge Palma nació en Montevideo, el 24 de abril de 1961. En el decurso de su dilatada trayectoria literaria en el género poesía, publicó «Entre el viento y la sombra» (Banda Oriental, 1989), «El olvido» (Ediciones de Trilce, 1990) y La vía láctea (Ediciones de Trilce, 2006).
Asimismo, «La destrucción de la sangre» fue incluida en la antología «Aldea Poética», editada por Editorial Ópera Prima, de Madrid, en 1997.
Algunos de sus composiciones fueron publicadas por la revista virtual Letralia de Venezuela, en el año 2000.
El destacado escritor uruguayo también es autor de un libro de cuentos, «Paraísos artificiales», editado por Trilce, en 1990, y de «Alguien respira en la sombra», que integró la antología «La cara oculta de la Luna», Narradores jóvenes del Uruguay» (Linardi y Risso, 1996).
Palma sobresale por un impecable manejo tanto de la forma como del contenido, un adecuado uso de la cadencia y la musicalidad y una llamativa habilidad para entretejer palabras ya desgastadas por el uso poético, a las que suele otorgar un nuevo y original fulgor.
«Diarios del cielo», la nueva obra poética del talentoso escritor, nos confronta con la particular estética metafórica y emocional del gran bardo uruguayo.
La frase del genial Franz Kafka que sirve de escueto e involuntario prólogo a la obra, «Fuimos creados para vivir en el paraíso. El paraíso estaba destinado a servirnos. Nuestro destino ha sido modificado», resume -con particular elocuencia- el eje temático de la obra: la pérdida, la sensación de exilio en cuanto a todo lo que se deja por el camino y una forma de sentirnos excluidos de nuestro propio mundo interno.
La poesía de Palma tiene la profundidad de lo sencillo, se permite ahondar en cuestiones metafísicas con la misma llaneza de lenguaje con la que retrata la marginalidad, tanto económica como social o la añoranza de la reunión familiar, la tibia contención del grupo como inexpugnable fortaleza ante la soledad.
El decir poético del insigne vate compatriota recuerda a poetas tan aparentemente disímiles como Neruda, Gelman, Vallejo o Sabines, pero es claramente identificable la intransferible impronta de Palma, poseedor de un estilo propio que conforma un corpus poético realmente intransferible.
Una de las principales características de «Diarios del cielo», que es una constante de la toda la producción poética de Jorge Palma, es la descarnada sinceridad y la frontal capacidad del poeta de bucear, con honestidad y sin subterfugios, en las miserias humanas.
El autor retrata, con igual sencillez y franqueza, sus amores, sus dudas y temores existenciales, ante la vejez, la caducidad del cuerpo y la mente, la muerte y los momentos de intimidad cotidiana en el seno de la familia, esos instantes que muchas veces no valoramos, pero que el poeta rescata entrañablemente con fino lirismo.
Palma desestima todo eventual barroquismo, que, en muchos autores, oculta la falta de sustancia y de originalidad. El poeta se muestra, más allá de su don para rescatar la emoción en un papel, dolorosa y gozosamente humano.
A pesar de la apelación a un lenguaje sencillo, aunque no vulgar, y la aparente falta de estructura en la poesía de Jorge Palma, cada composición de «Diarios del cielo» posee una innegable cadencia natural, una música y una forma propia.
La obra conforma un heterogéneo pero bien definido cuerpo poético, en el cual el sensible creador uruguayo se nos revela, una vez más, en toda su humanidad, potencia creativa y talento literario. *
(Editorial Trilce)
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