Tiene la palabra
Pinochet, salvador de Chile
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La verdad, deplorables las declaraciones del Dr. Roberto Garretón que se dice defensor de los derechos humanos en Chile, alegrándose de la muerte de un ser humano, invocando a la del general Augusto Pinochet, lamentable de verdad. Que vea primero este señor que Pinochet salvó a su país del comunismo destetado en todo el mundo y fue el que encaminó el gran país que hoy es Chile, sin dejar de mencionar que nunca puede ocasionar alegría la muerte de nadie y para colmo de males, en nuestro país se nombra ciudadano ilustre, da pena.
ESTEBAN SILVA – TEL. 9169627
El pueblo de San Javier sigue preguntándose
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Acusado bajo falso testimonio, el pueblo de San Javier, se pregunta cuál es la razón por la cual hasta la fecha no se ha aclarado quienes fueron las personas que organizaron en 1980 la detención y tortura de los ciudadanos descendientes de origen ruso, siendo luego encarcelados en el Penal de Libertad en algunos casos hasta por cinco años.
Uno de ellos, el doctor Vladimir Roslik fue muerto por tortura en esta situación.
Los que fuimos presos y sus familiares reclamamos a las autoridades que correspondan, aclaren estos hechos, individualizando y penalizando como corresponda a quienes denunciaron, juntaron firmas y procedieron a la detención y muerte del doctor Roslik, muerte que, estamos convencidos motivó la salida democrática de nuestro país.
Saluda atentamente…
Ex presos políticos
MIGUEL ROSLIK – VLADIMIR ROSLIK
Pedido de ayuda de un policía de Durazno
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Excelentísimo, tengo el honor de dirigirme a usted a través de la presente, como se de su invalorable y gran ayuda que ha dado y da a nuestra Nación, además de ser una gran personalidad política; es que me atrevo a pedirle me preste ayuda que no sólo es para mí sino que lo es para mis pequeños cuatro hijos.
Ante usted se presenta Hugo Luján Rodríguez, CI Nº 3.306.540-3, domicilio en la ciudad de Durazno, calle Cerrito Nº 216, barrio El Puentecito; C.P. 97.000, de profesión policía, legajo Nº 1431, perteneciente a la Comisaría 1ª Sección de la Jefatura de Policía de Durazno.
a) Por razones del orden jerárquico, no puede llegar al señor ministro del Interior.
b) Tampoco conozco en Montevideo persona alguna a quien dirigirme.
c) Es de vital importancia su ayuda.
Le explico con una breve historia: desde el año 1994, fui confinado a la Chacra Policial para la cría de cerdos y gallinas, como en el año 2000 le pedí ayuda al abogado Miguel Santini, el 26/12/00 me pasan de guardia cárcel, como traía muchos microbios y enfermaban los niños, pedí salí de allí; como sufrí una gran persecución, que incluso llegaron los propios mal llamados compañeros a violentar mi hogar, por lo que pedí ayuda a las autoridades, pues estoy y estaré mientras viva sujeto a la autoridad o sea al señor Presidente de la República, quien en este momento lo es el señor Tabaré Vázquez.
Este año me han causado mucho mal, que repercute en niños inocentes, como ser: el día 18 de noviembre del corriente al regresar de mi servicio de 24 horas en la cárcel, mi esposa me dice que el bebé de tres años está con un poco de fiebre, por lo general, como soy pobre y no me alcanza para pagar medicina privada, el médico Del Río o Martínez de Sanidad Policial cuando llamo a la Jefatura, me piden que se lo arrimen al lugar donde están, por lo que pido un móvil a la Seccional 15ª; este sábado estaba de guardia el doctor Carlos Temperan, llamamos a la oficina de guardia, poco después me llama a mi casa el enfermero Moisés Castro diciendo que no lo iba a atender, que buscara otro médico. Aproximadamente hora 15.00. En ese instante, con mucha fiebre, mi hijito sufre una crisis convulsiva por lo que llamé al 911, enseguida llegó la camioneta de la Seccional 15ª llevándolo al hospital.
El sueldo y única entrada económica este mes por ejemplo es de $ 7.800, salidas $7.500 en comida; 1.075 de UTE, $375 de OSE, imposible pensar en medicamentos u otras cosas esenciales para la vida.
Señor, por ser pobre parece que me hacen mal, pues no hay otra razón.
Pienso en un cambio de ciudad, para que los niños crezcan, estudien y sean útiles al país; por lo que le pido ahora su gran ayuda:
Que le dé esta carta a una de sus grandes amistades dentro del Ministerio del Interior, para que venga un asesor con capacidad de comprendernos y de ayudarme a resolver algunos trámites para el traslado departamental.
Le hago notar que el señor jefe de Policía nos ha tratado muy benignamente, con mucha comprensión, estoy de licencia hasta el 20 de diciembre, por favor con la mayor prontitud que tengamos ese encuentro con ese asesor que manden, será lo mejor para mi familia.
Entiendo que usted es una personalidad con mirada en el futuro y en la paz del país y que los niños necesitan estudiar en paz, fíjese que una de las nenas que tiene sólo 14 años, ¡pasó sin previas a cuarto de secundaria!
Mil gracias por todo, señor, un fraternal abrazo a un compañero (aunque solo somos votantes). Espero verlo alguna vez para agradecerle personalmente.
Atentamente,
HUGO LUJAN RODRIGUEZ – C.I. 3.306.540-3
Recibimos del doctor Sazbón
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la página 3 de LA REPUBLICA del 12 de diciembre se publicó un artículo con el título «Médico negó participación en la muerte de Roberto Luzardo», donde se dice que en la sala 8 los pacientes no recibirán una atención común porque era la sala destinada a los presos y que el señor Luzardo «no fue atendido debidamente».
Esto último lo dijo la denuncia, pero por la forma de estar redactado el párrafo parece que lo hubiera dicho yo.
Yo no era médico de seguimiento de pacientes, pues sólo actuaba en la etapa quirúrgica y en esa sala 8 sólo estuve una vez unos minutos y por tanto no se puede atribuirme juicios sobre su funcionamiento.
El artículo de LA REPUBLICA informa que el señor Luzardo fue detenido entre el 16 y el 18 de agosto de 1972 y su muerte se produjo el 12 de junio de 1973, muchos meses después de la intervención quirúrgica.
Todo esto fue aclarado por mí el día once del diciembre pasado, en el Juzgado Penal de Primer Turno en mi calidad de testigo.
Esperando que esta carta de rectificación sea publicada lo antes posible, saluda al señor Director cordialmente:
DR. LEON SAZBON
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