MAÑANA SE ESTRENARA "CASINO ROYALE", LA NUEVA AVENTURA DEL LEGENDARIO ESPIA BRITANICO JAMES BOND

Retorna 007, con licencia para matar

Esta cuádruple coproducción del Reino Unido, República Checa, Alemania y Estados Unidos, que está protagonizada por Daniel Craig, en su debut encarnando al legendario personaje, es dirigida por Martin Campbell, con guión de Neal Purvis, Robert Wade Oscar Paul Hagis.

Con un alto presupuesto, la película, cuya producción corrió por cuenta de Michael G. Wilson y Barbara Brócoli, fue rodada en Praga, Las Bahamas, Reino Unido e Italia.

El reparto está integrado por Judi Dench, que vuelve a encarnar a M, la jefa de 007, la actriz francesa Eva Green, el danés Mads Mikkelsen, Jeffrey Wright, Caterina Murino y el actor italiano Giancarlo Giannini.
Este filme prolonga una saga nacida a comienzos de la década del sesenta del siglo pasado con el escocés Sean Connery, quién fue el primer actor que asumió la responsabilidad de interpretar el papel.

En esta película, que al igual que en anteriores títulos de la serie impacta por su acción y prodigiosos efectos especiales, aparece el nuevo modelo de auto Aston Martin DBS, que aún no está en el mercado.

El James Bond encarnado por Craig es un personaje bastante más oscuro que el conocido por los cinéfilos, acorde con las características que le imprimió Ian Fleming en su épica novelesca.

Tratándose de la adaptación del primer libro que presenta al personaje, el relato se retrotrae al comienzo de la carrera del espía, que inicialmente era un hombre lacónico y solitario. Sin embargo, las sucesivas misiones lo transforman en un ser más comunicativo e intuitivo.

El proceso de búsqueda del protagonista fue realmente complejo. La producción realizó numerosas pruebas y Craig prevaleció finalmente sobre los restantes aspirantes, al demostrar cualidades intrínsecas al mítico héroe: carisma, versatilidad y un importante atractivo con el sexo opuesto.

Si la elección del protagonista constituyó un gran desafío para la producción, también lo fue reunir un elenco adecuado a las exigencias del guión.

Asumiendo que el personaje siempre fue un seductor irresistible, la estrella femenina debía cumplir con determinados requisitos. La actriz escogida fue la talentosa francesa Eva Green, que encarna el papel de Vesper Lynd, la enigmática y hermosa mujer que logra conmover e incluso enamorar al aparentemente insensible Bond.

El villano de la historia es interpretado por el actor danés Mads Mikkelsen. La serie tiene una larga tradición de oscuros y megalómanos que lideraban famosas organizaciones criminales, como el célebre Doctor Julius No, Goldfinger, Emilio Largo y Ernest Blofeld.

La veterana Judi Dench encarna por quinta vez a M, la jefa del servicio secreto, con su habitual solvencia interpretativa.
Casino Royale ­novela que fue trasladada al cine hace más de tres décadas con estética de parodia- no le va en zaga a los filmes precedentes, proponiendo la esperada cuota de acción, suspenso e intriga.

El Bond protagonizado por Craig parece regresar a las fuentes de la idea literaria de Fleming, ya que presenta a un héroe bastante más serio, duro y despiadado, aunque naturalmente capaz de conmoverse y hasta enamorarse.

 

Historia de una leyenda

El debut cinematográfico del superagente fue en 1962, en El satánico doctor No, una poderosa intriga ambientada en Jamaica, donde el protagonista, encarnado por primera vez por el escocés Sean Connery, enfrenta a un villano dotado de un brazo metálico.

La dirección del filme estuvo a cargo de Terence Young, quien insufló vida al mito literario en la pantalla grande, inaugurando la saga del héroe.

La primera chica Bond, a la cual luego se sumaron tantas otras, era la exuberante Ursula Andress, cuya imagen en escueto bikini amarillo recorrió el mundo entero.

Un año después, se estrenó Desde Rusia con amor, con dirección de Tarence Young, un filme típico de guerra fría también protagonizado por Connery.

En 1964, el personaje literario, que ya cumplió más de medio siglo de vida, debió detener a un inescrupuloso banquero que planeaba robar las reservas de oro norteamericanas.

007 contra Goldfinger fue, sin dudas, uno de los mejores títulos de la serie, protagonizado por Connery y el actor alemán Pert Frobe, que interpretó a uno de los más talentosos villanos de la historia del personaje.

El cuarto filme fue Operación Trueno (1965), también ambientado en el Mar Caribe, donde James Bond debe desbaratar una conspiración de la organización Espectro.

Seguramente, lo que más deben recordar los nostálgicos son las batallas dirimidas en las profundidades del océano y un final en el cual Bond y el sanguinario Emilio Largo luchan a bordo de una lancha fuera de control.

Posteriormente, en 1967, se estrenó Sólo se vive dos veces, uno de los filmes más logrados de la serie ambientado en Japón, cuyo reparto también fue encabezado por Connery.

El personaje más disfrutable de esta película no era humano, sino un pequeño helicóptero individual armando con ametralladoras y misiles, que podía ser totalmente desarmado y acomodado en apenas dos maletas.

Tras el alejamiento de Connery, el papel fue efímeramente encarnado por el australiano George Lazenby, en Al servicio secreto de su majestad, en una aventura ambientada en los Alpes suizos donde el espía enfrenta al maquiavélico Blofeld, quien planeaba adueñarse del mundo mediante mujeres manipuladas por control remoto.

En 1971, Sean Connery retomó el papel por última vez en Los diamantes son eternos, filme ambientado en la ciudad de Las Vegas.

Dos años después, se inició el ciclo de Roger Moore ­famoso por entonces por su papel en la serie televisiva El Santo– quien compone un 007 bastante menos adusto y más desenfadado, en Vive y deja morir.

Al año siguiente se estrenó El hombre de la pistola de oro, que enfrenta al agente secreto con un villano protagonizado por Christopher Lee, famoso por sus papeles terroríficos en filmes del legendario Drácula.

La década del setenta y parte de la del ochenta fue dominada por Roger Moore, quien encarnó al Bond en La espía que me amó, Moonraker, Sólo para sus ojos, Octopussy y En la mira de los asesinos.

El ciclo de Timothy Dalton, un excelente actor que jamás sintió el papel, fue muy breve. Apenas dos filmes – 007: alta tensión y Licencia para matar, dan cuenta de un efímero reinado que se remonta a fines de la década del ochenta.

El último rostro conocido por los incondicionales del mítico héroe es el de Pierce Brosnan, quien protagonizó la resurrección de la leyenda en 1995, en Ojo dorado.

Luego siguieron, sucesivamente, El mañana nunca muere, El mundo no basta y Otro día para morir. *

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