Canciones de Navidad y tonadas infantiles

Lo mejor de las ediciones de Putumayo es la excelente presentación. Cada CD viene acompañado por un informativo librillo en color, escrito en tres o cuatro idiomas, en el que se detallan las características de cada una de las grabaciones, de qué disco original han sido tomadas éstas y sus intérpretes principales.

Los dos CD que se comentan aquí tienen por común denominador la legendaria cuna del jazz, New Orleans, pero la música que se escucha apenas roza el verdadero espíritu de los pioneros negros que dieron vida al género sonoro más importante del siglo pasado. Lo que interesa a Putumayo es que el oyente se divierta con un ritmo contagioso y pase un rato agradable con canciones entretenidas.

New Orleans Christmas (PUT 256) contiene once temas que totalizan 42 escasos minutos, bastante poco para un CD, y que giran alrededor de motivos navideños más o menos conocidos, tocados casi todos dentro del viejo estilo dixieland.

La Heritage Hall Jazz Band, la New Birth Brass Band, los Dukes of Dixieland y la Santa Claus Revelers, cumplen con la clásica polifonía instrumental neorleanesa.

El canto de Banu Gibson prefiere la onda de las vocalistas del Período Swing, y las voces de Ingrid Lucia y Topsy Chapman recuerdan las sensualidades del vaudeville. Más atendibles son el trío de Ellis Marsalis, la trompeta de James Andrews y el solo del anónimo guitarrista en el tema «White Christmas». El librillo trae las explicaciones en inglés, español y francés.

El otro CD dura exactamente 30 minutos. Se titula New Orleans Playground (PUT 257), tiene también once grabaciones y se agrega además una traducción al alemán.

Se trata de canciones infantiles que transitan con ritmos de boogie-woogie, rock tradicional, rhythm and blues, el estilo zydeco, el clásico blues de doce compases y hasta el inagotable «When the Saints go marching in», que originalmente era un negro spiritual.

En medio de coros y cantos de niños (y de un excéntrico vocalista que se remonta a sobreagudos con la misma facilidad con que desciende a los tonos graves), se destacan la trompeta simple y efectiva de Kermit Ruffins, el vigoroso ritmo de la banda de Dr. John y una añeja versión de los años 50 a cargo del pianista y cantante Fats Domino.

Las ediciones de Putumayo son famosas porque contribuyen con aportes solidarios a causas humanitarias y sin fines de lucro.

Las ventas del primer CD ayudan a erradicar las viviendas precarias y construir nuevos hogares después del desastre del huracán Katrina. El segundo colabora en la creación de un museo permanente para niños con exposiciones y talleres de enseñanza de la música de New Orleans.

Por más información puede visitarse la página web www.putumayo com.

La distribución en nuestro país se hace a través del contacto mail [email protected], o llamando a JJM Comunicaciones por el teléfono 6825386. *

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