El sublime canto de La Divina

Este espléndido CD contiene una excelente selección de canciones de las muchas que grabó Sarah Vaughan entre 1960 y 1963. La «Divina Sassy» (1924-1990), a diez años de su fallecimiento, continúa en el alto pedestal en el que fue situada por críticos, músicos y aficionados al jazz, y su figura brilla junto a las de Billie Holiday y Ella Fitzgerald como una de las máximas vocalistas de esta música.

Posiblemente los últimos cuatro tracks sean demasiado «comerciales» para el gusto jazzístico, en especial por los recargados arreglos de Don Costa y las pesadas secciones de cuerdas, pero el resto contiene la emocionante e inimitable voz negra de esta contralto, de clara dicción e impecable afinación, perfecto control del registro agudo y cálida profundidad de los tonos medios y graves, sostenida proyección del expresivo «vibrato» y un sentido naturalmente swingueante del ritmo, de las inflexiones y la acentuación. Aquí aparece acompañada por grandes jazzistas, pero es obvio que los casi 77 minutos de música se gozan por los lujos melódicos, armónicos y rítmicos de su maravillosa garganta. Lo mejor está en «I Cried For You», «Mean To Me» y «Lover Man», donde el sostén de la gran orquesta de Count Basie lleva el swing a niveles sobresalientes. En «Perdido» y «Have You Met Miss Jones» surgen sus fenomenales cantos «scat». El añejo «I Can’t Give You Anithing But Love» es redescubierto con un magistral unísono con la sección de saxos de la banda de Benny Carter y «Honeysuckle Rose» es llevado a un «tempo» más lento que el habitual, lo cual permite un regodeo especial en la expresividad de la cantante.

Esos y otros títulos («Solicitude», Round Midnight», The Man I Love», etc) redondean una edición francamente recomendable.

Sarah Vaughan: The Roulette Years. CDP 7-94983-2. Veinticuatro grabaciones, 76 minutos. En disquería Parsifal, $ 290.

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