Tiene la palabra

¿Qué le pasa al Dr. Gonzalo Aguirre?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Estoy extrañado con conceptos vertidos en los últimos días por el Dr. Gonzalo Aguirre, integrante del elenco político del Dr. Jorge Larrañaga.

Creo que se le fue la mano respecto a presidentes de otros países, como Lula, Kirchner y Chávez, a los que ha venido catalogando en notas aparecidas en El País.

Extraña que un dirigente de su categoría en el Partido Nacional, pueda expresarse de esa forma, sin que el Honorable Directorio lo llame a sosiego.

¿Y si los blancos vuelven al Gobierno, cómo harán para relacionarse con dichos presidentes de países hermanos que, posiblemente aún estén dirigiendo los destinos de sus países? Menudo problema.

Dijo también que el Rey de España nos ayudó en el 82 para abreviar la dictadura. ¡Vaya novedad! A «abreviar» la dictadura, nos ayudó más que nadie, el Frente con su lucha y su cadena de muertos y desaparecidos.

Al Rey de España lo preparó y educó Franco durante su brutal dictadura, quedando luego en la monarquía española simplemente como una figura decorativa.

Es indudable que al profesor Aguirre, se le están «quemando los libros».

ERNESTITO – C.I. 878.978-6

 

Se multa a los vecinos, ¿cuándo a las ferias?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Finalizada la feria vecinal de los miércoles en la calle Fleming, se realiza la limpieza, pero siempre quedan restos y frutas en la boca de tormenta de Fleming y Pilcomayo, y también deshechos en otras dos bocas de tormenta.

A los vecinos se les aplican multas si arrojan basura, ¿con las ferias qué ocurre?

Esperamos que la División Limpieza de la IMM solucione este inconveniente, pues sucede semana a semana.

Lo saludan atte.

LOS VECINOS

 

Lacalle quiere cargos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Que Lacalle y Larrañaga hace tiempo no «sintonizan» es un hecho dentro de la actividad del Partido Nacional. La gente de Larrañaga en la voz del presidente del Honorable y sus colaboradores (Amondarain lo ha reiterado en La Republica) no querían cargos en el actual gobierno. Muchos que quedaron por el camino en las últimas elecciones, sí los pedían con vehemencia, en tren de desquitar lo gastado en el acto electoral, donde sus aspiraciones de asumir un cargo de legislador habían quedado por el suelo. Obviamente, ingresar a un ente autónomo, significa darle «vida» a varios correligionarios más (chofer, secretarios, etc.).

Hasta hace pocos días, Larrañaga se defendió con ahínco esa posición. ¡No y no!, reiteró «El Guapo» consultado al respecto.

Ahora nos enteramos que el «Cuqui» no piensa lo mismo y que algo hay que «agarrar», aunque para ello haya que transar respecto a la integración más moderna del Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral.

La posición de Lacalle revela una realidad: los blancos, como en viejos tiempos, no están de acuerdo entre ellos. Y observan, por lo menos los herreristas, que si dejan pasar esta oportunidad, los «pases» hacia la izquierda seguirán sucediéndose mientras a nivel de la juventud, es difícil ganar adeptos. Porque un 90% luce remeras con la figura del Che y al 10% restante, ni se le ocurre ponerse alguna con la figura de Aparicio Saravia!

ERNESTINA BOLAÑOS – C.I. 2.168.345/6

 

Desde Francia, algunas opiniones sobre la reelección

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Reflexiones sobre la propuesta de reelección del Dr. Tabaré Vázquez a la Presidencia de la República.

1) El Dr. Vázquez es portador y sintetizador de un cúmulo de esperanzas y proyectos que abrigaron varias generaciones de uruguayos durante todo el siglo XX y por las cuales muchos conocimos sinsabores, horrores, torturas, muerte y exilio.

2) Su gestión, más allá de algunas diferencias totalmente normales en una estructura tan rica y tan compleja como lo es el Frente Amplio, es plenamente satisfactoria. En lo que va de su mandato, ha dado muestras de firmeza, cuando fue necesario, flexibilidad, cuando correspondía, lucidez, tacto y humanismo, bregando siempre por la justicia y la perfección en la reconstrucción del Templo de la democracia uruguaya que nos es tan caro, lo que no me extraña. Y, un proyecto tan ambicioso no se puede encaminar y concretar en unos pocos 5 años, en consecuencia nada más lógico que se plantee la eventualidad de su reelección.

3) Pienso que es un error lo que plantea el compañero Brovetto, de suprimir el balotaje. Este sistema, que se introdujo para cerrarle al Frente la posibilidad de llegar al gobierno, terminó siendo un procedimiento que legitimó al gobierno del Frente como nunca había sido legitimado un gobierno uruguayo portador de un nuevo mensaje. Mayoría absoluta. En consecuencia, pienso que debería ser mantenido pues nos legitima en nuestro accionar. Gobernar con un 40% de los sufragios no es legítimo y lleva a componendas y acuerdos que terminan frustrando el programa más ambicioso. Es volver al 3 y 2 que tanto criticamos.

4) Lo que sí sería interesante, en la eventualidad de una reforma constitucional, es de barajar la posibilidad de que un presidente pueda ser reelecto una vez, en consecuencia ser el titular del Ejecutivo por un período de 10 años (o más), pero que luego nunca más pueda ser presidente. Este sistema es el que tienen los EEUU y pienso que es muy sano, entre otras cosas porque nos evitaría de tener siempre en el candelero a ancianitos como los son los doctores Sanguinetti y Jorge Batlle, cerrándole por décadas la promoción política a las nuevas generaciones y perpetuándose en el poder de sus partidos, anquilosándolos. En síntesis, una reelección y luego podrán aspirar a otros cargos, evidentemente el Senado, por ejemplo, los ex presidentes podrían ser senadores vitalicios, como lo son en algunos países, por ejemplo, Italia, y seguir aportando así la rica experiencia que da haber sido titular del Ejecutivo, pero nunca más presidente.

5) Quizás sería interesante ir pensando en la posibilidad de extender el mandato presidencial, (por ejemplo, como lo era en Francia y que creo que fue un error cambiarlo) a un septenio, lo permite que el Ejecutivo pueda desarrollar un programa mucho mejor que en un quinquenio y para que no se le de un cheque en blanco al Ejecutivo, se podrían mantener las elecciones parlamentarias quinquenales, lo que permitiría que si la ciudadanía no está conforme con la gestión del Ejecutivo, a los cinco años lo sancione. En Francia, en donde vivo, eso se dio un par de veces, se le llamó la cohabitación y el resultado fue positivo.

En consecuencia, mi sugerencia es: vayamos hacia una reforma constitucional que permita la reelección del Dr. Vázquez. Extendamos el plazo de gobierno del Ejecutivo a siete años y mantengamos las elecciones parlamentarias cada cinco años. Tras ese período, el titular del Ejecutivo nunca más podrá ser electo presidente.

En otro orden de cosas, viendo las declaraciones del Sr. José Amorín Batlle, me permito aconsejarle a ese señor un poco de memoria, lo que lo llevaría a ser más prudente. Su partido, planteando la reelección del liberticida Pacheco Areco, nos regaló 12 años de dictadura con el dictador Bordaberry, llegado al gobierno con los sufragios colorados.

Como si no fuera poco, sería interesante analizar por pertenencia partidaria quienes fueron lo
s principales colaboradores de la dictadura.

En su gran mayoría colorados. Ergo, señor Amorín, cuando hable de quienes no respetan o respetaron la Constitución, le sugiero comprarse una escoba y comenzar por barrer en el zaguán de su casa.

Don Federico, Ud. que fue y es un hombre de mil batallas, vamos arriba, a lanzar la reelección y la reforma constitucional.

Un cordial abrazo

MARIO DELGADO BUTTURINI

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