EN CINEMATECA 18 HOY SE ESTRENA "TARNATION"

Una película única en la historia del cine y probablemente será la única de su autor

Es una película única en la historia del cine y probablemente será la única de su autor, que aquí junta grabaciones en video desde su niñez, fotos de familia, mensajes de contestador automático, grabando su propia vida desde la vida misma. Nunca se había hecho así y el resultado, probablemente experimental, se estrena este jueves exclusivamente en Cinemateca 18. Su presentación fue un impacto en el Festival de Cannes y luego en el Sundance, y premio en Londres, Los Angeles y San Diego.

Por fuera de todo cine convencional, Tarnation consiste en una vida literalmente vivida y filmada por quien la vive. La frontera entre ficción y documental queda destruida, y a la vez se destruye la actitud del espectador, que deja de ser pasivo y aquí enfrenta inevitablemente (lo toma o lo deja) una vida que corre en el tiempo, y que tampoco es el documental o un registro desde fuera. Quizás un experimento del que no hay muchos (casi ninguno) antecedentes en la historia del cine. Y sin embargo se trata de algo bastante sencillo, muy directo: Jonathan Caouette, hijo de familia disfuncional de Texas, cuenta su vida. Monta un torbellino psicodélico con sus recuerdos, fotos familiares, películas caseras grabadas desde los trece años, diarios en video, cortos primerizos, filmaciones en Súper 8 y por fin, su llegada a New York, independizado y gay. Casi nada. Caouette aprendió a olvidar viviendo frente a una cámara, educándose con series B de terror, con teatro musical. Aprendió a espantar su niñez, el desamparo y los abusos, la esquizofrenia de su madre a la que vio violar, su paso por instituciones de caridad, la autodestrucción. Haciendo cine se reinventó a sí mismo, y esta es la película de toda su vida. Tenía once años cuando empezó a grabar su vida en video. Sus circunstancias eran por cierto excepcionales, y excepcionalmente difíciles con abuelos excéntricos.

Tras veinte años de grabaciones, editando el material en su computadora Apple, intentan disociarse de aquello de lo que estaba siendo protagonista. Volver su cámara hacia su familia es la forma de aprender a vivir con ellos. La infancia y juventud de Caouette se desarrollan ante los ojos del espectador, mientras las personas-personajes crecen, cambian las relaciones del cineasta-protagonistas, se advierten los resultados calamitosos de las terapias de la madre. Y hasta aparecen fragmentos de los filmes de terror que lo asustaron o fascinaron. No deja de tener su sugestión la idea de que en definitiva no se trata de una película «terminada», sino quizás de una work in progress que podrá seguir incorporando materiales mientras Caouette viva y siga teniendo nuevas experiencias que lo acosen de las que necesite destanciarse.

Ese filme tan excepcional como infrecuente no necesariamente es obra exclusiva de Caouette.

Mientras el cineasta llega a la madurez y el espectador es testigo, aquí cuenta con el apoyo y el incentivo de cineastas reconocidos como Gus Van Sant y John Cameron Mitchell, que se convirtieron en los productores ejecutivos de esta versión pública de un diario íntimo. Con el espectador como intruso fascinado, molesto, implicado y ocasionalmente deslumbrado. *

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