Cuando la palmera se enamoró del viento

A más de dos decenios de recuperación del estado de derecho, muchas secuelas del gobierno autoritario subyacen en el imaginario colectivo uruguayo.

Esos recurrentes fantasmas, que reaparecen recurrentemente en el presente, asumen diversas representaciones: el síndrome postraumático que padecen algunos ex presos políticos, casos de ciudadanos desaparecidos que recién ahora emergen del ostracismo de los archivos judiciales y la incertidumbre que aún suele provocar todo potencial conflicto que involucre a militares.

Aunque algunas heridas comenzaron a ser restañadas con el enjuiciamiento penal de conocidos represores y la decisión presidencial de remover al comandante en jefe del ejército por una falta grave a sus deberes de subordinado al poder civil, en muchos casos, la verdad y la justicia siguen siendo asignaturas pendientes.

De todos modos, se advierte una plausible intención de iniciar un proceso de indispensable transparencia, que le permita a nuestro Uruguay recuperar definitivamente su identidad democrática, sin indignas ni denigrantes cortapisas.

La impunidad consagrada en la post dictadura por gobiernos derechistas miopes que pretendieron tapar el Sol con un dedo, comienza finalmente a desmoronarse sin mayores conmociones.

Estos acontecimientos, que quedarán registrados en la historia, no obstan la permanente invocación a un pasado ominoso que, a partir de 1985, ha sido permanentemente recreado por la literatura de denuncia.

En «Cuando la palmera de enamoró del viento y otros cuentos», Ariel Poloni y su hijo Hernán desarrollan un compartido ejercicio de memoria, destinado a documentar sus vivencias de los tiempos más duros de la dictadura que asoló a nuestro país durante once largos y despiadados años. Mixturando la realidad con la ficción, el ex preso político y su vástago reconstruyen  con acento siempre elocuente- muchos de los episodios que marcaron sus respectivas vidas.

Unidos por el entrañable amor filial y hasta una mutua admiración, ambos desandan los senderos del tiempo, lo que les permite decodificar las claves de la pesadilla. Pese a que los autores desestiman toda visión sociológica o historicista, el prólogo de esta obra aporta los elementos indispensables que permiten interpretar cabalmente el fenómeno de la guerrilla, su posterior derrota militar y la instalación del régimen autoritario.

En cambio, los relatos contenidos en este libro asumen un rumbo radical bastante diferente, ya que observan lo sucedido desde el ángulo de la experiencia personal.

Los testimonios registrados en este libro, que toman como referencia el período comprendido entre 1972 y 1985, son todos fragmentos de vida expuestos a la intemperie del destino.

Hay dolor, sufrimiento y también amargos sentimientos de pérdida, que los autores narran con un sentimiento de indisimulada emoción.

El lenguaje coloquial aporta la frescura indispensable, en un ejercicio narrativo que no se agota en la mera evocación de hechos y circunstancias. En todos los casos, hay una plausible y explícita frontalidad, que permite compartir los padecimientos que aquí se describen.

«Cuando la palmera se enamoró del viento» es un nuevo exponente de literatura testimonial, concebido desde una mirada personal que, sin embargo, representa el virtualmente unánime sentimiento del colectivo social. *

(Editorial Azul Marino)

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