LAS MANOS, LA COMEDIA DEL PODER, DIECISEIS CALLES Y EL MATADOR

Cuatro estrenos cinematográficos

Las manos, un filme argentino dirigido por Alejandro Doria es, primordialmente, una película sobre los misterios del amor. Narra la historia del Padre Mario Pantaleo (Jorge Marrale) un cura italiano «sanador» por imposición de manos. Su colaboradora Perla (Graciela Borges), salvada por él de un cáncer terminal lo acompaña en su peripecia vital. Mario vive guiado por los misterios de la fe y con «poderes» para diagnosticar y sanar enfermedades a través de sus manos. Aunque también se plantean dudas con respecto al uso del don recibido. La película cuenta cómo con sus manos, su fe y la ayuda de sus fieles construye una iglesia, cómo realiza milagros, cómo vive rodeado de humildad y amor, cómo le hace frente a aquellos que dudan de sus poderes para sanar y su lucha constante contra el recelo de las autoridades de la Iglesia Católica, el gobierno y la policía.

También se estrena hoy La comedia del poder, un filme de Claude Chabrol en donde el director se traslada a París, porque ha querido realizar una película muy à la page sobre la corrupción en las altas esferas: los íntimos lazos que vinculan a funcionarios, empresas y Justicia. La historia se inspira en un sonado caso de corrupción en que estaba envuelta la megaempresa petrolera estatal Elf, pero el director elige la ambigüedad, y nunca se sabe a qué se dedican esos personajes lábiles, evasivos, que han caído bajo la lupa de una jueza implacable, obsesiva y principista, decidida a «sacar a los culpables de sus cuevas» como repite durante la indagación. El filme es un largo registro de la investigación y sucesivas audiencias de la jueza con sus investigados, funcionarios y empresarios que ven como la cosa más normal los sobres con comisiones, los dispendios sin boletas, los lujos pagados como gastos de representación. «Es lo normal» no cesan de repetir, y les asombra que alguien persevere en demostrar lo contrario. Pero la jueza siente que la verdad le es esquiva, que los detalles no le permiten acceder al gran meollo de la corrupción. También a partir de hoy podrá verse Dieciséis calles, película dirigida por Richard Donner con Bruce Willis en el rol protagónico, quien interpreta a un detective de la policía de Nueva York que recibe una misión aparentemente sencilla. Un delincuente está citado para testificar ante la Justicia a las 10 en punto de la mañana y él será el encargado de trasladarlo desde la celda al juzgado, a 16 calles de distancia. Cuando el policía, que tiene serios problemas con el alcohol, mete al detenido en el asiento trasero de su coche y se dispone a atravesar Nueva York, no se da cuenta de que le sigue una furgoneta. El detective decide parar ante una tienda de licores para comprar el desayuno. De repente el prisionero, que espera en el interior del coche, se encuentra con una pistola apuntando a su cabeza. Afortunadamente, el detective aparece justo a tiempo de evitar la tragedia. Cuando llama pidiendo refuerzos, los primeros en aparecer en el lugar son un detective de homicidios y su equipo. El preso se queda pálido ya que uno de los detectives del equipo es el hombre contra el que debe testificar. Así es que el viaje al centro de la ciudad de Jack se convierte en una pesadilla.

Otro filme que se estrena hoy es El matador, de Richard Shepard. Aquí, el personaje central llamado Julian Noble (interpretado por Pierce Brosnan) es un asesino a sueldo  en propias palabras, «un facilitador de muertes»  muy bueno en su especialidad. Se halla en Ciudad de México atendiendo otro de sus encargos, «un trabajo corporativo». Danny Wright (Greg Kinnear) también se encuentra en Ciudad de México por negocios, aunque se trata de un tipo de negocios plenamente distinto. Danny vive en Denver con su esposa Bean (Hope Davis), y aunque puede que tengan algunos problemas económicos, entre ellos hay una sensualidad juvenil que contradice diez años de matrimonio. Danny atiende en Ciudad de México una oportunidad de negocio cuyo resultado podría constituir la diferencia entre poder solventar todos sus problemas financieros o caer en una deuda e inseguridad todavía mayores. Una noche, en el bar del hotel, los dos hombres se conocen. No tardan mucho en darse cuenta de que están viviendo una experiencia muy singular en Ciudad de México, que los cambiará a ambos para siempre. *

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