A treinta años del golpe militar, treinta filmes para treinta mil desaparecidos
La cinematografía argentina, una de las más originales y dinámicas de América Latina, ha sido la invitada especial de esta edición del festival, que bajo el lema «30 filmes para 30.000 desaparecidos con motivo de los 30 años del golpe militar», dedica un amplio espacio a recordar los años negros de la dictadura militar. En total 62 filmes argentinos, entre largometrajes, cortos y documentales, están siendo proyectados en la legendaria sala Miela, donde se ha desarrollado el festival en la última década.
La participación de un número tan alto de debutantes, en general jóvenes, muchos de ellos con experiencia en documentales o como asistentes de dirección o con obras para televisión, demuestra que las nuevas generaciones del continente han encontrado en el cine su propio lenguaje. Entre esas nuevas generaciones figuran cinco directoras cuyas películas compiten con realizadores veteranos, como el venezolano Román Chalbaud, autor del célebre y divertido El pez que fuma (1977) y recientemente galardonado con el premio Glauber Rocha en el festival de La Habana. Junto al filme de Chalbaud, El Caracazo, sobre las revueltas en Caracas de 2002 que cambiaron la cara de su país, realizado como un documental, compite el primer filme independiente realizado en Cuba, Así de simple, de Carolina Nicola. La realizadora, hija de uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana (Noel Nicola), presenta la primera obra escrita, producida y rodada en Cuba. Otra mujer, la argentina Mercedes Farriols, autora de numerosas obras de teatro, concursa con su primer largometraje, Olga, Victoria Olga sobre la emigración italiana a Argentina. La película, que se estrenó a nivel mundial en Trieste, conmovió al público y en particular a los triestinos, ya que narra con un velo de nostalgia y en un lenguaje muy íntimo lo que representó para algunos de ellos ese viaje hacia la tierra del «Buen Aire», del otro lado del océano. «Gracias a la señora Olga Victoria Sabbatini, que me contó su historia, pude conocer la magia del cine. Yo también soy hija de inmigrantes y entiendo lo que implica unir tantos cabos sueltos», reconoció en una charla. «Esta historia representa un homenaje de Argentina a la región de Trieste y al puerto de los adioses», escribió el diario local Il Piccolo, que dedicó un amplio artículo al filme. El festival se abrió con una retrospectiva dedicada al mexicano Jorge Fons, ganador del oso de Berlín en 1977 por Los albañiles, y concluirá mañana con la proyección de dos filmes argentinos en la sección Eventos Especiales: El amarillo, de Sergio Mazza, y El aura, de Fabián Bielinsky, fallecido recientemente a los 47 años por un ataque al corazón. *
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