Un maestro del teatro visto desde el cine
El 13 de abril de 1906 nació en Irlanda Samuel Beckett, quien en 1932 se radicó en Francia. Allí escribió en francés sus obras más conocidas (Molloy, El innombrable, Esperando a Godot, Final de partida), por las que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1969. Novelista y dramaturgo traducido a todas las lenguas, su faceta poética ha sido mucho menos resaltada. Sin embargo, los poemas de Beckett, y en especial Mirlitonnades («quiebros» o «versos malos») ofrecen una nueva lectura del conjunto de su producción y conectan directamente con sus composiciones para el cine, la radio o la televisión. Beckett tuvo una única relación directa con el cine, como libretista del corto Film (1964), dirigido por Alan Schneider, rodado en Nueva York y protagonizado por Buster Keaton, un cómico cuyo sentido del absurdo influyó decisivamente en el estilo del dramaturgo. Film recibió varios premios. Pero si Beckett se involucró personalmente en un solo filme, otros cineastas han atendido su obra. Sus relatos y piezas teatrales han sido abundantemente visitados por el cine y la televisión. El presente ciclo es un adecuado homenaje al autor: una muestra de filmes basados en sus obras, que reúne a importantes directores de la cinematografía mundial. Atom Egoyan, Neil Jordan, Anthony Minghella y Karel Reisz son algunos de los realizadores de los filmes que integran la selección, coordinada por Michael Colgan y Alan Moloney, de Blue Angel Films, y realizada con el apoyo de la embajada de Irlanda en Buenos Aires.
El detalle de los filmes que se exhibirán es el siguiente: Esperando a Godot. Inglaterra 2001. Director, Michael Lindsay-Hogg. La obra maestra de Samuel Beckett, culminación de su noción de teatro del absurdo. La conversación eternamente interrumpida entre Vladimir y Estragón, dos personajes ya clásicos en un ejemplo de la mejor literatura del siglo XX. (octubre 21 a 23).
Final de partida. Inglaterra 2000. Director, Conor McPherson. Un hombre ciego y su sirviente cojo se pelean y bromean en medio de un mundo que se desmorona. Beckett arquetípico, una negrísima visión del universo atravesada por el absurdo y la desesperación. En programa: Catástrofe (2000), director David Mamet, una alegoría sobre el totalitarismo; Breath (2000), director Damien Hirst, teatro minimalista, un suspiro o el aliento final; Not I (2000, director Neil Jordan, con Julianne Moore), un hipnótico monólogo interior dicho por una boca, lo único que se ve en el escenario; Act without words I (2000), director Karel Reisz, monólogo sin palabras, un hombre solo perdido en el desierto lucha por alcanzar objetos inalcanzables (octubre 24 y 26).
La última cinta magnética. Inglaterra 2000. Director, Atom Egoyan. Con John Hurt. Un anciano hace un balance de su existencia a través de las grabaciones efectuadas a lo largo de su vida.
En palabras del crítico Bret Fetzer, «la joya de la colección», con el innegable histrionismo de Hurt. En programa: Play (2000), director Anthony Minghella, un triángulo amoroso amargamente evocado; A piece of monologue (2000), director Robin Lefèvre, un anciano artista lucha por seguir expresándose (octubre 27 a 29). *
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