En pocos días será presentada "Los uruguayos"
Terminó hace pocos días la postproducción de Los uruguayos, de Mariana Viñoles. Capítulo de una serie producida desde Brasil, la parte uruguaya tiene la vivacidad de contrastar capital, ciudades del interior, pueblitos olvidados. De esas contraposiciones surge la manera de ser de las gentes de unos y otros lados, pero también la de un documental que no se conforma con mostrar pasivamente, sino que interactúa con sus personajes reales. La intención no es sociológica y alcanza algunos momentos de intimismo y de lánguida poesía, quizás porque esa es parte de nuestra identidad. Algunas secuencias transitan por un humor afectuoso, saltan de una persecución a una gallina en un pueblito, a la costa y al mar, tan lejanos y desconocidos para muchos uruguayos, de una cultura a otra, del afecto cotidiano a las aspiraciones de una metrópoli. En ese juego creativo, de ida y vuelta, Mariana Viñoles confirma su capacidad para registrar lo pequeño cotidiano con afecto y dejar un suspenso poético en imágenes que se prolongan (como un ómnibus destartalado que en Crónica de un sueño trepaba hasta llegar a una población rural). Aunque hasta ahora sus filmes son documentales, la directora intercala secuencias creativas, en la mejor tradición de un género. E incluso ella misma se registra en un reportaje radial en una ciudad del interior con entrevistador que no tiene mucha idea de a quién va entrevistar ni cómo se llama. Esos momentos imprevistos, que quedan en el filme y no son suprimidos en el montaje también muestran, ingenuamente, qué son esos uruguayos.
La película va a ser objeto de una primera presentación pública en los próximos días, luego tendrá estreno en gran pantalla y se prevé su posterior difusión en todo el país. *
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