Tiene la Palabra
En Río Negro se está muriendo gente por la contaminación de fábrica química
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Somos compatriotas que luchamos por una misma causa: el derecho a la salud, el derecho a morir por causas naturales y de viejo.
Nadie tiene derecho de matarnos directa o indirectamente contaminando las tierras, las aguas y el aire que es de todos.
Denunciemos a los inescrupulosos que contaminan a un país que supo tener contaminación cero y que por falta de una defensa legal, ya que se difícil encontrar abogados que defiendan verdaderamente la causa de la salud ya que son pocos los especializados en temas medioambientales.
Nosotros tenemos en Montevideo la Fábrica Nacional de Productos Químicos, Fanaproqui, la que le vendió el paquete de acciones a la fábrica Isusa que mantiene la firma de Fanaproqui.
Esta fábrica trabaja de día al mínimo posible y de noche al 100% de sus posibilidades, cuando ni el Municipio ni el Ministerio de Medio Ambiente controlan nada; nos enferman y nos matan.
Enterraban los desechos tóxicos en un pozo al fondo, al que no podemos ver más por haber levantado un galpón delante que tapa todo, tienen una canaleta que vierte los fluidos líquidos a la Cañada de la Serpiente y al aire con mezcla de vapores.
Tienen construidos los sobretechos recortados por donde dejan salir las emanaciones de los gases tóxicos que van directamente a los vecinos que vivimos en dos Complejos Habitacionales del BHU el INVE 17 y el Complejo Gral. Artigas CH 73.
Esta zona es un gran negocio para las Coronarias Móviles. El 90% está afectado en las vías respiratorias. Niños nacidos con mutaciones, con problemas cardíacos. En el 90% de las casas falleció alguien, o hay enfermos graves, cientos de enfermos. El último vecino que falleció Don Pérez, estaba sordo, ciego y le habían cortado las dos piernas.
El Ministerio de Salud Pública archivó sin estudiar una solicitud que yo le formulé (Exp. Nº 401/96) lo archivaron y nunca logramos que alguien le dé lectura y que se haga algo por nosotros.
El BHU, que equivocadamente le otorgará viviendas a gentes sin techos en zonas donde nunca se adaptarán a vivir, ignorando lo qué significa el desarraigo territorial.
La ley del RAVE, declarada anticonstitucional en 1985, nos condenó a vivir y morir junto a una fábrica química que está fuera de zona, pues se trata nada más ni nada menos que de Categoría Cuatro A, que es: insalubre, inadaptable, peligrosa y a demás tiene tanques de productos químicos y de combustibles.
Esta la ley hecha, pero no se cumple por la gente del Ministerio de Medio Ambiente y del Municipio. Ellos tienen responsabilidad de tantas más de 300 muertes y los enfermos son incontables. Estamos todos con problemas de salud.
¡Queremos que el BHU nos devuelva el barrio que nos sacó ilegalmente, o algún lugar con aire limpio sin contaminación.
La fábrica está enclavada en Camino Carlos A. López y Mayo Gutiérrez, ex Ruta 5.
La denuncia en el Ministerio de Trabajo, que le mejoró la vida a los obreros, y la Sra. inspectora doctora Isabel Suárez fue expulsada del Ministerio porque molestaba a la empresa con sus exigencias de que los trabajadores estuvieran trabajando bajo las normas internacionales de seguridad de una empresa química.
Ella mejoró el estándar y sistema de vida de los obreros, pero nada podía hacer fuera de la fábrica para proteger a los vecinos, afuera ella, jurídicamente no podía hacer nada por nuestras vidas.
En mi casa murieron mi hermano de cáncer y mi madre, y yo la estoy peleando con la próstata.
Hermanos de Río Negro, luchen por desarchivar el Expediente 401/6 del MSP, aquí en este barrio la gente fue derrotada por ignorancia colectiva de muchos, y muchos estamos enfermos y una cantidad enorme ya murieron de los que pudieron emigrar enfermos algunos se estarían recuperando.
JAVIER NAVARRO – C.I. 883.629/5 -GRUPO ECOLOGISTA LA CAÃADA DE LA SERPIENTE
Una injusticia más del Banco de Previsión Social
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En el año 1997, mi señora, Marta E. Silva Saravia, C.I. 1.036.964-4 sufre a la salida del trabajo en la Escuela Técnica de la Unión una caída que le produce las fracturas de la 5ª y 6ª vértebra lumbar, por lo que derivado de esta situación, el Banco de Seguros le concede una pensión y le reconoce incapacidad para trabajar.
Se le otorga una jubilación y se le dice en el BPS que pida la renuncia en UTU. A 4 años de esto, en el 2001, el BPS le deja de pagar esa retribución y ahí comienza el calvario.
En el 2003, sufre derivado de una osteoporosis la fractura de los dos pies, posteriormente de un brazo; tiene que usar un corsé casi permanentemente. En este momento se le declaró diabetes, sufre muy a menudo desmayos, no se sabe si a causa de esto o por problemas neurológicos, y está en estudios por problemas de corazón.
En el 2003 se le realiza en el Ministerio de Salud Pública una junta médica a la cual la acompaño, y allí le dicen que no puede trabajar más, y que le van a comunicar al BPS que la jubilen, en ese momento tenía 59 años. No solo no la jubilan sino que le comunican que no hay motivos para ello.
Y aquí se choca en el BPS, contra un muro llamado Comisiones de Juntas Médicas, las cuales no sabemos si la integran médicos o superdotados que desconocen la actuación de otros colegas como los de Salud Pública o a otros integrantes de otras juntas del BPS. Que sí le otorgarían una pensión.
Lo increíble de esto es que le exigen que pague los aportes del año 2001 a la fecha. Así como existen organismos que controlan la actuación de distintas profesiones debería existir alguien que controle a estos profesionales que juegan con la vida de las personas. Pienso, cuántos habrán muerto esperando las migajas de misérrimas jubilaciones. Más vale que mi esposa no muera, porque si esto aconteciera voy a ir con el féretro al patio central del Banco de Previsión Social a agradecerle a la Comisión de Baremos y otras yerbas su actuación; en este momento mi esposa tiene 62 años y así como expreso lo que antecede de los médicos que le niegan jubilación, quiero agradecer como la vienen atendiendo en Salud Pública que pese a todas las carencias brinda una atención de verdaderos vocacionales de la medicina.
Me reservo el derecho de comunicar a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y otros organismos públicos e internacionales la actuación de este organismo del Banco de Previsión Social del Estado Uruguayo.
Agradezco al señor Director del diario LA REPUBLICA Dr. Fasano y al periodista señor Carlos Lemos la difusión de esta carta.
JORGE LUIS FREDES FRANCO – C.I. 1.223.830-6
Sólo yo dar importancia a tal dinosaurio
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me dirijo a usted ante la carta enviada por el señor E. Silva, C.I. 1.756.644-9, publicada en la edición del 9/10/2006, «Tiene la Palabra». En dicha fecha, me encontraba almorzando cuando comienzo a leer la citada carta. Debo confesarle que me empezó a caer mal la comida y empecé a lanzar improperios tales como «se donde salió este dinosaurio» o «en donde vivió durante estos años» y otros que no se pueden exponer por estar en horario de protección al menor. Enseguida, me dispongo a escribirle una carta, contestándole cada una de las barbaridades que desarrolla el personaje en cuestión.
En
ese momento, mi señora me dice «sos una calderita de lata, sólo vos le das importancia a eso». Que le digo que mi señora se llevó la sorpresa de su vida, porque le contesto «sabés una cosa tenés toda la razón, sólo un pelotudo como yo (perdón por el improperio), pierde el tiempo leyendo los disparates y dándole importancia al espécimen de marras. Luego tragué, esbocé una sonrisa y me dispuse a escribirles esta. Saluda a usted atentamente
P.D. «Pepe», sólo vos lográs unir pensamientos tan diferentes. Un abrazo.
Un asiduo lector de LA REPUBLICA
ROBERTO POYET PARRERAS – C.I. 971.993-9
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