Presente señorita: una maestra picarona
Para rellenar la historia tendremos un sorprendente entremés: Perla, caracterizada de india y lanza en mano, encarna, en la soledad de su pieza, a una esposa de Artigas, esquicio histórico que parece el borrador de una obra futura y cuya relación con la maestra y el resto del monólogo no podemos conjeturar. Algo cansados ya, porque el monólogo de «Melchora Cuenca» no tiene interés, llegamos al presente. Armas, para describir a su personaje la decreta ávida y pérfida. Perla espera con ilusión y un adarme de reprimida lujuria la visita de un ex alumno, al que hace años no ha visto. La espera de ese sueño le hace declinar la invitación de una amiga para ver un filme en Cinemateca; pero Perla no se conforma con decir que no y urdirá desagradables ficciones telefónicas para atemorizar a su amiga y desalentar su proyecto. Luego de estos dos episodios Armas resuelve ir a mayores y hace que Perla nos cuente, pese a que estamos en un teatro una tan escatológica como improbable venganza que años atrás perpetró contra una directora. Suena el timbre. Es el ex alumno y…¡!. Termina la obra. No reprocharemos al autor que el personaje sea monolítico. Este reproche partiría del supuesto de que el personaje existe, pero sólo se le atribuyen pequeñeces, sin convicción. Más pícara que mala, es infantil, adecuada para la bruja de Blanca Nieves. Por momentos parece su alumno Jaimito vestido de mujer, a punto de escribir furtivamente «pichí» y «caca» en el pizarrón. Mirtha Cazet ha puesto su arte de intérprete al servicio de este monólogo, y cumple a satisfacción todos los requisitos de la obra. Dice bien, es expresiva, su movimiento en escena es adecuado, tiene en la mirada una chispa donde se mezclan la malicia e inocencia que convienen al personaje.
PRESENTE SEÃORITA, de Dino Armas, con Mirtha Cazet, banda sonora de Carlos García, dirección de Elena Zuasti. Estreno del 5 de octubre, Arteatro, Canelones 1136.
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