El regreso de los hijos de la tierra
En el decurso de su historia, América latina ha transitado un periplo realmente paradójico, que discurre entre la tragedia y la construcción de su identidad continental.
Para corroborar esta afirmación, basta recordar la centenaria crónica de su nacimiento, un parto realmente traumático salpicado de sangre inocente y terribles crímenes de lesa humanidad.
Aunque pueda parecer redundante, desde el fondo de los tiempos aún emerge la condena por los atropellos perpetrados por los conquistadores, quienes construyeron una nueva cultura sobre una montaña de cadáveres y el sistemático arrasamiento de civilizaciones enteras.
En un mundo gobernado por los grandes monopolios mediáticos y las multinacionales de las telecomunicaciones, sólo trasciende la memoria de los genocidios más promocionados.
Sin embargo, la peor experiencia de exterminio de todos los tiempos fue la colonización de nuestro continente, recurrentemente disfrazada de intercambio de culturas por los investigadores constructores de la historia oficial.
De todos modos, quizás lo más terrible sea el triste destino que siempre acompañó la peripecia de nuestra América, transformada, también contemporáneamente, en un laboratorio de prácticas autoritarias y saqueos perpetrados por los imperialismos de turno.
Aunque las dictaduras instaladas en la segunda mitad del siglo pasado sean hoy un mero recuerdo, persisten muchas de las graves secuelas de esas despiadadas modalidades de terrorismo de Estado.
También perduran consecuencias económicas y sociales que nacieron al calor de la violencia autoritaria, como la pobreza, el hambre, la marginación, la exclusión y la explotación laboral, entre otras tantas lacras. En «El regreso de los hijos de la tierra», el autor uruguayo Alejandro Corchs construye una revelador itinerario de búsqueda de la verdad, en el que transita los tramos más pesadillescos de nuestra historia reciente. Con la madurez que le otorga haber vivido y sobrevivido a situaciones realmente dramáticas, este joven, que perdió a sus padres por la patología homicida del terrorismo de Estado, ensaya un profundo ejercicio de introspección.
Si bien este libro relata en parte una experiencia autobiográfica, el planteo asume igualmente una estatura de validez universal, porque apunta, particularmente, al rescate de valores siempre intrínsecos a la condición humana.
Con un abordaje aleccionante desprovisto de eventuales rencores, Corchs interpela al pasado y al presente, en un discurrir que intenta encontrar respuestas al irracional genocidio perpetrado durante las dictaduras latinoamericanas.
Sin embargo, esa búsqueda, que en muchos aspectos es un itinerario tortuoso, deviene en un viaje iniciático rumbo a esa y otras verdades deliberadamente silenciadas, que escrutan también un remoto pasado de tragedias vinculado a los orígenes del propio continente americano y al exterminio de pueblos aborígenes.
Este libro es, sin dudas, un vital aporte a la interpretación de fenómenos de debate siempre ineludible, cuya lectura resulta insoslayable particularmente para las nuevas generaciones.
Mediante una meditada reflexión, esta obra se abre paso entre tantas mentiras y discursos apócrifos, permitiendo avanzar hacia la recuperación de nuestra verdadera identidad. *
(Editorial Cruz del Sur)
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