Arte

Días de Patrimonio para Eladio Dieste

Coincide con la inauguración de la 27ª Bienal de San Pablo, circunstancia que podía haberse evitado ya que muchos uruguayos viajan a esa ciudad brasileña para estar en contacto con la realidad internacional. El interés de esta nueva edición del Patrimonio radica en el homenaje al ingeniero Eladio Dieste (Artigas, 1917- Montevideo, 2000). Doctor Honoris Causa por la Universidad de la República, fue un profesional de las artes visuales orientado preferentemente a la arquitectura industrial, religiosa y, excepcionalmente, a la vivienda unifamiliar. Eligió los grandes temas colectivos de la arquitectura contemporánea: centros comerciales, almacenes, gimnasios, paradores de ómnibus, envasadoras de productos cítricos, silos, hangares de mantenimiento, parroquias. Dieste sintetizó el poder de la imaginación que se nutre de elementos propios del país en que vive. En efecto, desde que en 1946 fue llamado por el arquitecto catalán Carmelo Bonet para el cálculo de estructura de una bóveda de hormigón para la casa Berlingeri, Punta Ballena, su ingenio encontró en el ladrillo el principio de un universo constructivo importante y original, partiendo de la sencilla idea de aliar al ladrillo, el mortero y el hierro que daría como resultante la cerámica armada.

Sus bóvedas de doble curvatura (el encofrado está lleno de pequeñas piezas de cerámica) y autoportantes de directriz catenaria, permiten una visualización clara de sus sensibles ondulaciones espaciales de potente racionalidad constructiva y firme coherencia formal. El aprovechamiento de la luz interior, muy sugestivo en las iglesias de San Pedro, Durazno, y en la de Atlántida, modulando el espacio interior hasta establecer una unidad dialéctica con el volumen exterior, la calidez del color del ladrillo, los hábitos artesanales aplicados a la tecnología, constituyen algunos aspectos característicos de su producción que lo distinguen notoriamente dentro del panorama arquitectónico nacional. No por casualidad amistó con Joaquín Torres García a pesar de la distancia generacional y con sus hijos, Augusto y Horacio, o la muy estrecha con el escultor Eduardo Díaz Yepes, quien ejecutó la imagen de Cristo para la iglesia de Atlántida en un intercambio de ideas feliz e integrador. Sobrino de los escritores Eduardo y Rafael Dieste, heredó esa sensibilidad estética que proyectó en su extensa y variada obra construida.

Curiosamente, un arte eminentemente social como la arquitectura (es un ingeniero que la concibe y la ejecuta), no ha tenido la repercusión popular que le es propia ya que pocos suelen asociar su nombre a las iglesias citadas, al Shopping Montevideo (oculto por la construcción de otro cuerpo edilicio que afectó, imperdonablemente, el original), a la estación de ómnibus de Salto, el depósito del puerto, Calnu en Bella Unión, entre otras muchas realizaciones por el país, extendiendo su actividad en Porto Alegre (Mercado), Río de Janeiro (Hangar de mantenimiento del metro). Pero ya se sabe que la fama es una sucesión de equívocos.

Quizá a partir de ahora el nombre de Eladio Dieste se torne más familiar, quedando registrado en la memoria de los uruguayos. Docentes de la Facultad de Arquitectura organizarán diversos recorridos por algunas obras de Dieste, entre las 10.00 y las 17.00, quedando abiertas al público las bóvedas de la empresa Solsire en el Cerrito de la Victoria, la parroquia de Santa María de Colón, las bóvedas de Don Pedro en la Cruz de Carrasco, el templo Madre Paulina en Nuevo París, la parroquia María Auxiliadora y el gimnasio de Artigas De Agustín en el Parque Rodó. Además se mostrarán aspectos de su obra en diversos centros culturales de acuerdo con una extensísima programación instrumentada por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación difundida en folletería y sitios en Internet. *

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