Tiene la Palabra …
En Uruguay hay dos categorías de ciudadanos
Señor Director de –LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Si algo caracteriza al ser humano es la posibilidad de errar, de ahí que en todas las religiones es condición divina, la infalibilidad, junto con la omnipotencia.
Es por esto, que me sorprende que en Uruguay, existan dos categorías de ciudadanos: los simples y erráticos humanos y «los dioses».
Creo que la mayoría de los uruguayos nos reconocemos como seres humanos con aciertos y errores, pero hay una minoría, que forma corporaciones, que se sienten ajenos a esta condición y actúan como infalibles o sea como dioses, a los que nadie puede criticar, contradecir, señalar un error, o una mala actitud, salvo que esté dispuesto a que le caiga encima toda la ira divina.
El primer grupo de «divinidades», lo integran periodistas (no todos por suerte), que actúan sin ética; manipulan y tergiversan la información; mienten y hasta siembran cizaña. Mediocres con escaso nivel cultural, pero con banca, que les hacen muy bien los deberes a los poderosos y a los que nadie puede reclamar, so pena de ser acusado de «atentar contra la libertad de prensa».
Esto da pie, para que estos seudo-dioses, actúen con una omnipotencia, impunidad, soberbia y hasta prepotencia, que ni los dioses del Olimpo se animaban a tener. Pregunto: ¿Quién defiende realmente la libertad de prensa? ¿Los periodistas? ¿Qué pasa con los derechos del pueblo a estar bien informado?
Otras deidades las encontramos dentro del Poder Judicial, en ciertos jueces, que deciden la suerte de los humildes mortales, con una soberbia, insensibilidad y quizás mala fe, que asombra e indigna, por ejemplo archivando casos relativos a la violación de los Derechos Humanos, o no actuando de oficio, ante declaraciones de dictadores y sí haciéndolo rápidamente con gente que protesta.
Tan poderosos se sienten algunos jueces, que pretenden mimetizarse con la Justicia. Yo creo en la Justicia, pero no creo en estos jueces, que sintiéndose dioses, actúan con la estúpida soberbia del que sin serlo, se lo cree.
Pregunto: ¿Quién juzga a los jueces? A pesar de que sé la respuesta: la máxima autoridad judicial, es la Suprema Corte de Justicia, pero ésta: ¿No está integrada también por jueces?
Da la impresión que entre dioses, no está permitido tirarse rayos.
Por todo esto, creo que ha llegado el momento, que en un Estado democrático, todos seamos respetados como seres humanos iguales ante la ley, sin que existan en los hechos, grupos privilegiados e intocables y esto, no lesiona ni la libertad de prensa, ni la independencia del Poder Judicial.
Gracias por cederme el espacio.
UNA CIUDADANA – C.I. 1.380.691-0
«Prensa hostil al gobierno y mentirosa, aunque APU se moleste»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Una prensa satanizada. De un tiempo a esta parte, fundamentalmente tras el cambio de gobierno, se nota el auge de una prensa tan hostil como exagerada y mentirosa. Prensa, obviamente, de enemigos de las actuales autoridades, aunque la gente de APU se moleste. Hay noticias que se inventan. Que se politizan con mala intención. Que se lanzan al público como verdades infinitas y no llegan a calzar los puntos de mentiras piadosas.
Son varios los medios y los periodistas, cuya prédica muestra un odio inusitado contra el gobierno y una «mala leche» que supera todo lo visto hasta el presente en la materia.
A la gente le «entra» la prédica. Y uno comprueba en la calle, en la oficina, en el diario vivir y la convivencia con familiares y amigos que la «manija» malintencionada hace su obra. Como con miras a futuras elecciones, las que aún están muy lejos.
Hay medios donde la «obra» es sistemática. Incluso el propio Presidente de la República los ha marcado con fuego. Aunque chillaron como locos, por algo se pusieron el sayo cuando les cayó.
La última estuvo a cargo de Búsqueda (¡cuándo no!) con la historieta sobre el «verdadero» asesino de Michelini, Gutiérrez Ruiz y otros. ¡Vaya paradoja!, diría el inolvidable «Corto» Buscaglia: ¡Era argentino y murió hace un tiempo! (No hubo uruguayos implicados y el matador se llevó el secreto a la tumba. La «figurita» es tan vieja como repetida).
La inseguridad (tema utilizado como «mascota» por la derecha en toda América) ha sido «pan de todos los días» de modo de querer demostrar que el gobierno es tolerante e inoperante. A nadie se le ocurre mencionar que la delincuencia actual es producto de la «siembra» de desgobiernos de partidos tradicionales. Entre cuyos representantes, hubo «chorros» de todo nivel, sobre todo en organismos públicos.
La tragedia del derrumbe en Ciudad Vieja, fue un «asesinato» según el Sunca. Los medios difundieron tamaña estupidez esgrimida por un gremio que lejos de denunciar los peligros que al parecer conocía, no los denunció en tiempo y forma sacrificando a modestos trabajadores. La prensa se prestó a tal ridículo. Como se presta a «levantar» comunicados de trabajadores de la salud, que «exigen» que un juez decrete la libertad de una enfermera acusada de la muerte de un paciente, por más que la acusada reconozca que se equivocó y provocó la tragedia. ¿No es ridículo?
El pedido para que obreros del agro también trabajen 8 horas como sus colegas de la ciudad, motiva una reacción increíble de un periodista (?) de El País, que atribuye la iniciativa a «cajetillas de la capital y su puerto», recordando la muerte de Pascacio Báez (¿otra vez?) peón de campo muerto por los tupamaros en tiempos pretéritos. Por lo visto en este tipo de tareas, para este nacionalista sin voto hoy día y colaborando en el matutino caganchero, gran amigo del Proceso, los trabajadores rurales deben seguir padeciendo el yugo como en la época de la colonia. ¿Para qué preocuparse por estos gauchos brutos a veces trabajando hasta 15 horas a la intemperie, con frío o con calor, bajo lluvias y descargas eléctricas, con tractores que se dan vuelta y los aplastan, con animales que les contagian un quiste hidático y con estómagos arruinados de tanto comer puchero de oveja o leche con gofio?
A la prensa la secundan en acusaciones de todo tipo legisladores cuyos líderes, subrepticiamente, ya han empezado a «pararles el carro». Javier García habla de todo. La gente se pregunta, «si sabe tanto, como sacó tan poquitos votos cuando se tiró contra Ehrlich en las elecciones de la comuna montevideana e incluso ahora, llegando último de solemnidad, en las «internas» blancas por representantes hacia centros comunales? (Dicen que hasta el propio Larrañaga se está «calentando»). ¿Un tal Botana, de dónde salió se preguntan algunos, con ciertas afirmaciones, que como las de Lara, se comentan solas? ¿Y la señora Sandra Etcheverry, airada como una «gallina loca» tocando temas de infantojuveniles, pidiendo renuncias a granel, será cierto que como decía un lector días pasados, busca «destronar» a la hermosa Beatriz Argimón que de estos menesteres sí sabe mucho, pero actúa con inteligencia y cautela digna de elogios?
¿Canal 4 olvidó una reunión de países no alineados a Cuba así porque sí? ¿Cómo no se olvida, por intermedio de Radio «Montecarlo», de entrevistar a García Pintos todos los domingos?
A la prensa «grande», no le interesó profundizar en el «caso Jar Sánchez». ¿Quién encomendó esas pintadas a un edil de la 15 que atraviesa una desastrosa situación económica y llegó a cometer ese desliz? ¿Qué buscaba quien pagó por ese «favor»?
Los blancos, ¿no protestan por usar pintura blanca y celeste los pintores actuantes? ¿Qué hu
bo detrás de todo esto, si bien las «bestias» confundieron a Robin Henderson, más inglés que el «Manchester, con un «juda»? (De lo que no se olvidan, es de pedir constantemente la renuncia de Gargano. ¿Acaso sólo porque la cara del querido «Polo» no les gusta?).
Una prensa que da pena y una oposición que ha perdido el rumbo, siguen tratando de «tirarle pálidas» a la gente.
Olvidan que así como Lula volverá a ganar en Brasil y Kirchner en Argentina, en Uruguay el Frente en próximas elecciones nuevamente será gobierno. Porque tanto los periodistas, malos periodistas actuales como los opositores, malos políticos con un pasado no lejano, carecen de «credenciales» para ser tenidos en cuenta en el futuro. ¡Así de simple!
ORIOL B. – C.I. 780.678-5
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