Tiene La Palabra …

Errores del libro «Donde hubo fuego»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Te saludo y te escribo para opinar acerca de una entrevista realizada el pasado miércoles 20, en el programa de Emiliano Cotelo en CX 14. He sido aludido. En la misma, un investigador apellidado Garcé anunció la aparición de un libro de su autoría llamado «Donde hubo fuego». Entiendo que el mismo incursiona en la historia de los últimos 20 años del MLN-T.

En la entrevista que menciono el autor aseveró -cito de memoria- que «en setiembre de 1989 una veintena de tupamaros viajó a Libia para recibir instrucción militar».

Desmiento rotunda y enfáticamente lo dicho por el señor Garcé. Yo viajé y no recibí instrucción militar. Era jefe de Internacionales del quincenario Mate Amargo y en esa condición fui invitado a participar en los festejos que el Gobierno libio realizó en el vigésimo aniversario de la revolución.

Tengo un currículum periodístico que comienza en 1971. Realicé un viaje público y legal.

Estuve alojado en un barco -el City of Taranto- surto en la bahía de Trípoli, que fungía como improvisado hotel para periodistas invitados.

Compartí el camarote con el colega Samuel Blixen, quien se quejaba del humo de mis puros y yo de sus ronquidos.

Recuerdo brevemente algunas tareas realizadas en 3 semanas de estadía en Libia: visita a las ruinas romanas; viaje a los campamentos palestinos en la frontera egipcia, presencia en la recepción de las delegaciones (21 en total), cobertura durante 3 días en el Congreso del Pueblo; participación de festivales callejeros; presencia de casi un día en el homenaje a la revolución en el Estadio Nacional; visita al domicilio del coronel Gaddaffi- actual museo- destrozado por misiles de la US Navy, entrevistas -entre otros- al ex presidente de Nicaragua Daniel Ortega, al ex canciller D´Escoto, a indígenas mapuches, etc. Podría continuar. Hay grabaciones, fotos, decenas de testigos. Conviví con periodistas de más de 40 países y los trabajos que menciono fueron publicados en Mate Amargo y el quincenario Tupamaros.

¿A qué hora, cuándo, yo pude recibir instrucción militar? Reitero: desmiento lo aseverado por el señor Garcé. Por lo escuchado el autor acumuló una información tan vasta como farragosa. En mi caso -me animo a decir lo mismo de Blixen con quien conviví la mayoría del tiempo- el investigador se equivoca y mucho. A nadie escapa la dimensión de la falsedad, ya que lo aseverado puede tener consecuencias políticas y judiciales en más de un sentido.

En otro orden de ideas vale la precisión: no tengo nada que ver con la interna del MLN-T. Tampoco con la del MPP; que conste.

Por otra parte respeto totalmente la disposición de toda persona para realizar la investigación que considere oportuna. Es que creo válida la definición de «noticia» como «aquello que alguien no quiere que se sepa». El señor Garcé tiene el derecho de estudiar lo que guste. Pero le informo a él, discretamente, para que sus amigos no se enteren (por aquello de que «la gente es mala y comenta») que Pavarotti no es lo mismo que Paganini.

Es que el análisis de información no crece en almácigos; el talento tampoco.

Hay investigaciones que son a la historia, lo mismo que el twist «Despeinada» a la música.

El señor Garcé dijo en la entrevista mencionada que existe una cultura del secreto en el MLN-T. Estoy de acuerdo con él. Empero agrego: lo mismo sucede en toda la izquierda, la derecha, las sociedades financieras, los servicios de inteligencia, los bancos y un largo etcétera. Mientras exista una sociedad dividida en clases ello será así. Detallo que no es un concepto de mi cosecha, pertenece a Carlos Marx.

Y ya que estamos en tema y se me ha involucrado en algo con lo que no tengo nada que ver, como ex trabajador de Mate Amargo y además investigador de la historia del MLN -T (la reciente y la otra) voy a sugerirle temáticas al señor Garcé para sus indagatorias.

Hubo una radioemisora de izquierda, conducida en forma artesanal y chaplinesca, en la que se irradiaba, impúdicamente, propaganda pachequista.

La militancia de la organización política vinculada a esa radio escuchaba petrificada de estupor y bronca. Los militantes de otros partidos de izquierda hacían chistes que cortaban como hojas de afeitar y la risotada todavía da la vuelta al orbe. Nunca pude discriminar si la literal burrada era frentegrandista o proletaria ¿Habrá indagado acerca de ello el señor Garcé?

Otro dato a investigar, secreto entre los secretos, quinta esencia del tabú: el sexo en las cárceles de presos políticos. Pocos hablan de un tema que debería integrar cualquier historia política porque ello determina -entre otras variables psíquicas- la conducta de los individuos. Lo anterior no es ironía, ¿Lo mencionará en su trabajo el señor Garcé?

Debe anotarse además, una interrogante enorme, clave: ¿es creíble que un militante ingrese sin un peso en el bolsillo en la dirección de un medio de comunicación partidario y salga del mismo pletórico de conexiones personales? (y con dinerillos suficientes para instalar semanarios y/o editoriales, tanto da). Dejo aquí pero hay muchos más sucesos para analizar.

Por último, y es lo más importante, Raúl Sendic Antonaccio dijo -hay testigos- que se había equivocado al apoyar en la conducción de los medios de comunicación, a determinada persona. La verdad es como es, aunque no esté registrada en historias hartamente discutibles. Como dicen en México:

¡No la chingues, mano!

Gracias y un fraterno saludo.

SERGIO MARQUEZ  ZACCHINO

 

Otro aporte sobre la realidad de Palestina y el Líbano

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hace más de un mes, el 2 de agosto, se publicó en esta sección Tiene la Palabra una carta mía sobre un acto realizado en el Paraninfo de la Universidad en solidaridad con los pueblos de Palestina y el Líbano ante la agresión de Israel. Ahora quiero referirme sobre el mismo tema, a un artículo del señor Egon Fledler que apareció el 26 de agosto. El artículo arranca en la prehistoria y oriente, podríamos decir, recordando los textos de historia de Secco Ellauri que estudiábamos en el liceo. Pero luego, en un rápido vuelo de pájaro, llega a la actualidad y dice: «En 1982 fueron los palestinos de la OLP que convirtieron al Líbano en un trampolín de arranques contra Israel lo que complicó al estado judío en la guerra más conflictiva y polémica de su historia. Desde el año 2000, luego del retiro de Israel del Líbano…», etcétera.

Yo creo que las cosas fueron más bien al revés. En ese salto mortal el articulista omite hechos fundamentales y cambia los roles de los protagonistas. Le voy a confesar con dice la Gula del Mundo, un texto reconocido que cuenta con por lo menso 11 ediciones internacionales. En lo pertinente dice así, después de referirse a los bombardeos israelíes a Tiro, Sidón y Beirut en 1981.

En junio de 1982 el ejército de Israel invadió el Líbano con una operación combinada de sus fuerzas de tierra, aire y mar. Las ciudades de Tiro y Sidón fueron ocupadas rápidamente y Nabatié y Trípoli devastadas por los bombardeos, como primera etapa del operativo que Israel denominó «Paz para Galilea». Beirut fue prácticamente destruida. Hubo millares de bajas en la población civil; fueron destrozados puentes, oleoductos y aeropuertos, hospitales y escuelas, grandes edificios y viviendas humildes, fábricas y museos. Otro saldo de la agresión fue la captura de 8.000 palest
inos y libaneses, mantenidos en deplorables condiciones en campos de prisioneros. No menos doloroso fue el saqueo total del Centro de Estudios Palestinos. El 24 de agosto la ciudad de Beirut fue ocupada totalmente por las fuerzas militares de Israel. El 16 de setiembre de 1982 las llamadas Fuerzas Libanesas entraron en los campamentos palestinos de Sabra y Chatila y asesinaron a centenares de civiles desarmados, sin exceptuar a ancianos, mujeres y niños. Una investigación posterior determinó sin lugar a dudas la responsabilidad de los comandantes israelíes en la matanza, al haber incitado a la acción a las milicias derechistas que estaban bajo su control». (La referencia es a Ariel Sharon, que estuvo acusado ante tribunales de Bélgica, con pruebas aportadas por el Líbano, hasta setiembre de 2003, cuando se desempeñaba como primer ministro).

El articulista se saltea también la segunda invasión del Líbano por parte de Israel, mediante la operación «Viñas de Ira» en 1996, con ocupación del sur del país, del cual se retiraron en el año 2000 por las acciones de la resistencia y el peso de la opinión pública mundial.

En la reciente ofensiva militar, las fuerzas armadas de Israel arrasaron Beirut y otras ciudades, mataron a 1.183 civiles, la tercera parte niños, destrozaron miles de viviendas, obligaron al desplazamiento de un millón de habitantes, destruyeron aeropuertos, carreteras y todos los puentes, las escuelas, las fuentes de agua y electricidad, los depósitos de combustibles infestando el Mediterráneo, impidieron la llegada de la asistencia médica y humanitaria, destruyeron los refugios, mataron a personal de la ONU que les informó diez veces de su condición, arrojaron bombas de fragmentación. Y no han terminado de retirar sus tropas, a pesar de que ya llegaron efectivos para reforzar la Finul en el sur del Líbano.

JUAN P. ROCCA -C.I. 1.822.656-6

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