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El sindicalismo uruguayo

En «El sindicalismo uruguayo», Universindo Rodríguez, Silvia Visconti, Jorge Chagas y Gustavo Trullén asumen la titánica tarea de reconstruir y narrar la heroica historia de la clase trabajadora organizada, que debió afrontar cruciales desafíos.

La minuciosa crónica registra más de cien años de nuestra historia, remontándose al último tercio del siglo XIX, cuando surgieron los primeros embriones de organizaciones sindicales.

El relato, que está enriquecido por abundante material de prensa de la época, confirma que la génesis del sindicalismo uruguayo está intrínsecamente asociada con un sustancial incremento en el flujo migratorio procedente de Europa y el afianzamiento del flagelo del latifundio, que provocó un auténtico éxodo de la campaña a la capital.

El nacimiento del proletariado urbano fue el resultado de la concentración de la propiedad de la tierra en manos de una minoría y la acelerada industrialización, que comenzó a ocupar la abundante mano de obra en condiciones infrahumanas.

En esa naciente economía fabril, los patronos explotaban despiadadamente a sus trabajadores, mediante jornadas laborales extenuantes, sin descanso y salarios de hambre.

La investigación abre su cauce a la fundación de las primeras organizaciones sindicales, proceso que culminó con el nacimiento de la Federación Obrera Regional del Uruguay, de tendencia anarquista, y la Unión General de Trabajadores, de inspiración ideológica socialista.

Los autores reconstruyen cruciales acontecimientos, que atañen directamente al parto de la unidad sindical y a la denodada lucha por la limitación de la jornada laboral a ocho horas, el descanso pago y un salario más justo, que permitiera a los obreros satisfacer niveles mínimos de dignidad.

Uno episodio clave de la épica sindical, registrado al inicio de la segunda presidencia de José Batlle y Ordóñez, fue el conflicto de los tranviarios, en 1911.

El diferendo derivó en la primera huelga general de nuestra historia, que fue una de las más elocuentes expresiones de la solidaridad gremial. En el devenir del tiempo, esta modalidad de estrategia global marcó a fuego las luchas obreras.

El segundo capítulo, que como todos los apartados de este libro está precedido por una breve introducción, reconstruye un período particularmente conflictivo del movimiento sindical uruguayo, que luego de conquistar importantes logros en las dos primeras décadas del siglo XX, ingresó en un período de estancamiento.

La fundación de la segunda Unión General de Trabajadores no logró consagrar el sueño de la ansiada unidad.

Los investigadores documentan las fuertes discrepancias provocadas por la revolución rusa de 1917 en el movimiento sindical, así como la ola represiva emprendida por el presidente Feliciano Viera, entre 1918 y 1919.

Confirmando que en la primera mitad del siglo pasado ya había gobiernos reaccionarios, en ese período hubo masivas detenciones de dirigentes sindicales y movilización de tropas, con el propósito de abortar las presuntas acciones revolucionarias de los sindicalistas.

La minuciosa crónica da cuenta de dramáticas fracturas que, durante la década del treinta y en plena dictadura de Gabriel Terra, debilitaron a un movimiento crecientemente politizado y con radicales diferencias estratégicas.

De algún modo, los acontecimientos mundiales de la época tuvieron una determinante incidencia en la historia y la evolución de la lucha de la clase obrera.

Sin embargo, este documentado libro confirma que, pese a los reiterados disensos, la tradicional solidaridad con los sindicatos en conflicto ya anticipaba una voluntad unitaria.

Con abundantes referencias históricas, los coautores reconstruyen momentos cruciales de nuestro pasado, como el progresivo derrumbe del modelo agroexportador y el comienzo de la crisis, en la segunda mitad de la década del cincuenta.

En cierta medida, la emergencia de esos tiempos complejos habría acelerado la unidad del movimiento sindical. Sin embargo, recién en 1966, tras arduas negociaciones, fue fundada la primera central única: la Convención Nacional de Trabajadores.

El libro menciona a varios emblemáticos dirigentes que, con su conciencia de clase e inclaudicable lucha por la justicia social, gestaron el parto de la unidad: José D´Elía, Héctor Rodríguez, Gerardo Gatti, Vladimir Turiansky, Gerardo Cuesta, Alberto Ramos y Félix Díaz, entre tantos otros.

Esta reveladora cronología se torna aún más explicita cuando ingresa en el álgido período de los años sesenta, tras la asunción a la presidencia de Jorge Pacheco Areco.

Como se sabe, este tiempo histórico se caracterizó por la represión, las medidas prontas de seguridad, la ilegalización de sindicatos y fuerzas políticas, la militarización de entes y bancos, la censura de prensa y hasta el asesinato de estudiantes.

Esta escalada de violencia desde el poder fue apenas una mera sinopsis de lo que se avecinaba: los oscuros tiempos de la dictadura.

Todos los testimonios contenidos en este ilustrativo libro, coinciden en que la gran prueba de fuego del sindicalismo uruguayo fue, sin dudas, la resistencia al gobierno autoritario.

En una prolija cronología que contiene abundantes apuntes documentales, los autores retratan, con el rigor requerido, la epopeya combativa del movimiento sindical para enfrentar al monstruo autoritario.

La decisión de decretar una huelga general con ocupación de los lugares de trabajo si se consumaba un golpe de Estado, fue ratificaba en febrero de 1973, cuando se concretó la insubordinación militar que se laudó en el aberrante Pacto de Boiso Lanza.

La obra narra, con detallada precisión, los quince días de huelga general que estremecieron a las estructuras de la flamante dictadura, que debió apelar a toda clase de atropellos y estrategias intimidatorias para mantener el control de la situación.

Los aportes de dirigentes sindicales sobrevivientes confieren a la crónica la frescura de la recreación y el indudable valor de la experiencia vivida.

El desarrollo de la narración permite también explicitar la responsabilidad de los diversos actores políticos que se sumaron la resistencia, liderada por el Frente Amplio y el sector mayoritario del Partido Nacional encabezado por Wilson Ferreira Aldunate.

De este ejercicio de memoria surge también, con absoluta nitidez, la ambigua postura del Partido Colorado, que sacrificó la unidad del bloque opositor con tal de no cerrar filas junto a la izquierda.

Este exhaustivo trabajo destina abundante espacio a la resistencia clandestina de la CNT, que enfrentó una salvaje represión, masivas detenciones, cárcel y tortura.

En más de un sentido, este sombrío período de nuestra historia confirmó la fortaleza de la central obrera, que logró abortar los intentos del gobierno por instalar un sindicalismo amarillo.

La obra documenta la resistencia organizada desde el exilio, destinada no sólo a generar una fuerte conciencia opositora, sino también a solidarizarse con los familiares de los trabajadores presos.

El trabajo pone naturalmente un singular énfasis en los últimos tramos de la dictadura, cuando el movimiento sindical comenzó a recuperar su espacio, mediante la fundación del Plenario Intersindical de Trabajadores (PIT).

La evocación del acto del 1º de mayo de 1983, el primero autorizado luego de diez años, es naturalmente uno de las imágenes más emotivas de este itinerario retrospectivo.

Los últimos capítulos de este libro indispensable, recrean el proceso de plena resurrección del sindicalismo uruguayo, la recuperación democrática, la lucha por el voto ve
rde y la inclaudicable resistencia al modelo neoliberal promovido por la derecha vernácula.

Esta es, sin dudas, una obra de referencia, que permite conocer, en profundidad, la historia de la clase trabajadora uruguaya organizada, que se remonta a las postrimerías del siglo XIX.

Este excelente trabajo de investigación recupera la memoria de más de un siglo de lucha, recreando los acontecimientos vertebrales de una épica combativa que enfrentó a la dictadura y a las patronales obsecuentes, las cuales no dudaron en aliarse con el gobierno autoritario para preservar sus privilegios de clase.

A cuarenta años de la fundación de la CNT, este libro, dotado de una escritura ágil, informativa y documentada, convoca a la reflexión en torno a la necesidad de seguir trabajando en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

(Ediciones de Taurus)

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