Eficaz y productivo intercambio cultural
Sergius Gonzaga tiene mucho interés en que se conozca en Porto Alegre la historia del Uruguay, tanto la historia política como la historia cultural y social y parece casi un hecho, para los comienzos del año próximo, un intercambio en materia de cine, música, teatro y literatura que antaño cooperara eficazmente en el mutuo conocimiento de las dos grandes ciudades. Desde ya, sabemos que uno de los patrocinadores del Festival, la petroquímica Braskem, instituyó un premio (que se entregará el próximo 18 de setiembre) para el mejor espectáculo de Río Grande, premio que consiste en 20.000 reales más la presentación de la pieza en Montevideo.
Parada 400: Convem tirar os sapatos de Jezebel de Carli, con Ana Carolina Moreno, Denis Gosch, Tadeu Liesenfeld, Gabriela Greco, Gustavo Curti, Juliano Rossi, Larissa Sanguine, Luciana Rossi, Roberta Savian, iluminación de Jo Fontana, escenografía de Juliano Rossi vestuario de Compañía de Teatro Santa Estación, banda sonora y dirección de Jezebel de Carli. En teatro Renascenca.
Vimos al espectáculo de Pina Bausch inmediatamente después de esta populosa mezcla de «A puerta cerrada» (Sartre), el filme «Fama», el andén de un estación de ferrocarril y un taller de compostura de zapatos. ¡Cuánta juventud en el aire, cuánta danza, gimnasia, carrera, salto y cuanto movimiento exista, hasta el límite de lo posible! Desde el punto de vista dinámico, Jezebel de Carli K.O. Pina Bausch.
Quizás nos saboteó la apreciación de la obra nuestra insuperable dificultad con el portugués hablado; pero el argumento de «Parada 400…», que dice, no sin angustia y pasión, de la muerte y después, resultó un hilo conductor muy tenue, sojuzgado, más que desarrollado, por la música y el baile. Con toda nuestra admiración por la suntuosa marcha de los jóvenes de «Parada 400..» no logramos identificar el punto Apex al que se dirigen.
Daqui a duzentos anos, de Anton Chejov, por la Compañía ACT, Atelier de Criacao Teatral, con la actuación de Luiz Mello, André Coelho y Edit de Camargo. En el Almacén «A» de los muelles del puerto.
«De aquí a doscientos años» es una frase del final de «Las tres hermanas» ; también oímos diálogos del desenlace de «El tío Vania» y Mauricio Rosencof identificó extractos de «La gaviota», todo ello incluido en tres relatos.
Aparte de estas combinaciones, no hay verdadera adaptación de la narrativa al teatro : hay un gran juglar, Luiz Mello, que dice los cuentos y que en breves diálogos da pie a la actuación de Edit de Camargo, que además toca el acordeón piano y de André Coelho.
No nos es claro que el Chejov narrador sea pasible de adaptación a la escena. No lo creía Chejov, que escribió directamente obras de teatro y cuyos efectos narrativos son muy difíciles de transferir a las tablas. El hermoso cuento «El beso» (no incluido en esta selección), que sucede casi íntegramente en el cerebro del protagonista, es imposible de teatralizar; todas las «Damas del perrito» y «Las risas de Chejov» que hemos visto en el escenario suenan siempre mutilados y superficiales. En «Daqui a duzentos anos» volvimos a ver un gran actor ; rever a Chejov es harina de otro costal.
O rei da escoria, de Julio Conte, con Joao Walker, Erico Ramos, Juliana Brondani, Cintia Ferrer, Felipe de Paula, Marcia Ohlson Leonardo Barison, en sala Bruno Kiefer de la Casa de la Cultura Mario Quintana, es una compleja historia sobre un hombre recluido en un manicomio (rey de la escoria, pese a todo) que vuelve fugazmente a lo que resta de su familia, su ex esposa nuevamente casada, su hijo, con quien se recuerdan con cariño. El autor, Julio Conte, logra mostrar cuánta locura hay en lo que llamamos normalidad y cuánta vida normal en los que calificamos como locos. El desarrollo es todo lo dinámico, cinético, sentimental y con desenvueltas escenas de desnudos como puede esperarse del teatro de Brasil.
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