Entre humanos y otros animales
Miguel Ãngel Campodónico nació en Montevideo en 1937. Reconocido narrador y periodista, publicó artículos en diversas revistas de nuestro país, entre las cuales destaca, muy especialmente, «Maldoror», de la cual fue secretario de redacción. Además, ejerció la profesión periodística en el semanario «Aquí».
Posteriormente, una primera selección de sus relatos compuso el volumen titulado «Blanco, inevitable rincón». A propósito de dicha obra, el reconocido crítico Arturo Sergio Visca, insigne miembro de la mítica Generación del 900, apuntó: «La fuerza imaginativa no se constriñe pero se organiza y la narración da armada con sólida estructura. Finalizada la lectura, cada lector puede interpretar estos textos de distintos modos y otorgarles diferente sentido, tal como lo permite, y aún exige, la llamada literatura abierta».
En el decurso de su vasta carrera literaria, Campodónico publicó un libro de cuentos y siete novelas, algunas de las cuales obtuvieron un destacado reconocimiento a nivel de crítica, la cual llegó a valorarlo como un representante atípico de la literatura nacional.
Una de sus producciones más renombradas, «Donde llegue el río pardo», fue catalogada, por la crítica Graciela Mántaras, como una novela especialmente difícil y compleja.
«Entre humanos y otros animales», libro recientemente editado por Cruz del Sur, es una nueva selección de cuentos ya publicados de Miguel Ãngel Campodónico, quien, en los últimos años, ha sobresalido especialmente por su labor como ensayista y biógrafo. Además, también ha aportado algunos trabajos de investigación periodística, como el libro en el cual intentó desentrañar las oscuras circunstancias que rodearon la extraña muerte del ex intendente Villanueva Saravia.
Cabe destacar, entre su producción más reciente, la obra de referencia «Uruguayos por su nombre: sepa quién es quién», el extenso y profundo reportaje realizado a José Mujica -libro de singular éxito editorial- y la reveladora biografía de Mauricio Rosencof.
En esta oportunidad, el reconocido autor, periodista y ensayista nos ofrece una reedición de algunas sus narraciones breves, que podrían enmarcarse, más allá de la evidente dificultad que ofrece catalogar su narrativa, en el género de ficción fantástica.
El tono absurdo y surrealista del libro está claramente sugerido en la ilustración que puede apreciarse en la portada de la edición- una obra del pintor alemán Max Ernst- figura señera tanto del movimiento dadaísta como del surrealismo.
La elección de la obra del insigne artista europeo no resulta antojadiza, luego que uno se adentra en la obra de Campodónico, salpicada de ese mismo tono desenfadado y de una visión grotesca y a la vez fantástica de la realidad cotidiana.
El primer cuento que integra esta selección, «Final sin tiempo», es un relato de trazo futurista, en el cual Campodónico aborda la obsesión de la sociedad moderna con el control del tiempo, como forma de negar la natural caducidad de la materia humana.
Si bien la historia está impregnada de la particular ironía propia del autor y el ritmo narrativo es acertado, ni la temática ni su abordaje resultan especialmente originales.
Aquí el escritor demuestra marcadas influencias de figuras emblemáticas de la ciencia ficción, como el estadounidense Ray Bradbury y el británico George Orwell, autor de la recordada novela de anticipación «1984».
«Te quiero mamá te quiero», el segundo cuento del libro, está relatado por un niño que reflexiona macabramente sobre sus poderes telequinéticos y los posibles usos defensivos que puede hacer de ellos.
Por su parte, «Amor de caballo» narra la peculiar relación sentimental, con ribetes de subyacente perversión, entre un hombre y su equino amigo.
«El arcano», otro de los textos que compone la antología, es un largo monólogo interior de un mediocre poeta aspirante a la gloria, encarnada en la figura de otro literato por el cual el protagonista profesa una admiración rayana en la idolatría.
«Quiero tanto a Sophie» es, a su vez, un melancólico relato sobre la nostalgia que invade a un hombre maduro, que se apresta a la ardua tarea de desflorar a una fría e imperativa joven. *
(Editorial Cruz del Sur)
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