La desolación: de la barbarie en la civilización contemporánea
En «La desolación: de la barbarie en la civilización contemporánea», el docente de literatura y psiquiatra uruguayo Edmundo Gómez Mango, exiliado en 1976 y residente desde ese momento en Francia, construye un ensayo en torno a las alienaciones humanas, que reflexiona sobre el exilio, el autoritarismo, los crímenes de lesa humanidad, la pobreza y la marginación.
El autor reflexiona en torno al horror como portador y depositario de las peores calamidades, que, en el decurso de tiempo, han azotado a la humanidad.
Inicialmente, el investigador aborda la cuestión de la barbarie desde una perspectiva histórica, mutando luego su análisis hacia otros ángulos de observación, que discurren entre los territorios de lo psicológico y lo sociológico.
La breve apelación evocativa a los totalitarismos de la primera mitad del siglo XX, opera como crucial disparador de un ejercicio de análisis bastante más complejo, que maximiza las devastadoras consecuencias del terror padecido por América Latina durante las críticas décadas del sesenta y el setenta del siglo pasado.
Sin embargo, Gómez Mango no se limita a la mera indagación del pasado. En efecto, reexamina las contemporáneas secuelas subyacentes derivadas de los atropellos perpetrados por los gobiernos autoritarios contra la dignidad humana.
Este minucioso ejercicio revisionista se proyecta al presente, para denunciar el estado de indigna calamidad que caracteriza a un cada vez más deshumanizado tercer milenio.
El docente y ensayista contrasta los conceptos de civilización y barbarie, que, en su particular mirada crítica, no son ciertamente antagónicos.
Por el contrario, en una visión claramente historiográfica, el reconocido psicoanalista uruguayo acusa al neoliberalismo unipolar de sostener a un modelo insostenible, que, en este caso, es la civilización hegemónica.
A su juicio, la sustentación de este sistema tiene costos muy onerosos: la explotación laboral, las prácticas esclavistas, la humillación y otras aberrantes formas de degradación.
No obstante, las imputaciones más gruesas del autor están dirigidas al imperialismo más fuerte y despiadado de la historia de la humanidad, en clara alusión a los Estados Unidos.
Las condenas más severas refieren a las políticas expansionistas, a las agresiones militares contra Afganistán e Irak y a la obsesiva amenaza contra otros países integrantes del presunto «eje del mal».
Obviamente, Edmundo Gómez Mango no omite deplorar los más devastadores efectos de la pobreza, la miseria, la desnutrición crónica, el saqueo de riquezas, la irracional depredación ambiental y la angustia de millones de emigrantes expoliados fuera de sus países natales, que son tratados como ciudadanos de segunda categoría en el denominado primer mundo.
El autor trabaja inicialmente en torno a la barbarie regional sobre tres grandes ejes, que definen la naturaleza del horror: la tortura, la desaparición forzada y el exilio.
En ese contexto, el profesional refiere explícitamente a la patología del torturador, quien logra que su víctima hable para silenciar a otras voces y a las traumáticas secuelas psicológicas que experimenta el torturado.
Respecto al asesinato y la sistemática desaparición forzada perpetrada por el terrorismo de Estado contra los prisioneros de conciencia, la hipótesis del autor se centra sobre el intento de abolir la memoria, más allá del ocultamiento del cuerpo del delito para deslindar ulteriores responsabilidades penales.
El tercer eje de debate refiere naturalmente el exilio, como expulsión compulsiva que, en algún sentido, es también una modalidad de desaparición, a través de la ausencia física.
Los tres temas que componen esta despiadada tríada, son abordados por Gómez Mango mediante una mirada rigurosamente científica, por su dimensión psicopatológica y simbólica.
El escritor visualiza también el ángulo cultural del problema, que interpela a la realidad en torno a la palabra, la verdad conculcada, el vociferante discurso oficial del dictador y la cuestión no saldada de los desaparecidos.
En este último caso, la percepción del autor refiere a las víctimas que fueron arrancadas salvajemente del tiempo y el espacio, a la negación a los familiares del derecho al duelo y al simbólico ejercicio afectivo de los ceremoniales fúnebres.
El análisis conlleva una deliberada colisión entre la certeza y la incertidumbre. Hay, en efecto, una angustia que apela dramáticamente al recuerdo, mediante los carteles y las fotos que evocan e invocan al ser amado, en una reproducción icónica de la desolación y el abismo afectivo.
Mixturando la psicología con la literatura clásica, el docente indaga en los traumáticos territorios del exilio, en tanto expulsión, presunta «huida» y ausencia física.
En ese contexto, elabora múltiples construcciones reflexivas en torno al desarraigo, que se plasman en una suerte de ruptura con el país de origen, la ciudad, el barrio y naturalmente la familia.
Interpretando su profusa experiencia clínica con refugiados políticos, el investigador denuncia lo que califica como irreparables secuelas de una experiencia emocional devastadora, que discurre entre la impotencia, la humillación, la pérdida afectiva y hasta la percepción distorsionada de una realidad no deseada.
Según Gómez Mango, la gravedad del daño inferido tiene consecuencias irreversibles, ya que el exiliado, aunque logre concretar su retorno, ya no volverá a ser el mismo.
Esa mirada científica también se centra en la desaparición forzada, mediante la lectura analítica de un filme testimonial, que expone la tragedia del robo de los niños de las víctimas.
En este caso concreto, el ensayista pone bajo su escrutadora lupa el problema de la identidad adulterada de los pequeños que fueron entregados clandestinamente en adopción a familias sustitutas.
Gómez Mango interpela a la historia de la barbarie contemporánea, para decodificar las fracturas de la memoria colectiva provocadas por las dictaduras latinoamericanas.
El autor aduce que estos procesos marcan una secuencia de continuidad, que encuentra puntos de contacto con las atrocidades perpetradas en la Alemania nazi.
El escritor, que ensaya reiteradas miradas psicoanalíticas de acento freudiano, aborda el tema de la memoria vaciada por el atropello a la dignidad perpetrado contra los presos de conciencia.
A juicio de Gómez Mango, muchos de estos crímenes son imprescriptibles, ya que el olvido y perdón operarían eventualmente como una suerte de justificación.
Incluso, la propia radicalidad de lo deleznable hace de la impunidad, particularmente en el caso uruguayo, un ilegal estatus que violenta los más elementales principios de la ética.
A partir de un análisis por demás concienzudo de la tragedia del exterminio, las críticas del autor toman como blanco incluso al filósofo alemán Martín Heidegger, reconocido, mediante varios reveladores análisis, como aliado del nazismo.
En este capítulo, Gómez Mango centra sus cuestionamientos sobre la alienación de las masas, que alimentan al sectarismo y al autoritarismo y lo siguen sumisamente rumbo al abismo.
También reexamina las a menudo inextricables raíces del odio, el instinto gregario y el componente místico y hasta mitológico de la masiva enajenación de conciencias.
La desolación contemporánea, que el autor observa a través del lente de la filosofía existencialista de Jean Paul Sartre, proyecta su análisis a las graves consecuencias de las catástrofes sociales de una posmodernidad cada vez más insensible y deshumanizada.
El d
ocente visualiza, con indisimulable estupor, la angustia de una muchedumbre de desolados, transformados, en muchos casos, en marginales o mero material de desecho.
«La desolación: de la barbarie en la civilización contemporánea» es un ensayo tan lúcido como incisivo, que discurre entre el testimonio, la denuncia y hasta la reflexión de trazo filosófico.
El autor construye una nueva dialéctica de compromiso, que se traduce en una visión ácidamente crítica en torno a las angustias existenciales que agobian al ser humano de nuestro tiempo.
Edmundo Gómez Mango propone una mirada aguda y mordaz de la realidad, que examina las patologías de la desolación a través de la psicología, la literatura y hasta la sociología.
Este monumental libro, que es uno de los títulos mayores editados este año, comporta una descarnada lectura intelectual sobre un presente inquietante, que nos convoca a reflexionar en torno a las pesadillas autoritarias y las miserias humanas. *
(Edición de Banda Oriental)
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