Tiene la Palabra
Información, opinión y oposición, formación o deformación
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Para el pensador inglés, Ralph Williband, la idea, en el sistema democrático capitalista de que la democracia se apoya en el trípode: elecciones regulares, sufragio universal y competencia política abierta, es irritante y debilitadora.
La última permite diferentes enfoques. Abordaremos la que se refiere a los medios masivos de comunicación, sólo en su contenido, en esa controversia. Tenemos emisores y receptores. Ambos, en teoría, deberían ser objetivos. En la práctica no lo son. La subjetividad los impregna, con mayor o menor intensidad. Prensa, radio, televisión, en el noventa y nueve por ciento de los casos, acompañan la noticia con la opinión personal. Esta es más o menos breve; pero existe.
Sabemos que las opiniones repetidas mil veces se transforman en verdades. Nos interesa las orientadas que favorecen a grupos políticos. Son valoraciones intencionales, parciales. Sumemos a esto la gran mayoría de medios que, a través de décadas, han representado los partidos históricos. Existe predominio abrumador de éstos. ¿No sería necesario cuantificar los medios privados, del interior y capital, cuyos dueños pertenecen a esos grupos?
Felizmente, en regímenes democráticos, disfrutamos de una amplia libertad de expresión, también el derecho a la información. Nuestro compromiso es preservarla, porque sufrimos cuando la perdimos. Pero el desequilibrio, la desigualdad, la desventaja del Frente Amplio es notoria. Lucharemos y defenderemos esa libertad.
Pero democracia significa libertad e igualdad, vocablos repetidos en el ideario artiguista. Los frenteamplistas debemos equilibrar, igualar (en tiempo y espacio) oportunidades de opinar, conocer, accionar, prioridades, realizaciones. Que nuestro objetivo sea una democracia fortalecida, integral.
En la era del apogeo de los medios, y del interés por ellos, debemos exigir a los comunicadores capacitarse para labor fecunda. ¿Por qué? Nuestros sentidos nos ponen en contacto con la noticia y la opinión. Están los que aceptan, sin razonar, como verdaderos robots. También los que la procesan en su mente, analizan, comparan, elabora. Depende del caudal de conocimientos, de capacidad individual, de influencia de abuelos, etcétera.
El comunicador, al igual que el docente, debe guiar, orientar, capacitando para la reflexión. Los límites de maestro con su sentido de responsabilidad. Más completa es la situación del comunicador, con intereses de patronos privados, poderío económico de los contratantes. Aún así, ambos deben capacitarse para la crítica positiva y la autocrítica. Sólo, de esa manera, creceremos, formando al lector u oyente. De lo contrario, se deformará. No olvidemos que será el ciudadano votante del mañana. No permanezcamos hoy, pasivos.
José Martí sentenció: «Quién va en busca de los montes, no se detiene en recoger piedras del camino».
NELLY PUGLIESE -C.I. 2.795.385-4
¿Cuándo nacimos independientes?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Si nos remitimos al pasado histórico y recordamos al Padre de la Orientalidad deberíamos sostener como fecha de la independencia nacional el 26 de febrero de 1815 cuando se instaló el primer gobierno autónomo provincial oriental en la ciudad de Montevideo. Por primera vez los orientales se gobernaban a sí mismos a través de un Cabildo y del Gobernador y Capitán General Don José Artigas. Era la primera vez que en Montevideo, Fernando Otorgués ordenaba izar la bandera revolucionaria artiguista roja, azul y blanca.
Desde el punto de vista político no fue necesario esperar la primera ley de la Florida de 1825 para proclamar la independencia de la Provincia porque ya en las Instrucciones del Año XIII, Artigas en el artículo 1º establecía «la independencia de todo poder extranjero». ¿Por qué cometemos la injusticia de continuar sosteniendo la Declaratoria de Independencia el 25 de agosto cuando por la segunda ley nos incorporábamos a las Provincias Unidas del Río de la Plata que ostentaría un gobierno centralista y unitario en su Constitución y en la persona de su presidente Don Bernardino Rivadavia?
Si observamos con otra óptica también podemos decir que surgimos como República, con una Constitución, recién el 18 de Julio de 1830, y un Presidente el 24 de octubre del mismo año.
De estos dos planteos emana una pregunta ineludible: De acuerdo con el concepto de nacionalidad oriental surgimos independientes en 1815, ¿cuándo nos considerábamos Provincia de la Liga Federal o en 1830 cuando juramos una Constitución y elegimos el 1er. Presidente de la República? Quizás cabe otra pregunta: ¿Qué hacemos con el 27 de agosto de 1828 cuando argentinos y brasileños, presionados por los ingleses, nos «otorgaron» la independencia absoluta?
Saluda a uds. cordialmente,
PROF. DIEGO LEITES DE MORAES ANSELMI – C.I. 1.782.752-2
Caso Hospital Pasteur
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Estaba leyendo, como todos los días LA REPUBLICA, para enterarme de las noticias de mi querido país, cuando llego a la sección comunidad, página 34 del martes 29 de agosto de 2006, y leo con preocupación la noticia de las muertes en el Hospital Pasteur. He sido auxiliar de enfermería e instrumentista por 10 años en el Hospital Pereira Rossell, y en mi formación he pasado por el Pasteur y el Clínicas, y sé como es la realidad de nuestros hospitales. Ahora me encuentro en Milán, terminando el curso universitario de enfermera profesional, y he conocido la realidad de los hospitales de aquí, donde también el personal de enfermería es muy valioso y escaso, pero la formación es muy diferente. Los roles de cada uno están especificados y respetados (me refiero el caso del servicio de acompañamiento externo en Uruguay) nunca un acompañante o un auxiliar puede realizar tareas que no son de su competencia. Por otra parte como auxiliar de enfermería encuentro un poco paradojal el título, ya que el auxiliar de enfermería no debería realizar las tareas que realiza, no se si me explico, en la realidad uruguaya el término auxiliar adelante de enfermería debería desaparecer. Ya que la formación del auxiliar de enfermería uruguayo es la preparación de una enfermera, entonces ¿para qué está la enfermera profesional?, ¿sólo para realizar tareas de jefatura y coordinación? Sería muy justo, si la señora ministra de Salud Pública, y el ministro de Educación y Cultura, se pusieran de acuerdo y de una vez por todas hicieran una reforma a nivel de la enfermería, eliminando definitivamente el término auxiliar, que en ninguna parte del mundo se comprende como un auxiliar puede realizar las tareas que realiza, responsabilizándose de una sala, o de un servicio en los horarios en los cuales no está el jefe. Es también un asunto ético, que defiende a nuestras enfermeras, equivocadamente llamadas auxiliares, mientras yo me pregunto: ¿auxiliares de quién? Por otra parte, un llamado de atención al autor del artículo: la alimentación parenteral, es la alimentación endovenosa, la alimentación enteral es aquella por boca o por la sonda nasogástrica, por lo cual la persona que lee el artículo no entiende donde estuvo el error, ya que se dice que se suministró un suero de alimentación parenteral por vía endovenosa, lo cual es correcto. Les agradezco la atención, y quedo disponible para cualquier aclaración.
ADRIANA SUAREZ – [email protected]
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