"2º PISO ASCENSOR, CASA DE CITAS" DE J.F. CASANOVAS, EN EL MAIPO

Esplendores secretos

Los destellos son sombríos, como si en los reflejos de las lámparas apareciera cada tanto la perla de una gota de veneno. La atmósfera es calma, cargada de un erotismo restringido. Hay una niebla, un humo delicado que nos separa en la oscuridad, como si debiéramos temernos; pero la misma semioscuridad nos envuelve en una malla cómplice, afín a todo lo que está casi prohibido y al mismo tiempo es original, para siempre ajeno a las pautas y metas del hombre común.

En «2º piso ascensor, casa de citas» vivir se apoya en claves difíciles de leer, porque las mujeres, con la única excepción de Sandy Brandauer, son hombres. El travestismo está en los trajes, impecables y sugerentes; pero es deliberadamente imperfecto. Las sombras de los ojos están demasiado marcadas; las miradas son masculinas; hay una centro de gravedad de los cuerpos y un andar que no son femeninos. Hay una brisa inquieta que parece venir de las procesiones de «Eyes Wide shut» de Stanley Kubrick pasadas por los dibujos de Autrey Beardsley: una sensación de crepúsculos alertas y fiestas derrotadas.

Como sucedía en «Caviar», las fantasías y hallazgos cromáticos salvan el examen con sobresaliente. Podemos admirar, aún, el buen gusto, el tino de detenerse a tiempo en los strip tease, donde la ciencia de la levedad aplicada a lo frívolo no muestra un adarme de sensualidad o erotismo, y sólo vemos la perfección apolínea de una escultura.

Pero esto no es todo el espectáculo. Queda la parte de la animación, a cargo de Eduardo Solá, y en este punto están las carencias de un espectáculo en muchos aspectos admirable. Solá no lo hace mal: como siempre, es sobrio, tiene desparpajo, prestancia, seriedad. Luce algo rígido, pero eso forma parte del personaje. Es opaco; esto puede corregirse. Se le ve seguro; no se ve a dónde quiere ir. Tiene, en ocasiones, chispa, y pudo crear todo un personaje con su regenta, esfinge; pero se dejó distraer organizando aplausos, preguntándonos de dónde veníamos. Pero está por encima de eso, y todo el espectáculo supera ampliamente sus módicos descuentos. *

2º PISO ASCENSOR CASA DE CITAS, de Jean Francois Casanovas, Eduardo Solá y Sandy Brandauer, sobre una idea original de Jean Francois Casanovas y Eduardo Solá, con Daniel Busato, Joel Ledesma, Omar Mammani y Diego Nocera. Arreglos musicales de Marcelo Macri, luces de Omar Possemato, ambientación artística de Hugo Salguero, dirección general de Jean Francois Casanovas. En Maipú Club, Esmeralda 443, 2do. Piso, teléfono 4322 4882, Buenos Aires.

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