Tiene la palabra
Al doctor Maggi: el Partido Colorado protegió a los torturadores
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El doctor Carlos Maggi se ha transformado en un ideólogo de la derecha y se ha posicionado en una actitud de crítica al gobierno del Frente Amplio (que realiza lo que le conviene y oculta lo que no sirve a su concepción ideológica y política).
Aprovechando un artículo de Esteban Valenti en «Bitácora» sobre lo que llaman «derrota cultural», saca partido para desarrollar su pensamiento neoliberal a ultranza.
Según su visión, «el gobierno no ha cambiado nada, está estupefacto, perplejo, incierto, despistado, pasmado, aturdido, confundido, desconcertado, indeciso y lleno de estupor».
El doctor gastó todos los adjetivos para luego explicar porqué el gobierno «no ha cambiado nada».
Habla de las plantas de celulosa, de la política económica (continuidad de un neoliberalismo imperfecto), de una batalla brillante contra el tabaquismo, respeto a la ley en el tema de los derechos humanos, etcétera. Pero todo esto es conservar lo que había. Luego agrega «las novedades admitidas en el campo laboral, llevan a los 50 del siglo pasado, ¡SIC!».
Por un lado, para el doctor Maggi el plan de emergencia no existe, los Consejos de Salarios y la ley de fuero sindical son un atraso de 60 años, en lugar de ser un avance democrático y una profundización de las libertades.
Por otro lado, en el tema derechos humanos, la virtud es el respeto a la ley, pero ¿y los cuerpos encontrados enterrados y las excavaciones en los cuarteles, y la prisión de los asesinos requeridos desde Argentina? ¿Es lo mismo? ¿Es lo que hicieron los gobiernos anteriores?.
No, doctor Maggi, el Partido Colorado afín a su ideología protegió a los torturadores y apoyó la ley de impunidad.
Su reconocida intelectualidad no le da derecho a querer confundir a la gente. Usted tergiversa los hechos, «pone» y «saca» según le convenga a su concepción política e ideológica.
Detrás de un supuesto pensamiento liberal se esconde una visión conservadora que lo lleva a asegurar, por ejemplo, que «el TLC con EEUU, es la única tabla de salvación que le queda al país».
La verdad que da para pensar cómo la derecha utiliza medias verdades para pretender convencer, pero su planteo lejos de poder ser… ¡Ya fue!
ESTEBAN NUÃEZ
«¿Qué ocurrió en la Seccional 8ª?»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Quiero comentar un hecho que, de ser cierto, es muy grave y debe merecer la atención del Sr. ministro del Interior, Dr. José Díaz, persona por la que siento una alta estima.
Hace pocos días (lo mostraron noticieros en TV) un incendio de una moto perteneciente a un agente policial (iniciales WCG) se produjo en la sección 8ª de Millán y Raffo. El policía (tras consejos de los bomberos que concurrieron al lugar), denunció el hecho como un atentado, dado que al parecer, siempre según la opinión de bomberos, una moto apagada no podía tomar fuego de ese modo. En tren de buscar culpables, resultó descartado que se tratara de alguien que ingresó desde la calle, dado que ello no es posible sin ser advertido por la custodia de puerta.
¿Quién fue entonces el autor del incendio? Por la forma como actúa el policía damnificado, no pudo menos que pensarse en algún colega, a los que este cabo de dicha seccional, en inspecciones rutinarias, ha sorprendido en actitudes que se dice denunció oportunamente por estar reñidas con la disciplina policial.
El hecho es grave. El policía cuyo vehículo quedó destruido, ya hace un par de años por denuncias en sección «Automotores» donde se desempeñó y en el Banco Central, donde ejercía vigilancia por el art. 222, había recibido amenazas. En el Banco Central, en cierta oportunidad, al abrir un termo de uso común, recibió en su rostro emanaciones de un extraño gas, lo que lo tuvo varios días internado en el Hospital Policial. Curiosamente las pericias llevadas a cabo en ese «accidente», demostraron que los escapes de gas en el Banco Central resultan imposibles, dado que no cuenta con servicio de gas por cañería!
Creemos que el hecho, ya denunciado por el agente, debe merecer una rápida investigación. Saluda atentamente,
OSMAR RODRIGUEZ
¡Lo de UTE es vergonzoso!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* He recibido junto a las facturas de consumo de UTE, una carta de la gerencia comercial de ésta, indicando que como han notado en los últimos 14 meses que mis facturas se han pago con algunos días de atraso, entienden oportuno ofrecerme la posibilidad de elegir la fecha de vencimiento, pagando el costo financiero de los días correspondientes a la corrida. Vergonzoso, las facturas de este mes vencen el 24, que uruguayo tiene plata un 24 de mes, lo peor es que el vencimiento, UTE lo ha ido adelantando porque ha modificado paulatinamente los ciclos de consumo, de forma arbitraria y unilateral; ahora que se han dado cuenta que la fecha que ellos modificaron es impropia (hace pocos años mis vencimientos eran los primeros días de cada mes) y para corregir una situación que ellos agravaron, me ofrecen gentilmente cobrarme para devolverme lo que nunca debería haber perdido, un vencimiento razonable y dentro de los primeros días de cada mes.
FERNANDO VIERA – C.I. 1.664.854-9
Dios no quiera que cierren mi escuelita Nº 100
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me refiero al artículo del día 15 de agosto del señor Cousillas con respecto a la escuela 100. El misil que le llegó al alma me salpicó a mi también. Como ex alumno de esa escuela (1954-1959) oír hablar de Chula, Luisa, René, Luz Cárcamo, Elba, Elisa, etcétera me trajo gratos recuerdos de mi época escolar. Los salones de 6º año (abajo) que tenían el revestimiento de los primeros vestuarios del estadio Centenario (por allí salieron los campeones del mundo de 1930), hacer de «bizcochero» en los recreos y tomar el café con leche en los vasos de aluminio. El salón de actos «El duende verde» donde los miércoles pasaban cine, documentales y alguna del «pájaro loco». Sarita, enseñando danza y el maestro Carámbula recalcándonos que no debíamos cantar tumbaa en el himno sino que era tumba, cortándolo abruptamente en la «a».
Los ojos de buey que se pueden ver hasta hoy que aparecen en la tribuna Olímpica casi Colombes, eran los antiguos baños de varones de la escuela y a los cuales concurríamos los días de partido para asomarnos a través de ellos y ver, aunque sea, cuarta parte de la cancha y solamente el arco de Colombes. Ni que decir que a «mi» maestra Luisa de tercer año, llegué a presentar, emocionado, a uno de mis hijos. ¡cuántos recuerdos! Ese notable nivel de enseñanza que disfrutábamos los niños de esa época, y sobre todo, los niños de la escuela 100 hoy día no se ve por ningún lado. Todos sabemos las causas, el cómo y el porqué de la baja del nivel de la enseñanza en general. Dios no quiera que cierren mi escuelita 100, a la cual usted y yo, Cousillas, le debemos tanto. Como decía el Mago «se me pianta un lagrimón».
ROBERTO GUALANO – IP: 190.64.35.43 – [email protected]
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