Melodrama

El drama ha sido, en el decurso de la milenaria peripecia humana, una de las temáticas vertebrales de la cultura, que suele atrapar tanto a artistas como a los espectadores o lectores, siempre ávidos de experimentar nuevas emociones.

Desde la fecunda y sorprendente antigua Grecia  auténtica cuna de nuestra civilización  que se transformó en uno de los referentes intelectuales, políticos y artísticos que trascendió a su tiempo, el conflicto dramático fue y aún es, uno de los grandes ejes de la creación artística.

Los orígenes del teatro griego sentaron las bases del género dramático, sustento que, en muchos casos, conserva plena vigencia hasta nuestros días. Autores de la talla de Esquilo, Sófocles y tantos otros, marcaron pautas en las que se inspiró posteriormente, por ejemplo, uno de los más paradigmáticos escritores y dramaturgos de la historia de la literatura universal: William Shakespeare.

Temas profundamente humanos como el amor, el odio, la ausencia, la codicia, la traición, la lujuria, la crueldad, y tantos otros, han sido tomados como fuente de inspiración por diversos creadores de un género sin dudas inagotable.

Muchos sostienen que el drama es quizá la expresión artística que mayores desafíos plantea al artista, ya que lo motiva a sondear profundamente, no sólo en la complejidad psicológica de sus personajes, sino también en la suya propia.

La nueva novela del autor colombiano Jorge Franco  una de las figuras emergentes de la literatura latinoamericana contemporánea- se titula, sugestivamente, «Melodrama».

La obra explora profundamente los más oscuros senderos del alma humana, mediante un esquema narrativo en el cual el corpus temático es la tragedia, que opera como elemento disparador de emociones y conductas.

La mujer, enaltecida, analizada en profundidad, especialmente destacada pero también salvajemente parodiada a través de la ironía y el cinismo, es protagonista fundamental de este relato.

El novelista hace gala de un sólido manejo de los tiempos narrativos, además de presentarnos una gama de personajes de variados registros dramáticos, entre los que destacan, especialmente, dos antioqueños de Medellín, quienes luego de una miserable y cruda existencia en Colombia, ven mutar insólitamente su fortuna para convertirse en dos nobles europeos en la soñada Ciudad Luz, la fascinante París.

Pero no son estos los únicos personajes vinculados a la nobleza. Franco relata, además, la trágica historia de un noble inglés a quien, siendo pequeño, un león desfiguró parcialmente en un bizarro accidente.

El autor maneja personajes de varias generaciones, planteando al lector el desafío de seguir sus peripecias existenciales. Estas son narradas tanto en pasado como en presente, desde sus íntimos puntos de vista y desde la óptica del propio escritor.

El reconocido autor colombiano maneja hábilmente el misterio que envuelve a sus personajes, sugiriendo, en todo momento, una idea de ambigüedad que mixtura lo aparente con lo real.

Mediante esta compleja estructura narrativa, que se asemeja a una habitación de espejos, el novelista consigue confundir por momentos al lector, forzándolo a tomar caminos confusos, que quizá sean meros subterfugios para ocultar la verdadera naturaleza de sus criaturas literarias.

Otros curiosos pero no menos reconocibles personajes, dan mayor colorido y vuelo dramático a la obra. Una mujer abatida por la frustración que consume tragicómicamente medicamentos vencidos, meros placebos en los que ella cree ciegamente, y un nada confiable abogado, son sólo algunos de los atribulados seres que pueblan el relato.

Jorge Franco utiliza a sus personajes como una mera excusa para plantear temas de corte metafísico, como la muerte, la verdadera esencia del ser humano, el amor y las más desenfrenadas pasiones.

Si bien puede inferirse que, por momentos, la carga dramática se torna demasiado densa, corriendo el peligro de que la narración caiga en lo grotesco, «Melodrama», de Jorge Franco, es una novela cuidadosamente narrada, de potente impacto y que se conecta inevitablemente con las emociones y sentimientos del lector. *

 

(Editorial Planeta)

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