Cierra la sala Pocitos de Cinemateca pero la actividad se incrementa
Desde el lunes próximo Cinemateca Uruguaya dejará de operar el cine Pocitos, que desde 1976 ha constituido una de las salas de su circuito permanente de difusión de un cine diferente y de calidad estética. Aunque todavía es incierto si el cierre será transitorio o definitivo, las razones son estrictamente económicas ante la imposibilidad de la institución para financiar las disposiciones y exigencias reglamentarias fijadas por la administración pública, compartidas por la institución. Empero el cierre no implica una disminución de las actividades de la Cinemateca, sino por lo contrario una multiplicación radical en las propuestas culturales.
En los próximos días se lanzará desde Montevideo para toda América Latina una quincena de cine suizo con una lista de filmes premiados y con la visita del joven cineasta Oliver Paulus y el respaldo de Swiss Films y la Embajada de Suiza.
Dentro de tres semanas se realizará el Seminario sobre Cultura Cinematográfica en el Uruguay con el apoyo de la Dirección de Cultura de MEC, se mantendrán las calidades de los estrenos exclusivos (El hijo de Luc y Jean-Pierre Dardenne, y de inmediato El noveno día de Volker Schlöndorff), también con una selección de quince filmes la serie De la Temporada, con los mejores estrenos comerciales recientes. Está en programación la Semana de Cine de Lituania, cinematografía desconocida en el Uruguay, una retrospectiva de Angela Molina, la muestra para América Latina del cine coreano, las sesiones de los miércoles sobre cómo ver cine. Y se están presentando en Montevideo los filmes sobre el cine francés bajo la ocupación, que fue una monográfica de Cannes y reúne películas inéditas en América Latina, incluido el último filme de Bertrand Tavernier.
En los ciclos para comienzos de setiembre se incluyen todos los filmes del italiano Massimo Troisi (sólo uno estrenado en Montevideo previamente), las películas de jóvenes talentos argentinos y, como punto central, el ciclo Kino, teoría y práctica, con el cine ruso previo a la Revolución de Octubre y los primeros filmes revolucionarios luego prohibidos, serie que será acompañada los miércoles con análisis críticos y debates por especialistas.
Es decir, cierra (no se puede afirmar si temporal o definitivamente) el cine Pocitos. Su reapertura dependerá de las posibilidades económicas de Cinemateca para cubrir los gastos necesarios. Pero la actividad no cesa y se acrecienta en todas las demás salas y programaciones de la institución. Más aun, se agregan desde este mes beneficios exclusivos para socios de Cinemateca por Cinemateca Plus, por el cual los socios tienen entrada gratis o bonificada en cines, teatros, recitales. Los recursos necesarios provienen de los aportes de los socios de la Cinemateca.
De acuerdo con lo expresado por las autoridades de Cinemateca Uruguaya, la entidad confía en que el interés y rigor de sus propuestas y de su programación inducirá a aumentar el número de socios, lo que dará solución a los problemas económicos que determinan desde el lunes 14, el cierre de una sala pero en modo alguno de la institución. Quizás, en tiempo de poda, las ramas que se cortan mejoran la vitalidad del tronco. Pero aquí, por razones culturales y por un objetivo institucional, se trata también de salvar y vitalizar todas las ramas. *
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