Irreconocibles tras las caras pintadas
«Lo que nos abate en la parte social, es la forma como nos está tomando el público, algunas veces piensan que somos pandilleros o ladrones, porque hubo quienes se pintaron la cara y delinquen, pero debemos quedar claros que son delincuentes vestidos de payasos», declaró a la AFP Carlos Sandoval, uno de los dirigentes del Primer Congreso de Payasos. Sandoval, un payaso de 50 años de edad con veinticinco de ejercicio profesional bajo el nombre de Pizarrín, lamentó que la violencia que sacude a su país lleve a muchos a «desconfiar de nuestro trabajo». «El maleante, el pícaro, es más inteligente que cualquiera, se ponen los trajes de policías, de militares y pueden hacer una cosa más sencilla que es ponerse un traje de payaso y pintarse la cara, por eso la sociedad debe estar siempre alerta», declaró por su parte Aristides Alfaro, el veterano payaso Chirajito (70) que ejerce desde los siete años. Chirajito consideró «injusto» que la población confunda el trabajo del payaso salvadoreño, tras indicar que «la función del verdadero payaso es hacer reír a pesar de la adversidad que se pueda vivir». «Por un delincuente que nos haya suplantado para cometer un delito, no se puede generalizar y decir que todos los payasos son delincuentes, es un atrevimiento porque nuestra divisa es alegrar a la gente», subrayó Chirajito. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad