Tiene la palabra

El Presidente sólo pide veracidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Qué bueno que LA REPUBLICA tenga una sección Tiene la Palabra donde los lectores y lectoras podamos opinar, y enterarnos de lo que opinan los demás que es una forma de tener más datos para formar nuestros propios juicios.

Hoy escribo para decir que estoy totalmente de acuerdo con lo manifestado por el presidente Tabaré Vázquez.

Una cosa son hechos y otra cosa son opiniones.

Por ejemplo si yo digo «hoy está lloviendo» eso sería un hecho, pero si digo «hoy está lloviendo razón por la cual todos los uruguayos están de malhumor» eso sería además agregar una opinión, en vez de la simple noticia, lo cual no significa que sea una opinión verdadera, porque es probable que haya quienes estén de mal humor porque tienen caspa, otros porque se vino la suegra a vivir con ellos, varios porque no embocaron a la quiniela y alguno porque perdió el paraguas en estos días de tormenta.

¿Quién tiene la verdad? «Esta es mi verdad, tu verdad, y la verdad».

Cuando a un hecho le agrego mi verdad, lo que trato de hacer es llevar agua para mi molino.

Entonces el Presidente tiene razón en exigir que se aclare cuando es «un hecho» y cuando es «una opinión», porque como dije antes nuestras opiniones influyen y pueden confundir a los demás que las toman como verdades, llevándolo a ponerse en contra de un presidente que hace lo mejor que se puede hacer por el país en un mundo globalizado.

Ya pasó en Chile que los medios se lanzaron contra Allende y tarde se dieron cuenta para arrepentirse.

Por supuesto que un presidente gana las elecciones con los votos de la mayoría, no con los votos de todos los ciudadanos y las ciudadanas. Un presidente siempre va a tener quién lo apruebe y quien lo desapruebe.

El presidente Tabaré Vázquez no les está pidiendo que hablen a su favor, sólo está diciendo que sean veraces a la hora de dar la información, sin quitarle, pero tampoco sin agregarle nada, y si le agregan que sean francos y digan: – «Esto va por mi cuenta».

En mi opinión esto no es ir contra la libertad de expresión, sino pretender lo que se espera de todo buen periodista que informe con objetividad los hechos tal como son.

Tal vez el presidente pecó de ingenuo al expresar su pensamiento sobre el tema de la información, porque estaba visto que habría quienes aprovecharían la oportunidad para dar a entender lo que no es.

Tal vez el presidente Vázquez dice lo que le parece correcto y justo aún al costo de que sea usado en su contra.

Por supuesto que cada vez que los medios le caen a un presidente sea el de nuestro país o el de cualquier otro, hay quienes se alegran mucho a saber: los corruptos que ya no tienen oportunidad de lucrar ilícitamente, los evasores de la DGI, los contrabandistas, los estafadores y demás fauna de la misma especie.

Y obviamente todos y todas quienes pensaban que al otro día de estar Tabaré en el gobierno iban a poder volver a Bariloche vestidos/as por Guchi y perfumados/as por Chanel. (Lamentablemente se decidieron tarde a votar al Frente, dándole tiempo a los gobiernos anteriores a desplegar la política económica que entregó al Frente un país prácticamente fundido y ahora quieren que saque soluciones de debajo de la manga, sin darse cuenta que hay que darle tiempo al tiempo).

Porque las soluciones -sólo muy capciosamente se podría negar- van apareciendo.

Sin otro particular saludo a usted muy atentamente,

HILDA KENNEDY – [email protected]

 

Me congratulo por el nombramiento de Alvaro Gallardo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El ministro de Relaciones Exteriores ha designado a Alvaro Gallardo como director general para Asuntos Políticos. Esta decisión no pudo ser más acertada.

Alvaro Gallardo es un servidor público con mayúscula. Su responsabilidad y dedicación a la función son encomiables, así como su capacidad de trabajo y su conocimiento de los intereses nacionales.

Ingresó al Servicio Exterior por concurso hace 18 años, y ha desempeñado las más variadas tareas en ese lapso, tanto en el ámbito bilateral como en el multilateral. Ha cumplido funciones en las embajadas de nuestro país en Brasil y en Japón y en las direcciones de Política y de Mercosur en la Cancillería. Ha representado a la República ante el Grupo de Río, la Comunidad Iberoamericana de Naciones, el Mercosur, la Cepal y otros organismos internacionales. Conoce los códigos de la diplomacia en general y los vericuetos de la diplomacia uruguaya en particular.

Une a su experiencia una gran preparación. Profesional universitario, profesor, literato, políglota (inglés, francés, portugués, griego y hasta japonés), ha estudiado en profundidad las nuevas realidades y tendencias del mundo actual y se encuentra consustanciado con los objetivos nacionales y los mecanismos para su prosecución.

Tendrá la responsabilidad de asesorar al ministro Gargano e instrumentar la aplicación de sus decisiones. La tarea no será fácil.

Sus dos primeros desafíos consistirán en la instrumentación de la Cumbre Iberoamericana en Montevideo (y en su preparación) y en trabajar para superar el desencuentro con Argentina (que no se resolverá sólo en La Haya).

En paralelo a esto, deberá apoyar los esfuerzos del ministro para continuar reposicionando al Uruguay en la región y en el mundo, procurando abrir nuevos mercados y consolidar los ya existentes; navegando en las aguas del mundo neoliberal en defensa de los intereses nacionales, sin perder de vista la orientación que otro mundo es posible.

El ministro Gargano ha designado un colaborador que podrá jugar también un rol destacado a la hora de abordar la tarea pendiente de reformular el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Servicio Exterior para atender a la nueva realidad nacional. Este mandato del programa de Gobierno no ha podido todavía ser encarado, pero los tiempos apremian. El plebiscito de octubre de 2004 constituye un imperativo: todo debe cambiar.

No quiero terminar estas líneas sin augurar al colega, al amigo y al compañero Alvaro Gallardo el mayor de los éxitos en la nueva responsabilidad que hoy asume.

BRUNO FARAONE – [email protected]

 

¿Cuál es el sentido del valor de la canasta familiar?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* ¿Cuál es el sentido, el contenido, el valor de la canasta familiar? Creo que fue creado el término a fin de señalar el monto mínimo que necesita una familia tipo para llenar sus necesidades esenciales: alimentarse, atender su salud, su educación, vivir bajo techo, vestirse, pagar transporte, etc.

Por lo tanto, esa cantidad debe mantenerse intocable a fin de poder cubrir mínimamente con las mencionadas necesidades esenciales. Esta loable medida no se condice con los términos y escalas de la discutida política tributaria. Si se mantiene un mínimo imponible de 7, 10 y hasta probable 15 mil pesos mensuales, se verá afectada seriamente aquella meta fijada en unos 27.000 pesos.

Estimamos que debe establecer ese mínimo no imponible en las proximidades de esta cantidad. Por supuesto que, después de este mínimo, la tasa a aplicarse puede muy bien fijarse en un 20% o más aún, a fin de compensar el monto del dinero que se perdería atendiendo a este razonamiento. Saluda muy atte.

AURELIANO BONJOUR – C.I.410.468-2

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