El hombre, el poeta y otros asuntos
Durante varios años Denti y Gelman coinciden y conviven en una experiencia de vida durante la cual el poeta atraviesa algunos de los momentos más críticos de su existencia. Ambos son argentinos, exiliados en México, y ambos comparten ideales humanitarios y la lucha por los derechos humanos. Uno es un poeta, el otro es un cineasta. El poeta es el protagonista, y sus reflexiones son las que toma el filme: «La muerte me enseñó que no se muere de amor, se vive de amor», dice Gelman. Y Denti muestra la vida, por encima de la barbarie, las desapariciones, la brutalidad de una dictadura regional. Lo que surge de ese diálogo es una reflexión sobre la vida («Caminar por el filo de la pérdida, el amor a la poesía, a la madre, a la mujer, a los hijos, a los compañeros que cayeron por una esperanza») que explica también la militancia de ambos por verdad y justicia, pero sobre todo por vivir. Los encuentros casuales o imprevistos del poeta, registrados por la cámara ubicua del cineasta, pueden ser conmovedores. La manera como el filme entra en el mundo privado del poeta es algo más que esa simple aproximación a lo largo de casi diez años. O, ahora en palabras del propio cineasta, «Gelman y otras cuestiones es el testimonio único de un hombre que ha hecho de la palabra una forma de acción. Es la mirada al mundo de Juan Gelman, un acercamiento al escritor, a su vida, a sus vicisitudes y a su obra poética. Esa obra poética no es inocua ni inocente, es también un golpe de acción».
Podrá verse en el Espacio Guambia, únicamente los miércoles y jueves a la hora 20.00.
La presentación del filme en Montevideo se realiza bajo los auspicios del Servicio Paz y Justicia (Serpaj). El interés es, claramente, el de dar a conocer la intimidad y los sentimientos de un protagonista de estos tiempos y de esta búsqueda de la verdad.
Gelman nació en el barrio de Villa Crespo (Buenos Aires) el 3 de mayo de 1930. A los veintiséis años publicó su primera obra Violín y otras cuestiones logrando un impacto sustantivo tanto en el público lector como en la crítica especializada. Hace poco tiempo recibió el premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana y del Caribe. Antes había cosechado el Premio Internacional Mondelo de Poesía; el Premio Boris Vian; el Premio Juan Bautista Alberdi y el Premio Nacional de Poesía Argentina en 1997, entre otros).
Su poesía, una mezcla de compromiso político y refinado lirismo, ha alcanzado cumbres de excelencia estilística y metáforas de alto vuelo. A través de versos de relativa simpleza, Gelman ha sabido sugerir la sospechosa verdad de un mundo contradictorio.
Podría decirse que su militancia política no ha contaminado el discurso poético sino que lo ha enriquecido con una voz desgarradora y catártica. Pero ese canto de denuncia y utopía no ha sido la única constante del autor de Cólera buey; su obra también se ha nutrido del misticismo, el saber popular y la poesía anglosajona en una fusión donde tampoco ha quedado fuera el dolor del exilio. (Una labor creativa que ha sabido acompasar con su riguroso trabajo periodístico desempeñando diversas funciones como pro secretario de la revista Panorama; secretario de redacción y director del suplemento cultural del diario La Opinión; secretario de redacción de Crisis; jefe de redacción del periódico Noticias y director de la red latinoamericana de IPS. Ha sido comentarista en Página/ 12 y actualmente también colabora con notas exclusivas para LA REPUBLICA). *
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