La insoportable levedad del ser
Los antecedentes no resultan menores y suponen un llamado de atención a la hora de acceder a Flores rotas, propuesta de corte minimalista sobre personaje donjuanesco (algo entrado en años y abandonado por su última y juvenil pareja) que recibe cierta carta anónima en la que una supuesta amante del pasado le informa sobre la existencia de un hijo desconocido. Impulsado por los consejos de un peculiar vecino e intentando hacer algo de su errática vida sentimental, esta suerte de antihéroe doméstico decide iniciar una búsqueda que, en definitiva, se convierte en auténtico corte transversal de buena parte de la sociedad norteamericana a comienzos del Siglo XXI.
De esta manera Jarmusch, que posee una sensibilidad excepcional a la hora de radiografiar el ocaso del american dream, convierte el periplo en desencantada travesía por los caminos de los Estados Unidos. Hay cierta actitud melancólica y agridulce en la propuesta; una suerte de retrospectiva nostálgica que, entre otras cosas, desemboca en un reflexivo balance existencial que puede funcionar como espejo para muchos tontos de la colina.
Lo importante del caso es que Jarmusch no cae en estereotipos ni lugares comunes; a bordo de una narración que no descuida detalle, el filme transforma cada escena en pura poesía, mientras un elenco encabezado por el inmenso Bill Murray otorga lo mejor de sí en la interpretación de sus roles. En este sentido, se nota la mano mágica del realizador de Una noche en la tierra con respecto a la dirección de actores. Ese toque que optimiza la expresividad del gesto y la captación del detalle casi insignificante hacen de Flores rotas una lección magistral de buen cine. (Hay que observar esa mínima gestualidad que parece delatar un obvio caso de violencia doméstica o la caricia oculta que descubre una relación transgresora, por ejemplo). Con un ajustadísimo equilibrio entre los diálogos y esas imágenes en estado de gracia, el filme registra un friso de valor universal que conmociona y deslumbra desde el vamos. Ocurre que Jarmusch, el mismo de Mistery train, El camino del samurai, Café y cigarrillos y admirador confeso de Ozu y los hermanos Kaurismaki, hace tiempo que ha dejado de ser un simple director independiente (a pesar de que ha mantenido esa independencia en medio de la Meca) para convertirse en artista referente de la mejor cinematografía estadounidense de los últimos tiempos. Premiada por el Jurado de Cannes y destacada como Mejor Película en la vigésimo cuarta edición del Festival Cinematográfico del Uruguay, el largometraje promete convertirse en uno de los mejores estrenos de la temporada. Imperdible. *
Flores rotas (Broken flowers; Estados Unidos / Francia, 2005). Dirigida por Jim Jarmusch. Guión original: Sara Driver y Bill Raden.Con Bill Murray, Jeffrey White, Sharon Stone, Julie Delpy, Tilda Swinton y Jessica Lange.
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