Poetas queman al demonio y lanzan botellas al mar
Haciendo arder un esperpento de trapo con cachos y cola, símbolo del mal, en un bulevar de la capital de Cuba, y lanzando al mar botellas con mensajes de amor, unos 160 poetas de 34 países clausuraron el XI Festival Internacional de Poesía de La Habana. Al caer la noche escritores, músicos y pintores se dieron cita en el concurrido Paseo del Prado para cerrar, con una mezcla de poesía y rumba, el evento que se inició el pasado 30 de mayo. Danzando ritmos de origen africano, ante la mirada atenta y curiosa de los espectadores, un grupo de jóvenes ataviados con trajes de colores rojo, verde y azul intenso, prendió fuego a un demonio de trapo.
«La quema del mal es como los poetas quieren simbólicamente enterrar todo lo que impide que el mundo sea mejor. Es un rechazo a la injusticia, el racismo, la intolerancia, a toda noción que sea contraria al hombre», afirmó el escritor cubano Alex Pausides. Al bulevar llegaron tras una jornada de tertulias, homenajes y versos lanzados al viento en las calles cercanas a Prado y en los parques Central y Lenin, en un esfuerzo por acercar la poesía a la gente, que involucró a unos cuatrocientos artistas.
«Quisimos vincular la poesía al carnaval. Acercarla al ciudadano en lugares abiertos. Hacerle a la gente sentirla como propia», explicó el poeta, coordinador general del Festival. Al dar por cerrado el acto, Miguel Barnet, presidente de honor del Festival, leyó el Manifiesto de La Habana que exalta a la poesía como un bien común, necesario para vivir.
«Es un llamamiento a unirnos para que la cultura, el mundo sea salvado. La poesía tiene cosas que decirle al hombre», destacó Pausides del Manifiesto de los Poetas. Un día antes, a 50 km de La Habana, en el puerto de Mariel, cincuenta botellas con mensajes de amor, paz y fraternidad fueron lanzadas al mar con la esperanza de ser hallado por alguien en algún lejano lugar.
«No importa el destinatario. Sabemos que el destinatario existe y todas son acciones simbólicas para lograr una comunicación entre el poeta y la gente», añadió Pausides.
El evento contó con la presencia, entre otros, de los poetas Evgueni Evstushenko (Rusia), Gustavo Pereira (Venezuela), Juan Manuel Roca (Colombia), Roberto Sosa (Honduras) y Etnairis Rivera (Puerto Rico). Además participarán bardos de México, Argentina, Chile, Brasil, Perú, Venezuela, Guatemala, Nicaragua, Alemania, Francia, España, Suecia, Eslovenia, Bulgaria, Serbia y Montenegro.
En el marco del Festival sesionó también la Junta Mundial de Poetas, que abogó por crear una red internacional de promoción de la paz y se pronunció contra la guerra, el neoliberalismo y el alarmante deterioro del ambiente. Tras la jornada poética, como muchas cosas en esta isla caribeña, el encuentro terminó en una rumba colectiva, bailando al ritmo de la orquesta de Juan Formell y los Van Van. *
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