Seis preguntas de Sócrates
Sócrates (c. 470-c. 399 a.C.) fue uno de los más relevantes filósofos de la Grecia clásica, y es considerado el fundador de la filosofía moral o axiología, doctrina de innegable influencia posterior en la historia de la filosofía occidental, gracias a que otro gran pensador como Platón, retomó sus ideas y construyó su propia concepción del mundo y el universo.
Nacido en Atenas, hijo de Sofronisco, un escultor, y de Fenareta, una partera, Sócrates recibió una educación tradicional en literatura, música y gimnasia. Tiempo después, se familiarizó con la retórica y la dialéctica de los sofistas, las especulaciones de los filósofos jónicos y la cultura general de la Atenas de Pericles.
En un principio, continuó el trabajo de su padre e incluso realizó un conjunto escultórico de las Tres Gracias, que permaneció en la entrada de la Acrópolis ateniense hasta el siglo II a.C.
Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como soldado de infantería, considerándoselo un soldado de gran valentía.
Sócrates creía firmemente en la supremacía de la discusión directa sobre la escritura, como forma de transmisión e intercambio de conocimientos. Por lo tanto, pasó la mayor parte de su vida en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, a quienes solía responder mediante preguntas.
Creó así un método denominado mayéutica (o arte de «alumbrar» los espíritus), por el que lograba que sus interlocutores descubrieran la verdad a partir de ellos mismos.
Sócrates no escribió ningún libro, ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre su personalidad y su forma de pensar, se extrae de los trabajos de dos de sus discípulos más notables: Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro, y el historiador Jenofonte, quien quizá no consiguió comprender muchas de las doctrinas socráticas.
El filósofo estadounidense Chistopher Phillips, en su obra «Seis preguntas de Sócrates», intenta retomar el fecundo pensamiento del gran maestro ateniense, y trasladar los seis interrogantes básicos que este se formulaba a sus interlocutores, procurando aplicarlas a la comprensión del mundo contemporáneo.
Phillips, un pensador que ha pasado gran parte de su vida recorriendo los más insólitos parajes y organizando coloquios al estilo de Sócrates, relata, en este libro, su experiencia de debate con personas de diversos países, credos, razas y niveles socioculturales.
El autor inquiere a sus interlocutores sobre cuestiones como la virtud, la moderación, la justicia, el bien, la valentía y la piedad. En su análisis del «embrutecimiento moral» que él percibe en culturas muy disímiles a nivel mundial, el moderno pensador que rescata la más fecunda tradición griega, compara la decadencia moral y cultural de la Atenas que condenó a muerte a Sócrates por cuestionar el poder, con el notorio descaecimiento de muchas sociedades actuales.
La obra comienza con un diálogo que el autor mantuvo con un grupo de personas de diferentes nacionalidades en las ruinas de la antigua Ãgora ateniense, a pocos metros de donde el célebre filósofo griego fue obligado a beber la fatal copa de cicuta.
Los participantes del coloquio, incluso aquellos que viven en Grecia, coinciden en que los ideales filosóficos de Sócrates han sido abandonados. Sin embargo, insisten en que estos cobran una urgente vigencia, en sociedades que han llegado a una situación crítica a nivel cultural y moral, precisamente por su incapacidad de autocuestionarse.
El autor ha organizado coloquios que denomina «Sócrates Café» en los cincos continentes. En esta obra, reflexiona acerca de la actualidad de las interrogantes socráticas y sobre las conductas de pueblos alejados tanto geográfica como culturalmente que se han formulado las mismas preguntas, coincidiendo en, muchos casos, con el pensamiento del gran intelectual ateniense.
«Seis preguntas de Sócrates», del filósofo norteamericano Christopher Phillips, desafía a un debate moral y ético cada vez más necesario, en una época signada por el capitalismo salvaje y la globalización de la ignorancia. *
(Editorial Taurus)
Compartí tu opinión con toda la comunidad