LIBROS

La piedra en el zapato

En «La piedra en el zapato», la historiadora y activista uruguaya Marisa Ruiz construye un documentado trabajo de denuncia, que recrea la actuación de Amnistía Internacional durante la dictadura.

En esta minuciosa obra, la autora aborda las cuestiones más dramáticas subyacentes en nuestro imaginario social, en torno a los aberrantes crímenes perpetrados durante los regímenes autoritarios que asolaron la región en la década del setenta del siglo pasado.

El libro no se limita, obviamente, a recrear el catálogo de atrocidades y atropellos cometidos por los militares que se apropiaron compulsivamente del poder, sino a reconstruir la épica de la resistencia y la inclaudicable lucha por la recuperación de las democracias, ultrajadas por los déspotas de turno.

Nutriéndose de diversas fuentes y particularmente de los archivos de Amnistía Internacional, la activista evoca la historia del vasto movimiento opositor que operó en ambas márgenes del Río de la Plata, denunciando permanentemente las violaciones a los derechos humanos, las detenciones ilegales, los secuestros, las desapariciones forzadas, las torturas y los sistemáticos asesinatos de militantes opositores.

Profundizando el abordaje de un tema cuyas secuelas mantienen candente actualidad en nuestro Uruguay, Marisa Ruiz ensaya una visión elocuente retrospectiva acerca de la consagración legal de la dignidad, que contemporáneamente encuentra su gran referente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas. Este cuerpo normativo, que nació en la posguerra, tuvo el propósito de construir una suerte de escudo jurídico contra las calamidades derivadas de las dos más sangrientas conflagraciones bélicas del siglo XX.

Sin embargo, lamentablemente, el tiempo se encargó de confirmar que la normativa no logró prevenir ni minimizar esos males, que se reprodujeron grotescamente durante la guerra fría.

De todos modos, como lo señala la autora, este manifiesto y otros textos posteriores, operaron como una suerte de génesis del derecho internacional moderno y de una arquitectura jurídica que sería determinante para luchar contra el flagelo del autoritarismo.

Para la investigadora, resulta sumamente trascendente el rol que desempeñan las organizaciones no gubernamentales en la defensa de los derechos humanos. Uno de los casos más emblemáticos es precisamente el de Amnistía Internacional que, desde su fundación a comienzos de la década del sesenta, se ha dedicado a planificar y ejecutar acciones y campañas en defensa de los derechos civiles y a denunciar los abusos de poder cometidos por los gobiernos.

Enfocando su análisis concreto sobre el caso uruguayo, Marisa Ruiz reconstruye la larga secuencia de violaciones a los derechos humanos, a partir del golpe de Estado de Gabriel Terra en la década del treinta, con lo que desmitifica la tradición de «dictablanda» que se suele tener de este fenómeno autoritario.

Asimismo, corrobora la existencia de abusos que datan de bastante antes de la ruptura institucional de junio de 1973, concentrando muchas de sus denuncias en el pachecato, período en el cual la tortura, la prisión ilegal y la censura de prensa eran frecuentes.

Citando cifras cuantificadas por organizaciones internacionales, la historiadora afirma que en Uruguay se concretaron más de seis mil detenciones arbitrarias de opositores, entre los últimos años de la predictadura y el período de gobierno autoritario.

Invocando y reproduciendo abundante documentación de la época, Marisa Ruiz reconstruye  hasta en sus más mínimos detalles- la campaña internacional contra la tortura impulsada y ejecutada por Amnistía.

Según la autora, aunque se actuó coordinadamente con exiliados políticos, se intentó despolitizar el tema, a los efectos de ganar en credibilidad.

La historiadora da cuenta de la tensa pulseada entre Amnistía Internacional y la dictadura uruguaya, régimen que desestimó todo contacto con la organización, alegando la burda falacia de que esta actuaba en connivencia con el comunismo internacional.

El momento más intenso de la campaña en 1976, coincidió con importantes movimientos en el tablero político uruguayo, particularmente las discrepancias entre el dictador Juan María Bordaberry y los mandos castrenses, que culminaron con la destitución del mandatario y el comienzo de una nueva etapa del denominado proceso cívico militar.

Marisa Ruiz considera que aunque no se logró detener la tortura y los malos tratos en los centros de reclusión, la campaña tuvo un efecto de sensibilización en la comunidad internacional, que comenzó a entender la gravedad de lo que estaba sucediendo en nuestro país.

Ahora, desde el extranjero, se sabía que Uruguay ya no era la mítica Suiza de América, sino un país sojuzgado por una criminal dictadura.

En el capítulo tres de este revelador libro testimonial, la autora se adentra en el origen del terrible Plan Cóndor, una operación multinacional represiva que actuaba en el cono sur, destinada a exterminar a opositores, mediante la tortura, la desaparición y el asesinato.

Ruiz explica la implicancia del Departamento de Estado norteamericano y la CIA, que -bastante antes de la década del sesenta- ya adiestraban a militares latinoamericanos y enviaban a asesores que inculcaban la doctrina de la seguridad nacionalidad.

En este tramo de su obra, la activista ingresa en los entretelones de la tragedia del 20 de mayo de 1976, cuando fueron hallados en Buenos Aires, los cuerpos sin vida de los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, junto a los del matrimonio integrado por William Whitelaw y Rosario Barredo.

Todos ellos fueron brutalmente asesinados por fuerzas represivas de Argentina y Uruguay.

Aunque los acontecimientos son bastante conocidos, la autora revela algunos detalles adicionales relevantes en torno a las circunstancias que rodearon a los aberrantes crímenes y de cómo se logró evitar que el líder nacionalista Wilson Ferreira Aldunate también fuera ultimado.

A través de numerosos documentos desclasificados del Departamento de Estado norteamericano y la CIA, queda en evidencia la injerencia de Estados Unidos en la política doméstica de los países del cono sur y en la represión perpetrada por los gobiernos autoritarios de la época.

No es menos cierto que, en determinado momento, el gobierno norteamericano solicitó a las dictaduras de la región, que atenuaran la represión para evitar los recortes en materia de asistencia militar y económica que proponían algunos parlamentarios demócratas del congreso.

En una carta enviada por Henry Kissinger al dictador Augusto Pinochet reproducida en este trabajo, queda muy clara la complicidad de la Casa Blanca con los regímenes que practicaron el terrorismo del Estado.

Uno de los asuntos más cruciales que aborda este libro, refiere a la denominada «Enmienda Koch», que proponía recortar la asistencia militar a los gobiernos que violaban los derechos humanos, entre ellos el de Uruguay.

Este capítulo, enriquecido con la transcripción de abundantes documentos, permite visualizar las posturas encontradas entre los parlamentarios que adherían a la moción y el Departamento de Estado, que pretendía justificar lo injustificable, alegando que los gobiernos asistidos habían abortado la penetración del comunismo en América del Sur.

Del nutrido archivo documental reproducido en este trabajo, se infiere  claramente- que el embajador norteamericano en Montevideo, Ernest Siracusa, fue una figura clave en el encubrimiento de los crímenes cometidos por la dictadura y, tangencialmente, de los asesinatos de Michelini y Gutiérrez Ruiz.

La obra abunda en la mención de casos de presos políticos muertos en confinamiento, aportando valiosa información al esclarecimiento de algunas de las peores barbaries consumadas por los militares, aún antes del golpe de Estado de 1973.

«La piedra en el zapato» es un testimonio realmente removedor, que aporte nueva materia prima al debate sobre la violación a los derechos humanos durante el gobierno autoritario, en tiempos de reapertura de algunas causas judiciales sobre crímenes de lesa humanidad que permanecen impunes.

Este prolijo trabajo de investigación se nutre básicamente de material de Amnistía Internacional y de documentos desclasificados, cuyo análisis permite visualizar -aún con mayor claridad- la arquitectura de la represión regional y la conspiración montada por el imperialismo.

 

(Edición de la Universidad de la República)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje