Ochenta años de Miles Davis
La semana pasada habría cumplido 80 años uno de los músicos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Murió en 1991, a los 65 años, pero la influencia y las enseñanzas de Miles Davis siguen siendo tan poderosas como hace quince años.
Una aseveración insólita fue publicada en la página 5 del suplemento Día Pop, ejemplar editado en Montevideo el 21 de febrero de 1987. Allí, en la columna «Música al día, desde EEUU», en el apartado «St. Louis I», refiriéndose a Miles Davis, el periodista terminaba asegurando que «Miles es conocido por el sobrenombre de `El Silencioso’, pues no habla mucho y se sabe muy poco de su vida. Apenas se sabe que nació en Alton, en las afueras de St. Louis y que acaba de cumplir 60 años».
Por fortuna, en esa época el mundo del jazz sabía bastante más sobre el notable trompetista. Sus formidables discos, algunos de ellos obras maestras de la evolución musical del siglo XX, se vendían desde hacía cuatro décadas y eran objeto de análisis en los circuitos especializados en jazz. En sus conciertos y giras internacionales, rodeado de los mejores músicos del momento, recibía las ovaciones del público y brindaba entrevistas y conferencias de prensa en las que, con un carácter petulante y un humor muy corrosivo, contaba su vida y opinaba sobre críticos, colegas y estilos musicales. Libros, revistas y publicaciones de todo el mundo venían escribiendo durante años de su personalidad y su genio artístico. Se sabía mucho más de su brillante carrera que lo que aquel columnista pudo suponer en 1987.
Miles Dewey Davis III nació en Alton, Illinois, el 25 de mayo de 1926. Estudió la trompeta, quedó impactado con la orquesta de Billy Eckstine (que llegó a la ciudad trayendo a Dizzy Gillespie y Charlie Parker entre sus integrantes), se radicó en New York en 1944 y consiguió ingresar en el quinteto de Charlie Parker. Cinco años después decidió que podía tomar su propio camino y pegó el primer golpe de timón que cambiaría la ruta del jazz: con un noneto grabó para Capitol el disco Birth of the Cool.
Durante los años 50 persiguió ideas nuevas, experimentando con el hard bop y con un fenomenal quinteto en el que descollaba el saxo tenor John Coltrane (Workin’, 1956). También buscó en las sonoridades de las big bands grabando con la gran orquesta que dirigió Gil Evans (Miles ahead, 1957). Un nuevo golpe de timón lo dio en 1959, introduciendo el jazz modal con su célebre disco Kind of Blue.
En 1964 otro deslumbrante quinteto, con Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams (Live at the Plugged Nickel, 1965) y en 1969 la fascinación por el rock y los instrumentos electrónicos: arranca el jazz fusion con In a Silent Way y Bitches Brew. En los veinte años siguientes seguirán otros discos, pero lo esencial ya estaba hecho.
En España se editó en junio de 1991 (y se distribuyó en Uruguay) su libro Miles, la autobiografía, escrita en colaboración con Quincy Troupe. Tres meses después, el 28 de setiembre, Miles murió en un hospital de Santa Mónica, California, por causa de una falla respiratoria complicada con un derrame cerebral. *
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