Monstruo
El miedo es un reflejo ancestral, que suele atormentar al ser humano, más allá del mero instinto de supervivencia.
Desde tiempos inmemoriales, mediante el animismo, la religión, el culto a la ciencia, el ocultismo y otras creencias, el ser humano ha buscando exorcizar y minimizar los efectos del temor.
Sin embargo, ese impuso cuasi inconsciente siempre ha permanecido entre nosotros, induciéndonos a lucubrar en torno a lo sobrenatural concepto incorporado a al imaginario colectivo a través de narraciones orales, leyendas, e historias reales o fabuladas.
Las primeras historias de fantasmas y fenómenos aparentemente inexplicables, afloran en los textos más antiguos de todas las civilizaciones, incluso en la Biblia.
Esa rica tradición ha sido tomada por diversos escritores, para conformar los primeros mitos literarios del horror. Obras como Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley, inspirada en el mito del Golem proveniente de la cábala judía, o el Drácula, de Bram Stoker, que mezcla las historias de vampiros del folclore europeo con la historia real del príncipe Vlad Tepes, sentaron las bases del género, que aún hoy se mantienen como ineludibles referentes.
Autores de la talla de Edgar Allan Poe, que recoge, potencia y en algunos casos mejora la mejor tradición del terror gótico, o bizarros autores como H. P Lovecraft, con sus amorfas y demenciales criaturas, han coadyuvado a que el género no decaiga en calidad.
Incluso, creadores como Clive Barker o Stephen King han sabido inspirarse en los viejos maestros, al tiempo que impusieron e imponen, su particular impronta literaria.
«Monstruo», laa nueva obra gráfica del Grupo Belerofonte, recoge la mejor tradición del género de horror fantástico, pero aporta nuevos elementos que lo enriquecen.
Este volumen cuenta con cuatro historias de impecable factura, tanto desde el punto de vista argumental, como de diseño y el dibujo, que procuran tomar conocidos mitos del horror e impromirles un nuevo y vivificante enfoque.
Cabe destacar, además, el esfuerzo que supone publicar comics en el Uruguay en la actualidad, en un medio canibalizado por los productos de fácil consumo y la imitación.
El destaque es mayor cuando tenemos la oportunidad de disfrutar del talento de dibujantes compatriotas de la talla de Ignacio Calero, de destacada trayectoria tanto dentro como fuera de fronteras, y de artistas como Max Aguirre, Hernán Rodríguez y Gabriel Cicariello, sin olvidar los atrapantes guiones de Rodolfo Santullo.
El prólogo, escrito por Santullo, hace un breve repaso del género y sirve de explicación e introducción a las historias que le siguen. Como ya es habitual en el Grupo Belerofonte, la presentación gráfica es impecable, extremadamente cuidada y atrayente, lo que enriquece el conjunto de la obra.
La primer historia, guionada por Santullo y dibujada por Calero, quien gala, una vez más, de su impecable manejo de las sombras y los primeros planos, se inspira en el famoso mito de Frankestein y su horrorosa creación, abrevando directamente del original y rescatando el aspecto más humano de la criatura.
La segunda narración gráfica, es una muy prolija adaptación de una historia del maestro H. P. Lovecraft hecha por el talentoso Hernán Rodríguez, en su primera historieta publicada, que maneja un particular estilo surrealista y sombrío, valiéndose de diversas técnicas expresivas.
La tercer historia de libro, dibujada y guionada por Cicariello y entintada por Calero, supone una nueva e inesperada vuelta de tuerca al tan manido tema de los fantasmas que continúan atados al mundo de los vivos por alguna causa. Si bien conserva el espíritu oscuro del resto de la obra, el autor introduce un brillante humor negro para burlarse un poco de un tema tratado hasta el hartazgo.
La indudable calidad del dibujo posee merito propio, más allá de los disfrutable de la historia.
La última historia, inspirada en un guión de Santullo, es una estremecedora narración que retoma a los zombies como personajes. En este caso, Max Aguirre demuestra su capacidad para narrar, tanto gráfica como argumentalmente, tomando un tema muy transitado, al que aporta un original y inesperado desenlace. *
(Grupo Belerofonte)
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