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Qué fue de ellos… El enigma de los etarras en el Uruguay

En «Qué fue de ellos… El enigma de los etarras en el Uruguay», el escritor uruguayo Julio César Parissi reconstruye los luctuosos acontecimientos acaecidos hace casi doce años frente al Hospital Filtro, reflexionando, además, sobre el meollo del conflicto separatista vasco.

En esta obra, el autor se adentra en los territorios del tiempo, en un itinerario que apunta a recrear los orígenes y la épica de un pueblo que lucha, desde hace siglos, por su identidad.

El investigador asume la necesidad de remontarse a los tiempos de la colonización de América, cuando ya, en el siglo XVIII, con Bruno Mauricio de Zabala a la cabeza, podemos identificar a los primeros vascos que poblaron la Banda Oriental.

Aunque se trata de un pueblo itinerante que en el decurso de la historia conoció múltiples exilios, su origen está naturalmente en Europa. Desde allí, particularmente en el siglo XIX, la corriente migratoria rumbo a nuestro continente fue muy intensa.

El autor reconstruye la siempre compleja trama de la memoria, evocando el nacimiento del Partido Nacionalista Vasco, organización política que siempre operó en la legalidad, anticipando, desde sus albores, su inclaudicable voluntad independentista.

Sin embargo, el núcleo central de esta obra reside, naturalmente, en la organización ETA, un movimiento radical que optó por la vía armada y la clandestinidad.

La actividad de esta estructura militar que tiene ya 46 años, se originó en la España autoritaria de Franco, aunque luego perduró en democracia.

El narrador construye una sucinta pero no menos completa crónica de las operaciones militares de ETA, que comprenden atentados, homicidios, secuestros y evasiones de cárceles del gobierno español, algunas de ellas de singular audacia.

Julio César Parissi elabora un trabajo dotado de particular rigor histórico, absteniéndose de formular juicios apologéticos sobre estos controvertidos guerrilleros nacionalistas.

Aunque no soslaya referencias a las acciones terroristas perpetradas por la organización, también denuncia enérgicamente la violencia represiva de las fuerzas de seguridad española, cuyos excesos trascendieron al la dictadura de Francisco Franco.

Asimismo, el autor evoca los acuerdos rubricados entre España y Francia, para acabar con las bases de ETA emplazadas en la frontera común entre ambos países y la política de extradiciones que permitió la detención de numerosos dirigentes de la organización separatista.

Obviamente, el autor ingresa en los diversos entretelones de la diáspora vasca y en la historia de militantes que se refugiaron en nuestro Uruguay, en la mayoría de los casos bajo falsas identidades, que les permitieron radicarse y desempeñar actividades laborales para subsistir.

Parissi recuerda que la mayoría de los presuntos etarras afincados en nuestro país, se dedicaron a actividades vinculadas a la gastronomía, un trabajo legal que no despertaba sospechas de las autoridades.

Sin embargo, según lo documenta el autor, durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti, la comunidad vasca fue atentamente espiada por los servicios de inteligencia uruguayos.

Numerosos testimonios corroboran los operativos de vigilancia.

No obstante, al no recibirse solicitudes de extradición por parte del gobierno español, durante ese período no se concretaron detenciones.

Parissi transita los escenarios más álgidos de la historia reciente, cuando evoca los operativos policiales concretados en 1992, ya durante la presidencia de Luis Alberto Lacalle, que permitieron la aprehensión de 28 vascos residentes en nuestro país.

La mayoría fueron procesados por poseer documentación falsa. Sin embargo, el autor denuncia la presencia ilegal de funcionarios españoles, que brindaron apoyo logístico a los servicios de seguridad uruguayos y participaron en interrogatorios a los detenidos.

Ello generó reacciones de la oposición y planteos a nivel parlamentario, por la flagrante irregularidad de los procedimientos policiales y judiciales. Por entonces, los acuerdos de cooperación entre ambos gobiernos traspusieron claramente las fronteras de la legalidad.

El autor ingresa en uno de los tramos sin dudas más cruciales de este relevador libro, cuando analiza la pulseada entablada entre los sectores políticos partidarios de otorgar las extradiciones solicitadas y quienes adhirieron a la tesis de conceder asilo político a los vascos, recogiendo una tradición uruguaya que se remonta a los tiempos de José Batlle y Ordóñez, que otorgó refugio a anarquistas requeridos por gobiernos extranjeros.

Citando numerosos testimonios, Julio César Parissi reconstruye la historia de lucha de los vascos por el ansiado asilo político, que les permitiera permanecer legalmente en nuestro país e iniciar una nueva vida.

El escritor no soslaya, naturalmente, las presiones diplomáticas ejercidas por España sobre el gobierno uruguayo, alegando que la denegatoria judicial de las extradiciones ponía en riesgo la asistencia económica a Uruguay.

En el capítulo más espinoso de su libro, el autor recrea  mediante una minuciosa crónica- el largo ayuno de tres vascos detenidos en Cárcel Central: José María Goitia Unzurrunzaga, Luis María Lizarralde Izaguirre y Miguel Ibáñez Oteiza.

El cronista denuncia la maniobra del fiscal Miguel Langón, quien exigió una exorbitante fianza para otorgar las libertades de los presos, los que permanecían retenidos ilegalmente.

Ni lo esfuerzos de los legisladores del Frente Amplio, el PIT-CNT y organizaciones sociales lograron torcer el rumbo del gobierno de la época, lo que dio por tierra con la hipótesis de asilo político y habilitó la vía judicial de la extradición.

El investigador recuerda que jamás pesaron las motivaciones humanitarias ni la precaria condición de salud que puso en riesgo las vidas de los presos, tras el prolongado ayuno que derivó en la internación.

Julio César Parissi construye un extenso relato, mediante el cual documenta los luctuosos acontecimientos acaecidos el 24 de agosto de 1994 en torno al Hospital Filtro, cuando medio centenar de efectivos de choque reprimieron con dureza una manifestación pacífica que intentó impedir el traslado de los vascos extraditados.

El autor condensa el hondo dramatismo de los sucesos registrados en esa jornada, que culminaron con decenas de detenidos, heridos y el asesinato del joven Alvaro Fernando Morroni, un involuntario mártir de la barbarie de un grupo de uniformados que olvidaron que ya no estaban en dictadura.

El narrador reconstruye las ulteriores consecuencias del «miércoles negro», que generó enconadas reacciones políticas y acusaciones entrecruzadas entre el gobierno y la oposición de izquierda.

Otro episodio conexo a los sucesos del Filtro que alimentó la controversia, fue la decisión del gobierno de Lacalle de clausurar las emisoras CX 36 y CX 44, que nos retrotrajo a los tiempos más oscuros de la censura de prensa del pachecato y el período dictatorial.

El caso de Jesús Lariz Iriondo, que también denuncia Parissi, constituye uno de los episodios más vergonzosos de nuestra historia reciente. La expulsión de este vasco, concretada en 2002 durante el gobierno de Jorge Batlle, también emuló los secuestros acaecidos durante los tiempos de autoritarismo.

En un apartado de sesgo ensayístico, Julio César Parissi analiza las consecuencias políticas de lo sucedido frente al Filtro, que, a su juicio, marcó un crucial punto de inflexión en nuestra historia política.

Según el narrador, la represión del 24 de agosto erosionó la imagen de Lacalle y del Partido Nacional, que fue derrotado por el Partido Colo
rado en las elecciones de ese año e inició un período de ostracismo político de una década.

Otro tanto sucedió con la izquierda, que inició un debate interno entre moderados y radicales, proceso que, con el tiempo, devino en estrategias de movilización y discursos bastante más pragmáticos.

En este libro, que mixtura la crónica con el ensayo político, el autor explica los pormenores de la peripecia histórica de los vascos, en un abordaje que trasciende a la mera evocación de la lucha el ETA contra el centralismo español.

Este trabajo pone bajo la lupa algunos aspectos no muy bien comprendidos del conflicto, sin emitir juicios de valor determinantes sobre el accionar de la organización armada.

Julio César Parissi construye una obra potente y reveladora, que reflexiona sobre los intereses políticos antagónicos, la violencia y los recurrentes excesos del poder, aún en tiempos de democracia. *

 

(Editorial Planeta)

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