La banda de sonido de "Dulce y melancólico" por Hynan y Alden

Un jazz para Woody

Es que Dulce y Melancólico narra las peripecias de un guitarrista de jazz de la época del swing y la tarea de arreglar la música y dirigir a los músicos fue encomendada al veterano pianista Dick Hyman, un versátil que en la década del 50 alternó con personalidades como Sonny Stitt, Art Blakey, Joe Newman y Coleman Hawkins, y en los últimos años grabó CDs enteramente dedicados a grandes compositores estadounidenses (Cole Porter, Irving Berlin, George Gershwin) y a genios del jazz clásico (Fats Waller, Jelly Roll Morton, Duke Ellington y otros). Hyman ya había trabajdo con Woody con motivo de la excelente La Rosa Púrpura de El Cairo.

La guitarra que manipula el protagonista Sean Penn está a cargo del eficiente Howard Alden, quien en esta ocasión toca siguiendo el celebrado estilo de quien fue una de las glorias del jazz europeo, Django Reinhardt.

La banda sonora deja escuchar títulos que Django grabó durante su exitosa carrera («I’ll See You In My Dreams», «Sweet Georgia Brown», «Limehouse Blues» y otros) que, arreglados por Hyman, permiten el lucimiento solista de Alden mientras el acompañamiento de una segunda guitarra de ritmo (Bucky Pizzarelli), contrabajo (Kelly Friesen), clarinete (Ken peplowski) y batería (Ted Sommer), rememoran al legendario y swingueante Quinteto del Hot Club de Francia, del que Reinhardt fue director.

Hay también una estimulante banda «dixieland», de esas que a Woody Allen le gusta integrar con su propio clarinete. Se trata de un septeto que toca un blues compuesto por Hyman y dos temas del jazz tradicional, «Old-Fashioned Love» y el inolvidable «It Don’t Mean A Thing If Ain’t got that Swing» (nada significa si carece de swing, como acertadamente escribió Duke Ellington), en los que se destacan una entusiasta sección rítmica y las alegres improvisaciones de trompeta, trombón, piano y del propio Alden. Estas versiones han sido editadas en un CD titulado Sweet And Lowdown, del sello Sony Classical SK 89019. Sus quince tracks se completan con dos añejas grabaciones de insignes figuras del jazz: Sidney Bechet y Bunny Berigan. «Viper Mad» es de febrero de 1938, con el famoso saxofonista soprano integrando la banda de Noble Sissle, y «Caravan» es de agosto de 1937, a cargo de la orquesta de uno de los mejores trompetistas blancos de la Era del Swing. Son los dos únicos registros en los que no intervino Dick Hyman. Bastante anodinos y no muy representativos de la real valía de ambos músicos, obligan a preguntarse por qué Woody no eligió mejor.

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