Escrito por: LOURDES VITABAR

Matar a todos es la segunda pelÃcula que dirigirá Esteban Schroeder, pero él la califica como su primer largometraje, puesto que su realización anterior, El viñedo, era en su origen un telefime que exploraba las posibilidades de coproducción regional para la pantalla chica, es decir que estaba pensada como primer capÃtulo de una miniserie, pero pasó a 35 milÃmetros debido al interés de algunos distribuidores. Según el director ese hecho hizo que su opera prima pagara “costos”, o sea que fuera criticada por aspectos de la narrativa que carecÃan de desarrollo para una obra única. Recordando esa experiencia asegura que en este nuevo proyecto nada en el guión quedó librado al azar y subraya que para alcanzar la historia que querÃa contar debió escribir el libro trece veces.
¿Cuándo comenzó la elaboración de Matar a todos?
En el año 94, cuando empecé a trabajar en este tema, recién habÃa pasado lo de BerrÃos y no se sabÃa nada. Pero ya podÃa levantar una cierta tesis de autor. Creo que esto desde el punto de vista del significado profundo es un caso que nunca se va a aclarar. Aparecieron elementos macabros que me parece que son los que todavÃa están por poner en el tapete. Estos dos elementos se mantienen hoy dÃa.
¿Es exactamente un filme sobre el caso BerrÃos o esta inspirado en él?
El caso BerrÃos es una excusa narrativa, una figura fantasmagórica que recorre la pelÃcula. A partir de él construà una metáfora para generar una reflexión sobre aquellos tiempos que hemos vivido. Ni siquiera estoy pensando en hablarle solo a los uruguayos, porque la propia Operación Cóndor genera una cuestión regional, creo que responde una cuestión más universal porque detrás de la muerte de BerrÃos aparece una cosa mucho más siniestra y de mayores proporciones.
¿Siente algún tipo de presión por basarse en ese caso?
Si hay espectadores que están esperando que yo brinde un esclarecimiento o un veredicto sobre el caso BerrÃos, lo siento…no lo voy a hacer, en ese sentido, las vicisitudes de la investigación, las jurÃdicas que tienen lugar en este momento, están en otro plano; yo voy a hacer una obra cinematográfica desde mi punto de vista con las reflexiones que desde mi experiencia quiero proponer. ¿Qué tengo que ver yo con todo el proceso judicial? No, no…Yo espero ocupar un lugar que es el de un artista que se animó a relatar esto de otra manera.
Entonces, ¿cómo define a Matar a todos?
Es un trhiller polÃtico. Esta pelÃcula es la historia de una sanación. Es la historia de una mujer que trabaja en el sistema judicial y que le toca investigar este caso y descubre que su padre esta involucrado. Entonces surge en ella un conflicto emocional, existencial y ético; siente que tiene que reinterpretar, recomponer su pasado para poder sanarse y tener un futuro diferente.
Hemos mencionado el tÃtulo de la pelÃcula varias veces…¿por qué lo eligió?
Porque es siniestro soñarlo, y que otra cosa pueden ser las armas quÃmicas sino soñar con matarnos a todos juntos…Un quÃmico que estaba soñando con desarrollar el gas SarÃn, y que convenció a Pinochet de poder gasear Buenos Aires con armas quÃmicas en caso de un conflicto con Argentina. Me parece que ya es la oportunidad de empezar a correr el tupido velo que hay sobre estas circunstancias y empezar a ver otros aspectos que de pronto permiten entender porque vivimos épocas tan macabras.
¿No es arriesgado tomar esos hechos para realizar una pelÃcula?
Muy riesgoso también tomar este tema…los dos paÃses…una pelÃcula que es cine de asesinos…de asesinos que están sueltos. He tenido reflexiones muy profundas para generarme la certeza de que la obra merece hacerse y espero que eso sea lo que me proteja. Creo que finalmente tendré una buena comunicación con la audiencia, eso es lo que puede ser mi salvación.
O sea que es una propuesta de revisión histórica…
Me parece que es una pelÃcula que va a hablar sobre el futuro, tengo algunas apuestas de orden estético que tal vez no sea muy naturalista de representación de época. Porque al no haber un abordaje documental, es todo lo contrario, ficcionalizar la realidad y ponerla al servicio de un relato que nos conmueva, no tengo que tener una obsesión por ubicar la época. Además puede funcionar en una cierta atmósfera de atemporalidad; esto ocurrió, volverá a ocurrir, el mundo de hoy fue asÃ, sigue siendo asÃ, seguirá siendo asÃ. Todo es posible.
Ya que usted vive en Chile, ¿que observaciones puede hacer de la reacción de los chilenos frente a las nuevas etapas de la investigación del caso?
En Chile el proceso judicial se vive con mucha intensidad. También se está viviendo un proceso muy fuerte de esclarecimiento y hay mucha certeza respecto a cosas que todavÃa están por aclararse; no sólo todo el origen de la plata oscura de Pinochet sino también los verdaderos alcances de la máquina de terror.
El que el tema implicara a Argentina, Chile y Uruguay, ¿fue un elemento facilitador para la obtención de los recursos necesarios para rodar?
Creo que la coproducción regional es producto de la perseverancia con que he desarrollado este proyecto, y los atributos del guión. El diseño original no incluÃa a Argentina, era con España, pero eso no caminó y hubo que rediseñarlo. Además tuvo un hueco decisivo que fue en noviembre del año pasado cuando ganamos el Concurso Nacional de la CinematografÃa chilena, que son 91 mil dólares. En enero se confirmó el aporte del Banco Nacional de Chile. Acá tenemos el apoyo de Montevideo Socio Audiovisual, y la declaración de Interés Nacional que realizó la Presidencia de la República, eso nos ayudará a presentar el proyecto ante al Instituto de CinematografÃa Argentina, que es un poco el paso que está faltando.
¿Cuándo comienza a rodar?
¿Para cuándo está previsto el estreno?
Esta pelÃcula creo que se va a poder estrenar en 2007 en forma casi simultánea en Argentina, Uruguay y Chile. Y me parece interesante que sea acompañado por un cierto proceso de revisión de estas cosas, porque el pasado es lo que más cambia hay que reinterpretarlo permanentemente.
Han pasado más de 10 años desde que comenzó a desarrollar este proyecto, ¿pensó en el siguiente?
Todo este tiempo lo aproveche también para desarrollar otros proyectos, porque imaginar el próximo consolida un poco mi camino y ayuda a sobrellevar los contratiempos que significa la realización de un film; no sé si haré más pelÃculas…ya voy para los 50… Pero el próximo se llama Latente, y es una historia sobre la fotografÃa desde la guerra de la Triple Alianza. Ese conflicto fue casi el inicio del fotoperiodismo en América Latina, y fue la segunda vez que el hombre fotografió la guerra. Me parece que allà hay una semilla de lo que es el rol de los medios de comunicación en la vida del hombre, pero estamos otra vez en la ficcionalizacion de un caso real. Solo espero acortar los tiempos para realizarlo, estoy muy enamorado de ese proyecto.
Uniendo un poco su pelÃcula anterior, la que se apresta a filmar y la próxima, se puede indentificar un nexo que parece ser la capacidad del hombre de destruir su sociedad, de aniquilar a sus semejantes. ¿Es eso lo que lo conmueve?
Me conmueve porque me interesa seguir colgado de la idea de que podrÃamos imaginar la vida de otro modo. No es que me interese lo macabro, me interesa reflexionar sobre la existencia humana.
Tiene que ver también con mi vida…
ExplÃquese mejor.
Mi vida privada siempre ha estado vinculada con la vida polÃtica y pública del paÃs…El 14 de abril del 72 matan a un hermano mÃo entre los ocho tupamaros que son asesinados ese dÃa en un crimen que todavÃa esta por aclararse; se quiso hacer aparecer aquello como un atentado y fue un acribillamiento. La hija de ese hermano nació en el Hospital Militar 10 dÃas después de que lo mataron; su mama –Rosario Barredo– salió libre en diciembre de ese año, después se fue a Chile, después se va a Buenos Aires y es quien aparece muerta junto a Michelini, Gutiérrez Ruiz y Willy Whitelaw. Pocos dÃas después, yo colaboraba con el PVP en lo que era la organización de la resistencia ciudadana en Buenos Aires y Montevideo, caà preso con 19 años…torturado…desaparecido 55 dÃas… y no padecà lo que otros, que sà vi, sufrieron.
Es decir que en Matar a todos hay mucho de su propia vida.
Desde ese punto de vista me identifico con la protagonista de Matar a todos; soy alguien que esta buceando en su pasado para aclararlo. Ahà es donde está esa mixtura de la obra que propongo, un cierto testimonio de mi propia vida y en rigor la discusión que quiero promover: si matar a todos, démonos cuenta de que estos demonios estaban entre nosotros, que los acunamos nosotros como sociedad y exorcisémoslos.
Tomando en cuenta lo que contaba respecto a la muerte de su hermano, ¿que opina de la derogación del decreto que establecÃa el 14 de abril como un dÃa de conmemoración nacional?
Son actos y gestos que van componiendo la construcción de una alternativa distinta y que tienden a re interpretar nuestro pasado, en ese sentido creo que tiene una dimensión liberadora. *
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