SE VIENE LA 81ª. EDICION DE LA SEMANA CRIOLLA DEL PRADO

Desde 1925 la tradicional fiesta del campo en la ciudad convoca multitudes

En estos días, el ajetreo es muy intenso en el predio de la Asociación Rural del Uruguay, lugar donde se desarrollará el más antiguo evento de América Latina en su género, instalada allí desde el año 1925. El personal que la IMM dispuso para la tarea, al igual que los funcionarios de la División Turismo, no descuidan detalle alguno para que el próximo domingo, cuando se proceda a la inauguración de la fiesta, el Prado luzca sus mejores galas, para convertirse en el epicentro de un evento hondamente arraigado en el alma popular. La expectativa es muy grande, máxime si tenemos en cuenta el éxito absoluto de la pasada edición, que alcanzó inclusive récords de público. Atrás quedan ahora, los tiempos en que en esta querendona Montevideo, alternaban las famosas criollas «del Dalton», en la cancha de Bella Vista, en la de Liverpool, o en el histórico predio de la «Quinta de la Paraguaya», en el Parque Central. La memoria nos ubica entonces, envueltos en una ráfaga nostalgiosa, en aquel viejo lugar de encuentro que era el «Refugio Oriental», en donde se realizaban fiestas criollas periódicamente; allí están los testimonios de tantos veteranos que recuerdan con recogimiento el encuentro bajo las floridas enramadas del patio, ¡con quien sería el amor de su vida!

 

Ocho décadas de historia

En la primera mitad de la década del veinte del pasado siglo, hallamos en los diarios de entonces el anuncio de que se preparaba una gran «fiesta típica nacional», que sería denominada «Semana Criolla», y que se llevaría a cabo «en los días que comprende la Semana de Turismo, del 6 al 12 de abril». Al remontarnos en el tiempo, nos encontramos con que se iba a tratar de «un concurso de doma y de payadores, de los que participarán habitantes de toda la campaña del país, lo que pondrá en evidencia la virilidad de los representantes de cada región». «¿Verdad que es lindo ‘peinar el tiempo’ y recrear aquello?», expresaba el entrañable Enrique Soriano. Los premios instituidos para aquella primera edición eran realmente notables, ya que el triunfador absoluto entre los domadores -fue mucho más acá en el tiempo que se les comenzó a llamar «jinetes», como debe ser-, cobraba 300 pesos, el premio para enlazadores era de $ 150, igual que para los pialadores. El mejor conjunto de payadores se llevaba $ 100 de premio y el premio al mejor payador, era de $ 30. En la categoría bailes, el conjunto ganador obtenía $ 100 de premio para distribuir entre sus integrantes. Es oportuno mencionar que de acuerdo a los avisos publicados en otras páginas de esa misma prensa, vemos que con $ 780 podía comprarse un Ford a bigote, y un traje de hombre se compraba con $ 25. El precio de las localidades para aquella primera Semana Criolla, eran de $ 0.80 la platea de preferencia; $ 0.40 las tribunas; $ 0.30 la platea lateral y $ 0.10 la entrada general.

 

Entre vinos y cuentistas

La próxima semana nos convocará a todos; una buena parte del país, de Norte a Sur y de Este a Oeste, vibrará en el correr de los días con los relinchos de los potros, el coraje de los paisanos sobre sus lomos y el canto emocionado de nuestras milongas, cifras y estilos, junto a las payadas de contrapunto y las danzas tradicionalistas.

Además de las clásicas y emotivas jineteadas en el ruedo del Prado, acompañadas por los mejores exponentes del canto popular uruguayo, que desfilarán por los distintos escenarios, para este año se anuncian algunas novedades.

Se desarrollará por vez primera una Muestra de Vinos Finos y de Mesa, que habrá de contar con la presencia de bodegas de todos el país vinculadas a la Asociación de Turismo Etnológico; también se anuncia como novedad, el Rincón de Narración y Cuentería Popular, que funcionará cada media hora en la Muestra de Vinos.

Se reeditará la «Muestra de la Cultura, el Comercio y el Turismo», que contará con la participación de intendencias municipales de todo el país, ministerios, empresas nacionales y embajadas.

Allí estará instalado el stand en donde se venderá el libro «Criolla del Prado». También se podrán ver la «Muestra de Aborigenistas y Afrodescendientes»; una exposición plástica y artesanal en la cual participan grupos de artistas y asociaciones vinculadas a estas temáticas, y la «Muestra Agrícola» que reunirá grupos productivos, muchos de ellos conformados por mujeres rurales de todo el país. *

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