Historia de la moda argentina
El estudio de la historia siempre suele ser una tarea ardua y reveladora, que desnuda constantemente aspectos que coadyuvan a recomponer y comprender determinados procesos, lo que los permite asimilar con acento crítico- la realidad actual.
En una nación tan joven como la Argentina, resulta particularmente útil retrotraerse a sus orígenes como país independiente, para tener una idea cabal de estado de situación contemporáneo.
Los enfoques que se suelen utilizar para encarar dicha temática, más allá de la seriedad, profundidad o prestigio del historiador de turno, suelen, en muchos casos, soslayar aspectos que pasan más por lo cotidiano que por la minuciosa reseña de los grandes acontecimientos históricos.
En muchos casos, la revisión del pasado privilegia la mera evocación de acontecimientos, ignorando connotaciones psicológicas y sociológicas, que resultan tan significativos para explicar y comprender la idiosincrasia de los pueblos.
«La historia de la moda argentina», de la investigadora Susana Saulquin, más allá de que su título pueda sugerir un tratado sobre vestimenta o una eventual apología de la frivolidad, es un trabajo de alto contenido histórico y documental.
La autora, especializada en sociología del vestir, nos ofrece una obra singular, que analiza la personalidad y la identidad argentina a través de los usos y costumbres en materia de vestido.
La reconocida investigadora se retrotrae en su ensayo al año 1776, abarcando toda la historia argentina hasta el año 2005. Saulquin analiza la indumentaria no solamente desde el punto de vista estético y artístico, sino como objeto de consumo, reflejo de los cambios históricos, las diferencias sociales, y, en cierta medida, también como generadora de pautas culturales.
La primigenia influencia del imperio español fue determinante en buena parte de la moda argentina de fines del siglo VXIII y primera mitad del XIX. Por entonces, La vestimenta operaba como estrategia de discriminación social, ya que permitía definir la personalidad, estatus económico, político y social de una persona.
La utilización de los colores en el vestido según la filiación política, es un rasgo distintivo de este período. En ese aspecto, la autora analiza pormenorizadamente los diferentes significados de las divisas y recuerda los personajes relevantes que las utilizaron.
Las diferencias entre la ropa utilizada por una clase social y otra definían claramente el estilo y la calidad de vida. Las damas aristocráticas portaban vestidos exageradamente aparatosos que reducían drásticamente la movilidad, estrechos corsés que permitían apenas una respiración lenta y dificultosa y enormes peinetones.
Todo ello constituye un elocuente testimonio del auge de una cultura en la cual la mujer era poco más que un objeto decorativo, útil para la contemplación estética y la procreación.
Sin embargo, la vestimenta del hombre de la época colonial era, si bien más recargada de lo que podemos apreciar actualmente, una indumentaria que revestía más sobriedad y practicidad que la femenina, de pantalones anchos y botas largas propias para montar y andar.
La imitación como constante histórica está particularmente considerada desde el punto de vista sociológico por la autora, quien sugiere claramente una suerte de aculturación, similar a la que podemos apreciar en estos tiempos.
Saulquin destaca el evidente cambio de paradigma registrado por la sociedad argentina luego de la Primera Guerra Mundial, cuando la influencia española fue reemplazada por la francesa. Francia fue el nuevo centro generador de modelos y pautas culturales, emulado por la sociedad argentina de posguerra, que desterró, para siempre, la herencia de los conquistadores.
Como tercera gran etapa en el desarrollo de la moda argentina, la investigadora toma el período comprendido entre 1914 y 1976, marcando la búsqueda de un perfil propio por parte de diseñadores y artistas.
Más allá de la abundante documentación que la autora ofrece sobre las tendencias, modelos y demás, en ningún momento se soslaya la investigación histórica y el estudio de conductas, valores y actitudes características de cada época.
(Ediciones de Emecé)
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