Personalidad de la semana: escultor Julio González
En Personalidades del siglo XX, ciclo de videos que transcurre en el Museo Nacional de Artes Visuales del Parque Rodó, el próximo sábado y domingo a las 18.30 horas, le corresponde al escultor español Julio González (1876-1942).
Considerado pionero en el uso del hierro en la escultura, Julio González, nacido en Barcelona, aprendió a trabajar los metales en el taller de su padre, escultor y orfebre, realizando numerosos trabajos de joyería. Frecuentó el cabaret Els Quatre Gats, el centro intelectual catalán, amistando con Picasso, parroquiano asiduo y expositor en el lugar. Asistió a los cursos nocturnos de la Escuela de Bellas Artes, interesado en la pintura. Luego, con su familia y su hermano Joan, se marchó a París en 1900: reencuentro con Picasso y el círculo de amistades se amplía con el paso del tiempo (Modigliani, Juan Gris, Pablo Gargallo, Brancusi, Raynal, el músico Varèse), hace envíos a los salones de arte de pinturas y orfebrerías, su mujer y sus hermanas se dedicaron a la confección de ropa y bordados y abren una tienda, mientras él se dedicó a la pintura en un estilo que prolongó el modernismo catalán.
La muerte de su hermano Joan lo afectó intensamente y abandonó la pintura para trabajar en la fábrica de automóviles Renault donde aprendió la técnica de la soldadura autógena que luego aplicará en obras solicitadas por Picasso. Con relativo éxito en sus obras de orfebrería y pintura, en contacto con los protagonistas de la vanguardia histórica (Torres García y Círculo y cuadrado), Julio González estrecha su colaboración con Picasso. A partir de 1930 modificó sustancialmente su orientación estética. Se distanció del surrealismo y del constructivismo, de la figuración y la abstracción, para lograr una síntesis peculiar entre las diferentes concepciones escultóricas imperantes: hacer del ensamblado de diversos elementos y de las estructuras lineales de superficies lisas los factores esenciales de su escultura, martillando y forjando, en una sola varilla, referencias al espacio y a la representación.
Los últimos quince años de su vida lo condujeron a crear un repertorio de formas (semi abstractas en la serie de los Hombres cactos y figurativas como La Montserrat, exhibida en el pabellón español al lado de Guernica) que influirán poderosamente en todos los escultores contemporáneos, desde el propio Picasso al estadounidense David Smith o el británico Reg Butler. Por eso, la importancia fundamental de Julio González en la escultura contemporánea, cuya obra, en su mayor parte, pertenece al IVAM de Valencia, con una sala consagrada en permanencia y la publicación de un catálogo razonado de su escultura. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad