Tiene la palabra
De Felipe Schipani
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Montevideo, 25 de febrero de 2006
De mi mayor consideración:
* El día 25 de febrero aparece en su matutino una nota que considero agraviante en lo personal y en lo colectivo para todos los que estamos luchando por preservar nuestras fuentes de trabajo.
Deseamos aclarar que este no es un conflicto llevado a cabo con intencionalidades político partidarias, pues lo único que nos motiva es defender nuestras fuentes laborales. Estamos ejerciendo el derecho gremial de cualquier trabajador, sería muy mezquino atribuirle una intencionalidad partidaria. Es de suponer que quienes incurren en la diatriba jamás han tenido que pasar por la angustiante situación de ver peligrar su empleo.
Entre nosotros, hay compañeros de las más diversas corrientes de pensamiento, lo único que nos une es la lucha por la defensa de nuestros derechos como trabajadores. ¿A usted le parece que podríamos hacer política partidaria cuando está en juego la continuidad de nuestro trabajo?
En cuanto a mi pasado gremialista, lo único que puedo decir es que es uno de los orgullos más grandes de mi vida. Empecé a militar a los catorce años fundando el Centro de Estudiantes Liceales de Young, una vez en la Universidad seguí militando y tuve el honor de representar al Orden Estudiantil en el Consejo de la Facultad de Derecho. También los estudiantes me distinguieron con la responsabilidad de ser miembro de la Directiva del Centro Estudiantes de Derecho (CED) por dos períodos consecutivos y a su vez secretario de Derechos Humanos del gremio. Fui miembro también del Consejo Federal de la EEUU y convencional de la FEUU. A mí nunca me eligió ningún diputado, siempre fueron los estudiantes por voto secreto.
La militancia gremial para algunos individualistas puede ser considerada un demérito, pero para quienes tenemos conciencia social y creemos en la participación no es más que una satisfacción.
Como en la militancia estudiantil, hoy la lucha sigue siendo la misma, por el colectivo, por todos mis compañeros, por el trabajo, la dignidad y contra las injusticias.
Sin otro particular, lo saluda muy atentamente,
FELIPE SCHIPANI
(N. de R.) El señor Felipe Schipani no desmiente que haya pertenecido o pertenezca al Foro Universitario, agrupación gremial del Foro Batllista. No se entiende por qué se siente agraviado cuando es práctica común de la prensa nacional informar sobre la identificación política de los dirigentes gremiales, dato que es de interés de los lectores.
Recibido de la Intendencia Municipal de Montevideo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por la presente solicito a usted la publicación de una aclaración respecto al titular de portada «El viaducto de Agraciada se cae a pedazos y tuvieron que apuntalarlo para evitar posibles desastres antes de empezar las obras definitivas», incluido en la edición del 24 de febrero.
La afirmación «El viaducto se cae a pedazos…» es incorrecta, no condice con la realidad ni tampoco con el contenido de la nota publicada en la página 36, bajo la firma de la periodista Carla Rizzotto. Estructuralmente hablando, lo que se está haciendo hoy es solamente un apuntalamiento precautorio, hasta tanto se realice el proyecto y la licitación correspondiente para la ejecución del cambio de los apoyos de neopreno, que s esencialmente el proyecto definitivo que se hará en un futuro próximo.
A fin de que los lectores de LA REPUBLICA y los montevideanos en general estén correctamente informados, espero la rectificación de lo publicado.
Sin otro particular, saludo atentamente
GONZALO EYHERABIDE – DIRECTOR PRENSA, COMUNICACION Y RRPP INTENDENCIA MUNICIPAL DE MONTEVIDEO
La verdad que los argentinos no pueden tapar
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En Argentina funcionan veintiuna fábricas de papel, cartón y derivados de celulosa, que vierten sus desechos tóxicos a los ríos Uruguay y Paraná desde hace décadas. Ya no existen peces ni pesca en ambos ríos. Todas las cloacas de las ciudades costeras de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires, Misiones, vuelcan sus residuos infecciosos al río Uruguay y Paraná. Lo mismo hacen las industrias del litoral: plomo, químicos, cromo de curtiembres, arsénico, pesticidas, fertilizantes, hidrocarburos: todo va a parar a dichos ríos que son de los más contaminados del mundo. Ya desde las ciudades de Brasil baja la contaminación cloacal e industrial. Nada han dicho ni hecho jamás los corruptos mandones de las provincias del Litoral, de sobra conocidos por sus negociados y patoterismo. Tampoco los llamados «ecologistas» se ocuparon jamás del problema.
Las cloacas de Gualeguaychú salen por un tubo directamente al río, sin tratamiento previo, en el balneario mismo, donde se bañan todos. ¿Qué han dicho o hecho los ambientalistas entrerrianos? Nada. El olor nauseabundo de la costanera de Gualeguaychú se debe a dichas cloacas, infecciosas y venenosas. Ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio…
Uruguay también sufre la contaminación de Entre Ríos, pero nunca se ha quejado. Las papeleras argentinas tienen tecnología de los años 50.
Todo Entre Ríos se halla arruinada por bosques de eucaliptos, que alteran la ecología de la región y su fauna. ¿Para qué tantos eucaliptales? Está claro que pretendían que las papeleras se instalaran del lado argentino… para llenarse los bolsillos los políticos entrerrianos, dueños de todos los hoteles, casino, falsas termas (con agua calentada a gas).
Ya existe en el mundo tecnología no contaminante para las fábricas de celulosa.
Todo el problema se reduce a que Uruguay obligue a esas empresas a utilizarla; y a que se nombre una comisión mixta permanente para monitorear los niveles de contaminación, como se hizo con Salto Grande con éxito. Es un tema de entendidos y de política seria: no de patotas azuzadas por politiqueros atroces.
Si las papeleras se hubieran instalado del lado argentino… no habría ni cortes de rutas, ni manifestaciones orquestadas por políticos corruptos, ni Greenpeace se habría preocupado, como no se preocupó jamás de la espantosa contaminación con cianuro por la explotación de las minas de oro en todo el norte argentino, donde cunde el cáncer. En Santa Elena (Entre Ríos), un pueblo de 400 familias, hay 115 casos de cáncer. ¿Qué dice el gobierno y los ecologistas de esa provincia? Ni se ocuparon del tema.
Cuando en Uruguay, por fin, sube al poder un gobierno progresista, llama la atención que desde Argentina se lo patotee. ¿No estará detrás de todo esto la mano negra del imperio?
«Con libertad no ofendo ni temo»… dijo Don José. Adelante Uruguay. Todos los argentinos honestos y de trabajo te apoyamos.
CONDORHUASI/PROF. – JORGE FERNANDEZ CHITI
Es falsa una amenaza a Marta Canessa y Sanguinetti
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la emisora radial CX8 Sarandí, el día 27 de enero pasado, la conductora del programa «Viva la Tarde», Adela Dubra, entrevistando a la profesora Canessa le sañaló que sería denunciada a la Justicia junto a su esposo por parte del Psic. José Eduardo Picerno, investigador de la vida de los Charrúas, según la crónica aparecida en el diario LA REPUBLICA de fecha 24 de enero, en que Picerno indicaba que ambas personas estaban realizando la apologÃ
a del genocidio charrúa a manos de Rivera, hecho acaecido en 1831.
En poder de la grabación de la entrevista y del inmenso error de la periodista, Picerno intentó en vano mediante 3 llamadas y 4 correos electrónicos dirigidos a la producción y a la conductora, que se le facilitara la manera de desagraviar a Marta Canessa, lo que le fue denegado reiteradamente.
Vaya por este medio entonces, las seguridades a Canessa y Sanguinetti de que es absolutamente falsa la versión de la periodista, ya que en Uruguay no constituye delito la apología citada, y que LA REPUBLICA en ningún momento publicó palabra alguna que pudiera interpretarse en tal sentido.
Se intenta llevar por este medio tranquilidad a los involucrados ya que dicha amenaza es falsa y aclarar que tampoco merece el investigador que se le haya tildado de estar «politizado» según Canessa, a consecuencia de ese error periodístico del programa radial en cuestión.
Tampoco se entiende la terquedad del programa en reconocer un error que afecta a tres ciudadanos.
Psic. JOSE EDUARDO PICERNO – C.I: 777.234/5
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