Enfrentando los demonios del pasado
El jurado internacional de ocho miembros, presidido por la actriz británica Charlotte Rampling, prefirió premiar a realizadores jóvenes. De lado quedaron cineastas veteranos como Robert Altman, Sidney Lumet y Claude Chabrol.
«Agradezco al jurado. Gracias al festival por haber invitado a un filme de pequeño presupuesto proveniente de un pequeño país», declaró en inglés la joven realizadora de 31 años. «Voy a aprovechar esta oportunidad para recordar ahora que la guerra terminó, a los criminales de guerra que hasta ahora no han sido capturados y que fueron quienes organizaron las violaciones colectivas», declaró Zbanic. «Estamos en Europa y espero que esto cambiará», concluyó la joven, quien recibió un prolongado aplauso de los más de dos mil invitados que acudieron a la ceremonia de gala de entrega de los premios del festival. Para su primer largometraje de ficción, Jasmila Zbanic eligió un hecho de la historia reciente de su país a través de Esma, que cría sola a su hija Sara en el barrio de Grbavica. Sara ignora que es fruto de una violación perpetrada contra su madre por un soldado serbio diez años atrás en un campo de internamiento. Lejos de imaginar la terrible realidad, Sara cree que es la hija de un combatiente bosnio muerto heroicamente en el frente. Sin caer en el melodrama, esta historia de ficción, inspirada en testimonios reales de víctimas de dramas similares, muestra la dificultad de reconstruir episodios que no se desea evocar y de admitir el pasado. El personaje de Esma es interpretado magistralmente por Mirjana Karanoic, para quien esta película «es el comienzo, para continuar viviendo esta terrible verdad que afecta a la gente de la región, en Bosnia, pero también en todos los países de la ex Yugoslavia». El cine alemán, representado con cuatro películas en la competencia de este año en el festival, se adjudicó los dos premios a la mejor interpretación. El Oso de Plata a la mejor actriz fue para Sandra Hueller, por su papel de una epiléptica exorcizada en Requiem (un hecho real ocurrido en el sur de Alemania), y el Oso de Plata al mejor actor fue otorgado a Moritz Bleibtreu, por su interpretación en Partículas elementales, basada en la obra homónima del escritor francés Michel Houellebecq. El cineasta británico Michael Winterbottom, que figuraba entre los favoritos con La ruta a Guantánamo, sobre la historia verídica de tres británicos musulmanes encarcelados durante tres años y torturados, en la prisión de la base naval que posee Estados Unidos en esa bahía de Cuba, recibió el Oso de Plata al mejor realizador, junto con el codirector del filme, Mat Whitecross. Este año se entregó por primera vez en la historia de 56 años del Festival Internacional de Cine de Berlín el premio a la mejor ópera prima, que fue otorgado a El jabón, de la realizadora danesa Pernille Fischer Christensen, quien recibió asimismo el Gran Premio Especial del Jurado ex-aequo con Offside, de Jafar Panahi (Irán). *
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