La gran banda debuta hoy en Buenos Aires
La banda llegó al anochecer del domingo en su tercera visita a Buenos Aires, donde actuará en el marco de la gira «A bigger bang», que comenzó en la ciudad estadounidense de Boston el 21 de agosto pasado. La legendaria banda británica The Rolling Stones reunirá a unos 120.000 de sus fanáticos en dos noches de conciertos en Buenos Aires, hoy y el jueves, en el Estadio Monumental de fútbol. Anoche sólo faltaba la presencia en Argentina de Mick Jagger, quien decidió permanecer en Río unas horas junto con su hijo Lukas, fruto de la relación que mantuvo con la ex modelo brasileña y animadora de TV Luciana Giménez. Keith Richards y Ron Wood se mostraron ayer súbitamente en los balcones de «La Mansión», un aristocrático sector del hotel Four Seasons, en el barrio de La Recoleta, donde están alojados junto con su compañero Charlie Watts. Centenares de sus seguidores enloquecieron al verlos aparecer en la madrugada y desde entonces montan paciente guardia con la esperanza de que vuelvan a hacerlo. Los llamados «rollingas», denominación popular de los fieles del grupo británico, desafiaron la temperatura agobiante de casi 35 grados que tiene en jaque a los porteños que permanecen alrededor del edificio. El fanatismo por la famosa agrupación de rock and roll se ha mantenido vivo pese a que es la tercera vez que brindan un concierto en Buenos Aires. Los Stones estuvieron en la capital argentina en 1995 y en 1998, cuando presentaron los discos Vodoo lounge y Puentes de Babilonia, respectivamente.
Se estima que más de cinco mil uruguayos viajarán expresamente a Buenos Aires para disfrutar de los conciertos programados. El jueves próximo en Uruguay, uno de los dos recitales podrá verse a través de la televisión.
El concierto que dieron el sábado en la carioca Copacabana ante un millón y medio de espectadores causó fuerte impacto en el público y estimuló la ansiedad por la presentación de la gira «A Bigger Bang». En la popular playa brasileña ‘los abuelos’ del rock ofrecieron el mayor show de su historia sin defraudar a una multitud enfervorizada. Gente de al menos tres generaciones olvidó por un momento el carnaval para lanzarse a disfrutar de un concierto gratuito de dos horas durante las cuales sonaron varios de sus adorados temas clásicos. Una imponente marea humana se congregó en paz en Copacabana para escuchar y ver, aunque fuera de lejos o en pantalla gigante, a quienes convirtieron a la lengua afuera en un ícono de la rebeldía y la transgresión. Jagger había declarado al diario Clarín en Río que «cualquier cosa debajo de un millón (de espectadores) es un fracaso». En La Recoleta se observaba ayer una importante custodia policial, que se multiplicará en las dos noches del concierto para garantizar la seguridad en un estadio con entradas agotadas desde que se lanzaron a la venta. Cuando Richards y Wood salieron a los balcones de ‘La Mansión’ estaban acompañados por una eufórica dama. Richards llevaba en sus manos una pequeña guitarra que empuñó como si estuviera por empezar a tocar mientras sonreía. Jagger señaló que considera al público argentino como especial por «tener su propio entusiasmo, su forma de expresarse». «Los argentinos tienen un corazón muy cálido. Es uno de los públicos más excitantes del mundo y estoy ansioso por volver ahí», dijo a Clarín.
El sábado pasado, los míticos rockeros británicos realizaron en la arenas de las playas de Copacabana un show con entrada gratuita que marcó el inicio del segmento latinoamericano de su gira mundial A Bigger Bang. Los ‘dinosaurios’ del rock realizaron en Río el mayor show de su gira iniciada el año pasado y tal vez de su historia. Sólo es comparable a la presentación también gratuita realizada en 1969 en el Hyde Park de Londres ante unas 450.000 personas tras la muerte de su guitarrista Brian Jones. El costo del concierto superó los cuatro millones y medio de dólares, cifra aportada por la alcaldía y por empresas privadas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad