Una del Municipio, otra de la Junta

1. El jueves pasado, el intendente Ricardo Ehrlich convocó a una cincuentena de curadores, gestores culturales, coleccionistas privados, directores de centros culturales, museos privados y nacionales (¿?). Los conocidos de siempre. Ladeado del elenco del Departamento de Cultura (una tardanza, una ausencia), hizo breve y sobria introducción a un tema evanescente: dialogar con los asistentes en una suerte de cabildo abierto artístico. Loable intención democrática. De acuerdo con la información recabada de diferentes invitados (No se redactó comunicado oficial a la prensa, por aquello de la transparencia, ¿no?) hubo dos opiniones: la del gobierno comunal, autosatisfacción por la obra realizada, y la de los concurrentes, escéptica y desencantada. Sin presupuesto para el arte y a espera de la reglamentación de la ley de mecenazgo como solución, sin evaluar los graves riesgos que supone. Igual que las papeleras.

La convocatoria del intendente Erhlich podría interpretarse como un gesto aperturista, de transparencia, en un Departamento de Cultura que no se caracteriza, precisamente, por esas cualidades. Sin ningún argumento escrito, no hubo autocrítica. Todo parece funcionar a la perfección en la IMM, el pluralismo es notable, la agenda del año (que no se conoció) fabulosa. Un pequeño detalle: ausencia de ideas en funcionarios que los montevideanos pagan para tenerlas (formular planes, concretar propuestas que recojan el pulso artístico nacional e internacional, ofrezcan orientaciones posibles) y deben pedirlas gratis, en una apariencia de diálogo, retórico y demagógico. La optimista curadora jefa no hizo ninguna exposición el año pasado dentro de la IMM, dedicándose a realizar siete afuera, en espacios nacionales y privados, muy bien remunerada, en un indesmentible acto de conjunción de lo público y lo privado, además de viajar en numerosas oportunidades al exterior, sin importarle la actividad para la que fue designada ya hace cerca de 20 años (otro lugar «quedativo», como decía Pivel Devoto, que dirigió el Museo Histórico durante 42 años, mientras Angel Kalenberg acumula 36 en el MNAV). Mientras, la temporada 2005 municipal se estira, aburrida y monótona, en el Cabildo y el Centro Municipal de Exposiciones. Y no fue memorable, por cierto.

2.La calle de los soles en la peatonal Sarandí, esa infame colcha de retazos ejecutada por concurso mediante (nada menos que 7 arquitectos), volverá a ser bárbaramente agredida con baldosas de cemento donde famosos locales y ocasionales visitantes estamparán su firma y sus manos, al estilo de las estrellas en Hollywood. Todas las intendencias del país proporcionarán candidatos, nombres que estremecerán los cimientos de la Ciudad Vieja. Como la ciudad luce impecable, incontaminada, segura, con un sistema de regulación del tránsito óptimo, limpia y bien conservada, sin problemas, la iniciativa de Marcelo Carrasco, presidente de la Comisión de Turismo de la Junta, hay que celebrarla como un valiosísimo aporte a la insuperable cursilería provinciana. Merchandising, dijo, como esa demostración de vasallaje neocolonialista de artesanos y carnavaleros a la llegada de los cruceros. Cultura antropológica, dicen. *

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