La corrupción al desnudo en el Festival de Berlín
Los manejos del poder y la corrupción fueron los temas centrales de los filmes L’ivresse du pouvoir, de Claude Chabrol, con Isabelle Huppert, y Find me Guilty, de Sidney Lumet, con Vin Diesel, acogidos con aplausos ayer, tras su estreno mundial en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Berlín. Con L’ivresse du pouvoir, inspirado en un escándalo económico-financiero en Francia, y Find me Guilty en el juicio contra la mafia más largo de la historia de Estados Unidos, que concluyó en estrepitosa derrota para los fiscales, parecen asomarse otras dos favoritos en la carrera hacia el Oso de Oro y los Osos de Plata del evento.
Vin Diesel encarna aquí al mafioso ítalo-norteamericano Giacomo Di Norscio, quien se niega a colaborar con el FBI para denunciar a sus cómplices y cumple una condena de 17 años y medio de cárcel por narcotráfico con «lealtad», sin traicionar a la «famiglia Lucchese». El actor, célebre por sus filmes de acción, sorprendió con su excelente interpretación dramática. «El cliché de que las estrellas de filmes de acción no saben actuar está muy difundido», dijo Sidney Lumet en la conferencia de prensa posterior a la proyección. «Pero vi a Vin en una película de veinte minutos y supe de inmediato que es brillante. Es un actor de gran calidad, que tiene una gran carrera por delante», agregó el veterano Lumet. Isabelle Huppert, quien interpreta a una jueza de instrucción encargada de investigar el caso de presunta corrupción del presidente de una compañía francesa, fue también este jueves la estrella de la Berlinale. En «L’ivresse du pouvoir», cualquier semejanza con la realidad, «es digamos, pura casualidad», advierte irónicamente un aviso al comienzo del filme, aunque abundan las similitudes con el sonado caso de la compañía Elf Aquitaine (1994) en el que la jueza Eva Joly destapó una vasta red de corrupción. *
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