Tiene la palabra
Donde nace el sol
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* «Quiero hacer pública esta propuesta que maneja el gobierno de Río Branco y la Intendencia Municipal de Cerro Largo y que aclara definitivamente la discusión sobre dónde nace el sol de la patria. El Proyecto se llama «Meridiano 53″.
Ubicada en la 3ª sección judicial del departamento de Cerro Largo, la ciudad de Río Branco tiene como órgano de gobierno municipal la autoridad local Junta Local Autónoma y Electiva de Río Branco. La extensión territorial bajo jurisdicción de la Junta Local llega hasta el Balneario Lago Merín. Allí se encuentra el territorio ubicado más al este en la República Oriental del Uruguay. El lugar identificado con el nombre de Punta Muniz, cerca de la desembocadura del río Yaguarón en la Laguna Merín, tiene coordenadas latitud -32 39′ 06» y longitud 53 11′ W. Esto significa que Punta Muniz es el territorio más oriental de la república y es también por allí que nace el sol de la patria.
Esta situación geográfica privilegiada permite su explotación turística. Se debería construir un mirador, con formato y altura definida por técnicos y con material que no ataque el ambiente natural. Junto al mirador se colocará la señalización del lugar geográfico, latitud y longitud, potenciando la posibilidad de uso propagandístico de la situación para promocionar la región. La cartelería debería indicar el privilegio de estar en el punto más oriental de la República».
JULIO WASEN – CERRO LARGO – [email protected]
Hipótesis varias
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Supongamos que algún investigador o historiador descubre que por error, conveniencia o vaya a saber por qué motivo o con qué interés, se nos ha mentido, falseado o escamoteado parte de nuestra historia y que ésta en realidad no es como la cuentan. Conjeturemos por ejemplo que los charrúas no eran ni tan salvajes ni tan fieros y que no asolaban la campaña, como nos contaron sino que defendían sus tierras de las que querían desalojarlos y que para ello no dudaron en secundar, ayudar, e incluso colaborar con el prócer en su increíble gesta.
Sin duda que otro sería el cantar y muy otro el contar. Tiempo y no pocas revisiones lleva llegar a entender que algunos supuestos héroes no eran tales y que a quienes se consideraba o juzgaba como «enemigos de la patria» (entre ellos al propio Artigas a quien se difamó y acusó de contrabandista, cuatrero y ladrón por decir lo menos) eran y son los verdaderos patriotas.
La historia reciente también es pródiga en ejemplos. A poco que se pone atención y se la revisa fría y desapasionadamente se lleva uno no pocas sorpresas. Acompáñeme por favor.
Sorprender a groseros infractores posando de patriotas pundonorosos y defensores de las leyes cuando no de salvadores de la patria es lo menos.
Es una auténtica galería del espanto.
Ver a indignos felones reclamando honestidad, viejos carcamanes, profesionales de la política; presentándose como lo nuevo, lo moderno, la renovación de los partidos, pájaros de cuenta exigiendo integridad y rectitud, hampones reclamando tolerancia, pillos y ladrones pidiendo decencia, pilotos fracasados proponiéndose como duchos choferes, es de terror. La lista es interminable.
Por momentos da la sensación que vivimos en el «reino del revés», que pintara bellamente María Elena Walsh, pues la realidad se vuelve un guirigay gigantesco, un embrollo enorme.
¡No hay derecho! Todos reclaman por lo que entienden son sus derechos: los industriales, los banqueros, los importadores, los empresarios, los asalariados, los funcionarios, los idos a febrero y los que verdaderamente se ilustran (los estudiantes), los desocupados y hasta los que renuncian a sus indiscutibles derechos simplemente por no saber dónde comienzan los de los demás.
A juzgar por lo que dicen y por lo que escriben (más que por lo que hacen) muchos deben decirse: a río revuelto ganancia de pescador. Me refiero a los mal llamados medios de comunicación que ayer pronosticaron caos (que no hubo), hoy vaticinan inexistentes desordenes, mañana tal vez se les ocurra presagiar orgías, excesos o inmoralidades, pasado cualquier otra cosa, aunque ésta sólo anide en sus cabezas, y así por los siglos de los siglos.
Lo que llama la atención es que muchos de estos enamorados del fracaso (ajeno) piensen o crean que la gente tiene tan mala memoria como para olvidar sus descalabros e insistan en su prédica hueca. Desafinados solistas, pretenden integrar la orquesta sinfónica. ¡Por favor! Las honrosas excepciones, que las hay, no hacen más que confirmar lo que parece norma.
Siguiendo con las hipótesis, imaginemos que a los ciudadanos todos nos sobreviene una amnesia colectiva, y olvidando el pasado se nos da por volver a confiar en estos personajes que no reparaban en ningún medio (incluso el de utilizar al Estado y sus instituciones: banca, enseñanza, ejército, ley, etc.), para cuidar, defender, conservar y acrecentar sus privilegios.
Aunque sea lo más parecido a una misión imposible o a un texto de ciencia ficción trate de hacerse una idea de lo que ocurriría si sucediera eso.
Y… ¿Cómo la ve? Sin comentarios.
CARLOS GEROSA CAMARGO – [email protected]
Gimnasios y spa, ¿quién los controla?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La proliferación de gimnasios y spa en Uruguay, constituye a la vez que un negocio para mucha gente, una actividad física que de mucho sirve a quienes pretenden mejorar su imagen corporal en ambos sexos. Sin embargo, se estima que el control de funcionamiento de los mismos, por parte del Ministerio de Salud Pública y la Comisión Nacional de Educación Física, no es el adecuado. Lo que puede derivar en situaciones serias, desde el punto de vista de la salud, para algunos de sus concurrentes.
Hace pocos meses en Argentina, debieron tomarse al respecto severas medidas. Bueno es que repasemos algunas exigencias que son norma del otro lado del río, que dudamos se cumplan íntegramente en alguno centros de este tipo que funcionan en Uruguay:
a) Botiquín de primeros auxilios.
b) Profesor de Educación Física habilitado
c) 12 metros cuadrados, como mínimo para el salón (hasta 40 personas).
d) El salón debe estar destinado exclusivamente a la enseñanza y la práctica de actividades físicas, un vestuario, un guardarropa, duchas y servicios sanitarios, con baños separados por sexo. Según la cantidad de usuarios, se establecerá el número obligatorio de lavatorios e inodoros.
e) El profesor de Educación Física o los instructores encargados de actividades, deberán estar entrenados en técnicas de reanimación cardiorrespiratoria y primeros auxilios. Las certificaciones deben ser exhibidas a la vista del público.
d) El gimnasio deberá registrar todos sus movimientos en un Libro de Memoria. Obviamente, se deberá exigir a los concurrentes, un certificado de aptitud física extendido por un profesional médico con matrícula habilitada.
Pensamos que muchos de estos centros que operan en Uruguay distan de cumplir estrictamente reglas mínimas. Sin ir más lejos, un funcionario se quejaba días atrás, que en el lujoso gimansio-spa, donde trabaja, ni siquiera cuenta con una heladera para guardar la merienda y bebida que se lleva para tomar en momentos de descanso.
IRMA BELOQUI
Carnaval es cultura
, carnaval es de la gente
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Me preocupa, me angustia lo que está pasando con una expresión de la cultura popular por excelencia como es el Carnaval.
Ya cuando se decidió en la IMM, el cambio de Carnaval del Area Cultural a la de Desarrollo Económico, me pareció incomprensible.
Una de las reivindicaciones de la Asamblea de la Cultura de Montevideo -diciembre 2005- era: «Carnaval: que se vuelva a reconocer como expresión cultural y no como algo económico». Los argumentos dados por el actual director de la División Turismo, Fernando González (Brecha 3 de febrero, Momo Diario 31 de enero), no me convencieron.
«Porque se propende que el turismo y los eventos que son parte de estas postales que Montevideo vende básicamente -Carnaval, la Criolla- y la idea es que esto se convierta en una palanca de desarrollo…»
…hubo acuerdo que había un problema de gestión: los servicios y las unidades municipales que gestionan las fiestas populares han estado históricamente en Turismo. Antes era la Comisión de Artes y Festejos… Esa vinculación se tiene desde la visión de que las fiestas populares sustentan el turismo en Montevideo. Entonces la gestión y el personal idóneo lo tenía la División Turismo.
No me asusta que se hable de productos carnavaleros, me asusta y me angustia que se hable del Carnaval como «producto» comercial, no cultural. De acuerdo, que como fenómeno cultural, tiene su aporte al turismo y al desarrollo económico, pero lo primero es lo primero, Carnaval es cultura.
Si los argumentos de González no me convencieron, sus declaraciones en la radio (El Espectador) a raíz de la suspensión de las Llamadas son preocupantes y me confirman en mi visión que una vez más la gente, no es preocupación prioritaria.
«… igualmente estamos satisfechos con el desarrollo de las Llamadas, lo que salió al exterior fue muy bueno… los turistas ni se enteraron, ya se habían ido… es muy largo, a la 1 el palco de turistas estaba vacío…»
…»hay que pensar en hacer las Llamadas en otro lado, esto es muy chico… el año próximo se va a limitar la participación a 20 conjuntos…».
¿Alejar las Llamada de su lugar natural porque es muy chico? ¿Porque sería más turístico en otro emplazamiento? ¡Y con la cantidad de conjuntos que «soporten» los turistas! Perdón, pero estamos hablando de una fiesta popular, además de un atractivo turístico.
Sin entrar a analizar que las versiones de los responsables de seguridad difieren con lo dicho por González para justificar la decisión de suspender las Llamada, el esfuerzo -que todos sabemos es grande- de los 12 conjuntos que quedaron sin desfilar, y que lo harán en la Rural (sin comentarios), ¿qué son? ¿daños colaterales?
Nos estamos olvidando que el Carnaval como fenómeno cultural no es ni «propiedad» de la IMM ni de la División Turismo. Que es mucho más que una vendible «postal montevideana». Carnaval es la gente, es de la gente.
EDELWEISS ZAHN – C.I: 883.350-0
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