Marc Chagall en video
El ciclo de videos, Personalidades del siglo XX, que transcurre los fines de semana a las 18.30, en el Museo Nacional de Artes Visuales, estará dedicado al pintor Marc Chagall. Nacido en Vitebsk, el mayor de una familia judía de 9 hijos, en 1887, tuvo una vida miserable aún en San Petersburgo a donde se marchó a estudiar en la escuela de León Bakst, el gran decorador de ballet, un refugio seguro y un reconocimiento a su incipiente talento. Becado por un mecenas ruso, partió a París en 1910 y se instaló en la célebre La Ruche (La colmena) residencia-talleres de artistas pobres, compartiendo las privaciones con Modigliani, Soutine, Archipenko, Léger, entre otros. En ese ámbito, no obstante, pintó sus obras maestras influidas por el cubismo y el recuerdo de su patria natal. Amistó con los poetas Blaise Cendrars, Apollinaire, Max Jacob, André Salmon, comenzando a exponer en el Salón de los Independientes y el Salón de Otoño, luego en Berlín y siguió viaje a Vitebsk con intenciones de regresar a París, pero el estallido de la Primera Guerra Mundial le impidió hacerlo. Amistó con los poetas rusos Maiakovsky, Block, Iesenine y Pasternak. Al estallar la Revolución de Octubre en 1917, Chagall fue nombrado director de la Escuela de Bellas Artes de Vitebsk. Y al año, festejó el primer aniversario decorando la ciudad con otros artistas (vidrieras, tranvías, arcos de triunfo): el arte había bajado a las calles, según escribió en sus memorias. El Estado Soviético compró numerosas obras en una exposición que hizo en el Palacio de Invierno, San Petersburgo. Mientras tanto, en la Escuela de Vitebsk, otros profesores (Malevich, El Lissitzky, Pouni) comenzaron a distanciarse de sus enseñanzas y de las relaciones personales. Triunfó el suprematismo y Chagall renunció. En 1920-21 se dedicó en Moscú a la escenografía teatral e inició su autobiografía, Mi vida. En 1923 regresó a Alemania, realizó varias exposiciones, y finalmente se instaló de nuevo en París, en 1924, vinculándose a los emergentes surrealistas (Max Ernst, Paul Eluard) pero el grupo de André Breton lo rechazó por su misticismo. A partir de ahí, su obra adquirió un notable prestigio, apoyado por las principales personalidades de la cultura francesa. Viajó por numerosos países de Europa y América (Estados Unidos, México). Realizó vitrales para iglesias francesas, suizas e israelíes, pintó la cúpula de la Opera de París invitado por André Malraux y obtuvo el reconocimiento mundial, inclusive en la URSS que visitó, junto a una exposición, en 1973. Colorista notable, ilustrador y escenógrafo, Chagall se distinguió en los primeros años de su producción al socaire de la influencia del cubismo y el orfismo, orientados hacia el recuerdo de su infancia, puestos en clave poética. En la temática religiosa (cercana al jasidismo), sentimental y narrativa, disminuye el impacto visual y la originalidad de los años de juventud. Como Figari, Chagall pinta los recuerdos de un pasado que fue. Pero recordar, apuntaba el filósofo Paul Ricoeur, no es sólo recibir una imagen del pasado, es también buscarla, hacer algo con ella: Chagall invoca su aldea natal en busca de una brújula que estabilice sus desvaríos cíclicos. El video, muestra La Ruche, la decoración para la Opera de París, entre otros aspectos de su vida y obra. Murió en 1985. *
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